Swift integra bonos tokenizados en la infraestructura bancaria

Swift, la red global de mensajería bancaria, ha demostrado en una prueba que los bonos tokenizados pueden emitirse, liquidarse y gestionarse utilizando tecnología blockchain sin que los bancos tengan que abandonar la infraestructura de Swift. La prueba, desarrollada junto a BNP Paribas Securities Services, Intesa Sanpaolo y Societe Generale, le ha permitido demostrar que los bonos tokenizados pueden emitirse, liquidarse y gestionarse utilizando tecnología blockchain sin abandonar la infraestructura operativa tradicional de los bancos.

Swift y los bonos tokenizados en la banca

Durante la prueba, se ejecutaron flujos completos de delivery versus payment (DvP), pagos de intereses y reembolsos de bonos tokenizados, admitiendo tanto moneda fiduciaria como moneda digital. Societe Generale aportó su infraestructura blockchain y la stablecoin EURCV, mientras que BNP Paribas Securities Services e Intesa Sanpaolo actuaron como custodios y agentes de pago.

Todas las operaciones se coordinaron a través de Swift, que actuó como capa de orquestación entre los sistemas bancarios y las plataformas blockchain. El resultado muestra como las entidades financieras pueden operar con activos tokenizados sin necesidad de integrarse directamente en múltiples blockchains, reduciendo la complejidad técnica y el riesgo operativo, indica la red.

Interoperabilidad como respuesta a fragmentación

El avance de la tokenización está dando lugar a un ecosistem  con múltiples blockchains, infraestructuras privadas y sistemas de liquidación aislados. Este escenario amenaza con fragmentar la liquidez y elevar los costes operativos. Por ello, como respuesta a este riesgo, Swift afirma que ha apostado por la interoperabilidad. Mediante el uso de estándares consolidados como ISO 20022 e ISO 15022, el objetivo de Swift es conectar infraestructuras existentes con nuevos ecosistemas digitales, evitando la proliferación de islas digitales y facilitando una adopción institucional más ordenada.

Esta prueba se suma a otros experimentos previos desarrollados por Swift junto a entidades como HSBC, Citi o UBS Asset Management, centrados en pagos entre monedas fiduciarias y digitales, interoperabilidad blockchain y liquidación de activos tokenizados. Los aprendizajes de estos trabajos están sirviendo de base para la futura incorporación de un libro de contabilidad basado en blockchain dentro de la infraestructura de Swift, enfocado en pagos transfronterizos en tiempo real, disponibles 24/7, y diseñado en colaboración con más de 30 bancos, entre ellos, los españoles BBVA y Santander.

Swift como estándar común

Sobre la prueba, Thomas Dugauquier, responsable de producto de activos tokenizados de Swift, considera que el hito demuestra cómo la interoperabilidad definirá el futuro de los mercados de capitales. «Nuestro objetivo es permitir que los miembros adopten activos digitales con confianza y a gran escala».

Sin embargo, para algunos grandes bancos, como JP Morgan, Swift llega relativamente tarde. Entidades de este tamaño llevan años desarrollando infraestructuras blockchain propias, integradas directamente en sus sistemas de pagos, liquidez y gestión de colateral, lo que les ha permitido avanzar antes en el ámbito de la tokenización.

Desde esa posición, Swift se percibe como una capa de interoperabilidad que resulta útil para conectar con el resto del sistema, pero no imprescindible dentro de sus propios ecosistemas cerrados. La apuesta de Swift, en este contexto, no compite tanto con estos grandes actores como con el riesgo de quedar desplazada por infraestructuras privadas si no logra consolidarse como el  estándar común.

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