Durante el primer trimestre de 2026, Securitize lanzará la primera experiencia de negociación totalmente en blockchain para acciones públicas tokenizadas de forma nativa. El objetivo es trasladar al mercado bursátil una operativa similar a la de DeFi, pero con las mismas garantías regulatorias que las de los mercados de valores para los inversores. La compañía aún no ha anunciado qué blockchain pública empleará para la negociación.
La propuesta de la compañía que lidera el español Carlos Domingo representa una diferencia fundamental frente a la primera ola de acciones tokenizadas. Ya no se trata de derivados, productos sintéticos ni instrumentos que replican el precio de una acción sin otorgar propiedad real. En el modelo de Securitize, las acciones se emiten directamente en blockchain, quedan registradas en la tabla de capitalización del emisor y se negocian en cadena mediante una experiencia similar a un swap Web3 (intercambio directo de un activo digital por otro dentro de la blockchain, ejecutado automáticamente mediante contratos inteligentes, sin intermediarios tradicionales), pero dentro del perímetro regulado, indica la compañía.
Acciones reales en blockchain
Securitize explica que para que una acción sea verdaderamente tokenizada, la empresa debe emitir sus acciones en formato nativo onchain y reconocer la blockchain como registro oficial de accionistas. Por ese motivo, el universo inicial de acciones disponibles será necesariamente selectivo, limitado a aquellas compañías que decidan adoptar este modelo desde el origen. En su comunicado, la compañía no detalla todavía sobre qué red se desplegará la infraestructura.
Securitize podrá operar en toda la UE como bolsa tradicional, pero en blockchain
Securitize actúa como agente de transferencias registrado ante la SEC, lo que permite que la blockchain sustituya a los sistemas tradicionales como registro de propiedad. De este modo, el token no representa la acción: es la acción legalmente reconocida. El inversor aparece como accionista directo, recibe dividendos, ejerce derechos de voto y mantiene la custodia de sus títulos en su propia billetera.
El modelo ya fue validado en diciembre de 2024, cuando Exodus Movement, Inc. (NYSE: EXOD) se convirtió en la primera empresa cotizada en emitir acciones públicas de forma nativa en blockchain. Ese caso demostró que es posible trasladar valores reales a la cadena sin sacrificar el cumplimiento normativo ni la integridad del mercado, siempre que el emisor forme parte del proceso.
En Europa
Hasta ahora, incluso las acciones emitidas onchain seguían negociándose, en gran medida, a través de infraestructuras tradicionales fuera de la cadena. Con el nuevo sistema, las operaciones podrán ejecutarse y liquidarse en tiempo real, eliminando retrasos, conciliaciones y ambigüedades sobre la propiedad.
La negociación se realizará a través de entidades de corretaje reguladas, incluidas Securitize Markets en Estados Unidos y sus estructuras autorizadas en Europa, lo que permitirá operar 24 horas al día, siete días a la semana, con un modelo híbrido de formación de precios que se ajusta a las normas de mercado cuando las bolsas están abiertas y permite dinámica onchain cuando están cerradas.
Securitize enmarca este lanzamiento como un ejercicio de innovación responsable en la intersección entre las finanzas tradicionales y DeFi. La tokenización, sostiene la compañía, no consiste únicamente en acelerar la liquidación, sino en introducir programabilidad, transparencia y nuevas formas de interacción financiera que hoy no son posibles en el mercado bursátil tradicional.
Mercado de valores modernizado
Aun así, la empresa subraya que este avance no convierte automáticamente cualquier acción cotizada en tokenizable. Solo las compañías que decidan emitir sus títulos directamente en blockchain podrán formar parte de este sistema. No es posible tokenizar acciones existentes sin el consentimiento del emisor ni crear versiones paralelas que otorguen derechos reales al inversor.
De esta manera, Securitize sentará las bases de un nuevo estándar para el capital público tokenizado, donde la blockchain se integra en el corazón del mercado de valores sin sustituirlo, pero sí modernizándolo.

