Según Bilal Bin Saqib, presidente de la Autoridad Reguladora de Activos Virtuales de Pakistán (PVARA), una parte significativa de la juventud del país ya está viviendo onchain. Con una población de más de 250 millones de personas y una edad media de apenas 23 años, muchos jóvenes en Pakistán utilizan criptoactivos, stablecoins y herramientas financieras digitales en su vida diaria. En la práctica, utilizan infraestructuras basadas en tecnología blockchain para cobrar, pagar y ahorrar, del mismo modo que utilizan internet para comunicarse.
Regular lo que existe
Es en este contexto en el que Bin Saqib explica el memorando de entendimiento (MoU) firmado ayer entre Pakistán y World Liberty Financial, la compañía vinculada a la familia Trump. Pakistán no está intentando anticiparse a una revolución tecnológica futura, sino regular una realidad que ya existe, según Bin Saqib.
En una comparecencia difundida en X, Bin Saqib reconoce el escepticismo que existe en torno a la volatilidad de las criptomonedas, pero subraya que Pakistán ya se sitúa entre los mayores mercados de adopción cripto del mundo, pese a no haber contado hasta ahora con un marco normativo específico. «Estamos regulando una adopción que ya existe», explicó.
World Liberty Financial
El regulador destacó además el peso del país en la economía digital global, con una de las mayores comunidades de freelancers del mundo y una elevada dependencia de pagos transfronterizos, un terreno en el que las stablecoins ya se utilizan de forma informal. El acuerdo firmado con World Liberty Financial tiene como objetivo explorar el uso de infraestructuras digitales reguladas, incluyendo la integración de la stablecoin USD1, emitida por World Liberty Financial, dentro del ecosistema de pagos del país, en coexistencia con la moneda digital nacional.
El memorando fue rubricado por el ministro de Finanzas de Pakistán, Muhammad Aurangzeb, en presencia del primer ministro Shehbaz Sharif y del jefe del Ejército, Asim Munir, durante una visita oficial de Zach Witkoff, cofundador y director ejecutivo de World Liberty Financial.
Para Bin Saqib, el Estado debe ser pragmático y reducir la brecha de conocimiento y crear un entorno que permita operar de forma responsable. El objetivo declarado es atraer a actores serios del sector bajo un marco regulado que reduzca riesgos sistémicos y genere valor económico sostenible.
Periodista dedicada a contar el impacto de la innovación en los mercados y la sociedad, explorando desde el potencial de la tokenización hasta los dilemas éticos de la IA.
Últimas entradas de Catalina Elidafamo
(ver todo)