Strategy, el mayor poseedor corporativo de Bitcoin del mundo, ha aprobado un marco financiero que autoriza formalmente la venta de parte de sus reservas de bitcoin para reforzar su liquidez, financiar dividendos y respaldar programas de recompra de acciones y valores preferentes.
Este paso, que hasta hace poco parecía incompatible con la filosofía que ha defendido durante años su presidente ejecutivo, Michael Saylor, fue comunicado ayer lunes a la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC). La decisión no implica una venta inmediata de bitcoins pero sí constituye la primera autorización explícita del consejo de administración para utilizar las reservas de BTC como herramienta de gestión financiera y de asignación de capital.
Hasta 1.250 millones de dólares
El núcleo del cambio es la creación de un denominado Programa de Monetización de BTC, mediante el cual Strategy podrá vender bitcoins con tres objetivos concretos. El primero y más relevante es generar hasta 1.250 millones de dólares adicionales para reforzar su reserva estratégica en dólares estadounidenses, destinada a garantizar el pago de dividendos de acciones preferentes y los costes financieros de su deuda.
Además, la compañía podrá vender BTC para financiar directamente esos dividendos e intereses cuando considere que hacerlo resulta más eficiente que emitir nuevas acciones o recurrir a otras operaciones en los mercados de capitales. El programa también permitirá monetizar bitcoin para financiar recompras de acciones y de sus distintos instrumentos preferentes.
El documento no establece un límite máximo global para estas ventas. La cifra de 1.250 millones de dólares corresponde exclusivamente al importe autorizado para incrementar la denominada Reserva en USD.
Cambio para la estrategia de Saylor
Desde que comenzó a acumular Bitcoin en 2020, Strategy ha construido gran parte de su identidad corporativa alrededor de la tesis de que BTC es un activo de reserva superior al efectivo y de que mantenerlo a largo plazo constituye la mejor estrategia de preservación de valor. La compañía ha financiado sucesivas compras mediante emisiones de deuda, acciones ordinarias y una creciente gama de acciones preferentes.
Strategy vende 32 bitcoins para financiar sus acciones preferentes
La aprobación de este nuevo marco introduce el reconocimiento formal de que las reservas de bitcoin pueden convertirse en una fuente de financiación operativa y financiera cuando las condiciones del mercado así lo aconsejen.
Esta decisión llega además en un momento en el que Strategy ha ampliado significativamente la complejidad de su estructura de capital, con varias clases de acciones preferentes destinadas a financiar su estrategia de acumulación de BTC. Como parte del nuevo marco, la compañía ha aprobado programas de recompra por valor de hasta 2.000 millones de dólares, repartidos entre acciones ordinarias y sus instrumentos de crédito digital.
Reserva de 2.550 millones y dividendos al 12%
El nuevo marco también formaliza una política de reserva en dólares aprobada por el consejo de administración. Según esta política, Strategy deberá mantener una reserva mínima equivalente a doce meses de pagos previstos de dividendos e intereses. A 28 de junio, esta reserva ascendía a 2.550 millones de dólares.
Paralelamente, la compañía anunció que elevará al 12% anual la rentabilidad de sus acciones preferentes STRC, reforzando así el atractivo de estos instrumentos para los inversores y aumentando al mismo tiempo las necesidades de financiación de la compañía.
Strategy mantiene 847.363 bitcoins
Strategy confirmó que no realizó compras adicionales de bitcoin entre el 22 y el 28 de junio. La compañía mantiene actualmente 847.363 BTC, adquiridos por un importe total de 64.100 millones de dólares, con un precio medio de compra de 75.651 dólares por bitcoin.
La autorización aprobada por el consejo no obliga a la compañía a vender activos ni establece un calendario de ejecución. Sin embargo, introduce por primera vez la posibilidad de que la mayor tesorería corporativa de Bitcoin del mundo pueda convertirse, llegado el momento, en una fuente de liquidez para sostener su propia estructura financiera.

