La EBA pide ampliar MiCA a los préstamos y la DeFi en 2026

La EBA pide ampliar MiCA a los préstamos y la DeFi en 2026

Hay un agujero en el centro de la regulación cripto europea. MiCA ordena exchanges, emisores y custodios desde 2024, pero deja fuera el préstamo de criptoactivos, justo el negocio que tumbó a Celsius y BlockFi en 2022. La Autoridad Bancaria Europea pidió el 24 de septiembre convertir esa intermediación en un servicio autorizado, según su respuesta oficial a la consulta de Bruselas. Bruselas recibió además la posición del BCE, que apunta en la misma dirección.

El diagnóstico del supervisor viene con mapa de calor. El préstamo intermediado opera ya en al menos 16 Estados miembros y los proveedores facilitan cada vez más el acceso a protocolos descentralizados desde sus aplicaciones. Dos stablecoins concentran la mayoría de esas operaciones, una de ellas sin autorización europea, lo que crea un arbitraje de rentabilidad que los emisores cumplidores tienen prohibido ofrecer.

La clave está en que nada cambia mañana por la mañana. La consulta de la Comisión cerró el 30 de septiembre de 2026 y el informe de revisión llegará antes del 30 de junio de 2027. Bruselas pedirá antes un riguroso análisis previo de costes y beneficios, así que este otoño toca entender la propuesta y no correr a cambiar de plataforma.

¿Por qué el préstamo quedó fuera?

MiCA nació con una omisión deliberada y documentada. Mientras se negociaba el texto, los gigantes del préstamo caían uno tras otro. Celsius y Voyager se hundían con miles de millones en depósitos atrapados. El legislador prefirió cerrar primero el perímetro de emisores y plataformas, y dejó el préstamo para un informe posterior.

El artículo 142 del reglamento obliga a la Comisión a informar sobre finanzas descentralizadas y sobre el préstamo de criptoactivos. La revisión general del artículo 140 corre en paralelo y ambas confluyen en el informe de junio de 2027. La respuesta de la EBA del 24 de septiembre es la pieza que orienta ese informe desde la supervisión bancaria.

El vacío tiene consecuencias medibles en el mercado actual. Los productos de rentabilidad de exchanges y brókers operan hoy con ley nacional dispar o sin régimen específico. Un usuario español y uno alemán no disfrutan de la misma protección ante el mismo producto, y ningún pasaporte europeo cubre esa actividad. La fragmentación abarata la huida hacia la jurisdicción más blanda.

Después de todo, el calendario juega a favor de una reforma ordenada. El periodo transitorio de MiCA venció el 1 de julio de 2026 y toda firma que atiende a europeos necesita ya licencia. Con el perímetro de proveedores cerrado, el préstamo es de los pocos servicios que un proveedor autorizado aún presta fuera de la norma común.

FechaHito de la revisión MiCA
24 de septiembre de 2026La EBA publica su respuesta a la consulta
30 de septiembre de 2026Cierre de la consulta pública de la Comisión
Antes del 30 de junio de 2027Informe de la Comisión con posible propuesta legal
Después de 2027Trámite de Parlamento y Consejo, años de negociación

¿Qué pide exactamente la EBA?

La propuesta central convierte la intermediación de préstamos en servicio autorizado. El proveedor que case prestamistas y prestatarios necesitaría una licencia específica con requisitos propios de cumplimiento y supervisión. El análisis previo de costes y beneficios decidirá el calibre exacto de esas obligaciones antes de redactar el texto legal.

El segundo pilar alcanza al acceso a DeFi desde aplicaciones autorizadas. Cuando un proveedor dirige a sus clientes hacia un protocolo de préstamo descentralizado, debería aplicar test de idoneidad, límites de apalancamiento e información reforzada. La autoridad insinúa además restricciones al préstamo con tokens que requieren autorización y que hoy circulan sin ella.

El tercer elemento es un esquema de certificación para protocolos. Un proveedor autorizado solo podría conectar a sus clientes con protocolos que superen una revisión externa. El examen miraría quién puede actualizar el código, de dónde beben los oráculos de precios y cómo se comportan las liquidaciones cuando el colateral no encuentra comprador.

Conviene matizar que el protocolo en sí no necesitaría licencia. MiCA excluye por diseño los servicios prestados de forma totalmente descentralizada y sin intermediario. El truco regulatorio consiste en gobernar la puerta de entrada, porque el contrato inteligente no tiene domicilio social al que enviar una carta.

MiCA deja 280 licencias y a Tether fuera del mercado

El problema del apalancamiento invisible

El mecanismo que preocupa al supervisor cabe en una frase. El usuario deposita colateral, toma prestado contra él y repite el bucle para multiplicar la exposición. Cuando la garantía cae bajo el umbral, el protocolo liquida la posición de forma automática y el apalancado pierde casi todo de un golpe. Ningún comercial explica ese bucle en la pantalla de contratación.

Los agentes de inteligencia artificial ensanchan el riesgo sin que el usuario lo note. Una sola instrucción puede repartir fondos entre varios protocolos que el cliente jamás examinó. La EBA cita expresamente esa difuminación entre finanzas centralizadas y descentralizadas como argumento para regular el punto de acceso y no solo el producto final.

La rentabilidad opaca completa el triángulo de riesgos. El préstamo genera un rendimiento que el emisor de la stable no puede pagar por la prohibición de remunerar esos tokens. Esa asimetría empuja el ahorro hacia el canal menos regulado, exactamente el arbitraje que la norma quiso evitar. Regular el préstamo cierra el bypass por el lado del proveedor.

Mi lectura es que el supervisor apunta al balance y no a la tecnología. La clasificación legal debería seguir el control de los activos, la exposición crediticia y las obligaciones de devolución, en lugar del envoltorio digital. Donde el cliente entrega el control a cambio de una promesa de devolución, hay intermediación bancaria en espíritu aunque el folleto hable de código.

Stablecoins y multi-emisores en el punto de mira

La EBA considera globalmente adecuados los requisitos para emisores de tokens referenciados a activos y de dinero electrónico. La excepción son los esquemas multi-emisor con pata en terceros países, cuyos riesgos califica de significativos a muy significativos. Bruselas debería reforzar ese marco antes de permitir tales estructuras a gran escala.

Las reservas centran la segunda petición técnica. Los mínimos actuales de depósitos bancarios, del 30% y el 60% según el caso, deberían someterse a una revisión rigurosa de costes y beneficios. El BCE propone sustituirlos por colchones de liquidez a uno y cinco días con límites de vencimiento y diversificación, una arquitectura más sensible al riesgo real de reembolso.

El veto a la remuneración de stables se mantiene y se ensancha. Ambas autoridades coinciden en prohibir el interés directo y en perseguir el indirecto que renace vía préstamo, staking o recompensas de fidelidad. Un token que cumple la letra en el emisor puede transformarse en producto con rentabilidad en la capa de servicios, burlando la prohibición por la puerta de atrás.

La clasificación de activos recibe el tercer tirón de orejas. Delimitar qué es instrumento financiero, depósito o token de uso genera costes y retrasos evitables para las empresas. La EBA pide aclarar el ámbito y las definiciones para que innovar en Europa no exija un dictamen previo en cada Estado miembro.

  • Préstamo intermediado con licencia propia y requisitos calibrados al riesgo asumido.
  • Acceso DeFi con idoneidad, topes de apalancamiento y protocolos certificados.
  • Reservas de stables por colchones de liquidez en vez de porcentajes fijos de depósito.

El otoño en que MiCA se hizo mayor

El tríptico de septiembre deja una dirección clara para la segunda generación de la norma. Más regulación donde hay huecos reales como el préstamo, relajación selectiva con salvaguardas en reservas y armonización como obsesión transversal. El análisis de Freshfields sobre ambas respuestas resume el rumbo como recalibración selectiva y cierre del perímetro.

Habrá que esperar al informe de junio de 2027 para conocer el texto que Bruselas defiende. Y quedará la pregunta que medirá la década, si Europa logra regular el préstamo sin expulsar la innovación hacia otras jurisdicciones. Con el perímetro de proveedores ya cerrado y el grifo del rendimiento opaco en el punto de mira, la EBA ha marcado el terreno donde se jugará la próxima partida.

Circle exige reescribir MiCA porque sus stables sí cumplen

Comparte esto: