¿Es Morpho el momento Lehman Brothers de las DeFi?
¿Es Morpho el momento Lehman Brothers de las DeFi?

Morpho y el momento Lehman de las DeFi: ¿trampa de liquidez o sistema indestructible?

La industria de las finanzas descentralizadas (DeFi) se mira hoy al espejo de 2008. Con Ethereum perforando soportes psicológicos y cotizando a 1.995 dólares, el protocolo Morpho se ha convertido en el laboratorio donde el mercado decidirá si estamos ante una recreación digital de la crisis de las subprime o ante una arquitectura financiera capaz de sobrevivir a sus propios excesos.

Muchas veces se dice que las criptomonedas nacieron para evitar los errores que llevaron al colapso financiero de 2008. Sin embargo, en la industria de las finanzas descentralizadas (DeFi) existe una arquitectura de riesgo que recuerda a la de hace dos décadas, aunque esta vez con el nombre de looping. El looping consiste en depositar tus monedas como garantía para pedir un préstamo, usar ese préstamo para comprar más monedas, y volver a repetir el proceso una y otra vez.

Alerta roja en DeFi: el efecto dominó del looping y la deuda invisible

Al igual que las hipotecas subprime permitieron construir estructuras de deuda sobre colaterales que el mercado consideraba infalibles, el looping permite encadenar préstamos infinitos sobre una misma garantía. En este escenario, la compañía Morpho se ha convertido en el caso de estudio más relevante de esta nueva configuración financiera. Lo que nació en 2021 como una capa de eficiencia técnica se enfrenta hoy a la posibilidad de que la caída de un solo eslabón active un efecto dominó sobre la liquidez de todo el protocolo.

Riesgo de mercado

Fundado en Francia, Morpho fue pensado para optimizar los mercados de préstamos mediante el emparejamiento directo entre usuarios (peer-to-peer). Esta propuesta atrajo 18 millones de dólares de gigantes del capital de riesgo como Andreessen Horowitz (a16z) y Variant. Sin embargo, esa búsqueda de la eficiencia máxima parece estar facilitando una estructura de deuda recursiva.

Con ganancias anualizadas de -17,39 millones de dólares, según datos de Defillama, el protocolo utiliza incentivos para mantener su volumen. Esta estrategia ha atraído a inversores que ejecutan estrategias de looping para multiplicar su exposición. Según datos de Defillama, al cierre de esta edición, el 64% del volumen de Morpho proviene de este tipo de estrategias. Esto significa que la mayoría de su capital no es ahorro estático, sino deuda reciclada múltiples veces sobre el mismo activo original.

El paralelismo con 2008

En esta ocasión, el recuerdo al momento Lehman no tiene que ver con la mala fe, sino con la fragilidad de las reservas. En 2008, la caída del precio de la vivienda evaporó la liquidez que respaldaba los bonos. En Morpho, el riesgo se concentra en la capacidad de respuesta del sistema ante una caída de Ethereum, que ha perdido un 3,62% en la última semana.

El dato que subraya esta vulnerabilidad es la liquidez de su propio token de gobernanza. Hay solo 6,54 millones de dólares de liquidez real para el token MORPHO, frente a una capitalización de mercado de 604,68 millones de dólares. Con una deuda activa de $3.237 millones, el protocolo cuenta con un respaldo de liquidez en su token nativo extremadamente estrecho. Si el sistema necesitara recapitalizarse ante una crisis de confianza, la falta de liquidez en su activo de gobernanza limitaría severamente su margen de maniobra.

Ethereum: el cimiento sobre el que tiembla la estructura

Esta fragilidad no es exclusiva de Morpho. En Aave, el gigante del sector, el módulo de seguridad cuenta con 279,36 millones de dólares para respaldar una deuda total de $17.515 millones. Es decir, un colchón de apenas el 1,6%.

El mercado ha traspasado el primer soporte psicológico de los 2.000 dólares de Ethereum. Los analistas vigilan ahora con nerviosismo el nivel de los 1.850, la zona de impacto donde se estima que se activaría el grueso de las liquidaciones automáticas de los protocolos de looping, lo que empujaría  al sistema hacia una espiral de desapalancamiento difícil de frenar.

Al igual que ocurrió en 2008, la opacidad de los activos empaquetados ha sido sustituida por la complejidad de los contratos inteligentes. Sin embargo, si el código resiste la tormenta, Morpho habrá demostrado que el algoritmo puede ser un gestor de riesgos más eficiente que el banquero tradicional. Si falla, simplemente habrá recreado los riesgos de la crisis de 2008.

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