El Gobierno de Bermudas ha anunciado un acuerdo para avanzar en el uso de infraestructuras financieras onchain, con el apoyo de la stablecoin USDC, emitida por Circle, y la red Base, desarrollada por el exchange Coinbase. Según la información facilitada, el proyecto no implica la sustitución del sistema financiero tradicional ni la adopción de una moneda digital soberana. El uso de blockchain se plantea como una capa técnica complementaria, orientada principalmente a pagos y a determinados flujos financieros, manteniendo la intermediación y la supervisión institucional.
Stablecoins en Bermudas
Bermudas cuenta con una población aproximada de 64.000 habitantes y una economía especializada en turismo y servicios financieros. Su tamaño reducido y su autonomía regulatoria han facilitado el desarrollo de este tipo de iniciativas. El archipiélago es un territorio británico de ultramar.
Las declaraciones de Coinbase, que describen la iniciativa como la incorporación de «un país entero onchain», no se traducen en una adopción generalizada de blockchain en todas las áreas de la economía. En esta fase, el uso de stablecoins y de infraestructuras onchain se limita a casos concretos y bajo supervisión regulatoria, apoyándose en monedas digitales emitidas por entidades privadas y en infraestructuras tecnológicas gestionadas por proveedores externos.
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Para ciudadanos y empresas locales, el proyecto puede facilitar determinados pagos, especialmente internacionales, y ofrecer nuevas herramientas financieras en sectores como el turismo. No obstante, el modelo no elimina intermediarios ni reduce la dependencia de proveedores tecnológicos externos.
Reino Unido
Para Reino Unido, Bermudas puede representar una jurisdicción donde observar el funcionamiento práctico de las stablecoins y de los sistemas onchain en un entorno real, sin implicar directamente a instituciones centrales como el Tesoro británico o el Banco de Inglaterra. El desarrollo del proyecto y sus resultados podrían aportar información relevante al debate sobre pagos digitales y monedas estables, aunque su escala no es comparable a la de una economía de mayor tamaño.
La iniciativa se presenta así como un experimento acotado, con alcance limitado, cuyo interés reside más en su valor como prueba institucional que en una transformación estructural del sistema financiero.

