En el gran negocio de la verificación humana en la era de la IA hay un nombre que destaca sobre los demás: Sam Altman. Conocido por ser cofundador de OpenAI y creador de ChatGPT. Altman anticipó las consecuencias de la revolución de la IA que él mismo ayudó a desatar.
Al observar cómo los bots y las deepfakes erosionaban la autenticidad en internet, Altman vio una oportunidad de negocio en crear un sistema para verificar que los usuarios son humanos. Así nació el controvertido Worldcoin, una iniciativa diseñada para contrarrestar los problemas que la IA está generando. Como la proliferación de identidades falsas o la pérdida de confianza en las interacciones digitales. El negocio de demostrar que eres humano se encuentra en sus primeras etapas, pero su importancia crecerá a medida que la IA vaya integrándose en nuestra vida cotidiana.
La humanidad como negocio en la era de la IA
Con Worldcoin, Altman quiere establecer un nuevo estándar global para la verificación de identidad en la era digital. El corazón de Worldcoin es World ID, un protocolo de identidad descentralizado que utiliza un dispositivo biométrico llamado Orb para escanear el iris de los usuarios y generar un código único que prueba su humanidad.
La ley de stablecoins en EEUU revolucionará las remesas en Latinoamérica
En la actualidad, la combinación de biometría y blockchain posiciona a Worldcoin como una solución innovadora para plataformas digitales, desde redes sociales hasta servicios financieros. Al anticiparse a la creciente demanda de herramientas que distingan entre humanos y máquinas, Altman convirtió la verificación humana en un negocio estratégico. En su web, la compañía explica que World ID te da acceso a cosas a las que solo los humanos deberían tener acceso, como entradas para conciertos, videojuegos, lanzamientos limitados de merchandising o aplicaciones de citas.
Debido a las preocupaciones relacionadas sobre la privacidad de los datos biométricos que recopila, Worldcoin, ahora conocida como World, ha tenido que afrontar acusaciones relacionadas con la privacidad en múltiples países. En 2023 y 2024, reguladores de España, Portugal, Hong Kong, India, Brasil, Kenia, Francia, Alemania y Corea del Sur iniciaron investigaciones y algunos prohibieron directamente sus operaciones por la falta de transparencia en el manejo de datos, la recolección de información de menores sin consentimiento adecuado y la imposibilidad de revocar dicho consentimiento.
Worldcoin
Por ejemplo, en marzo de 2024, España se convirtió en el primer país en prohibir el escaneo de iris de Worldcoin, tras denuncias de ciudadanos y la intervención de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD), que señaló riesgos para la privacidad e insuficiencia de información proporcionada a los usuarios. Hong Kong detuvo las operaciones en mayo de 2024 al considerar injustificada la retención de datos biométricos. En diciembre de 2024, la autoridad de protección de datos de Baviera (BayLDA) ordenó a World eliminar todos los registros de iris recopilados en Europa por violar el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD).
Todos estos incidentes, sumados a preocupaciones éticas sobre la explotación de poblaciones vulnerables en países de bajos ingresos, llevaron a la empresa a cambiar su nombre a World en octubre de 2024. World paga a los usuarios con tu token WLD por escanear sus iris o responsabilizarse del Orb. El precio de WLD cayó en las últimas 24 horas más del 6%, cotizando a $0,88.
Como consecuencia, Worldcoin anunció la introducción de medidas como la eliminación permanente de datos a solicitud del usuario y la prohibición de escaneos a menores. No obstante, a día de hoy persisten dudas sobre la seguridad y el uso final de los datos biométricos.
¿Por qué necesitamos probar nuestra humanidad?
La IA generativa, impulsada por herramientas como ChatGPT, ha transformado la interacción en internet, pero también ha traído grandes desafíos. Los bots, capaces de crear cuentas falsas, publicar comentarios y realizar transacciones, representan hasta el 40% del tráfico online, según estimaciones de 2023. Además, los deepfakes y las tecnologías de suplantación de identidad han complicado la verificación de la autenticidad, haciendo que la prueba de humanidad sea una necesidad urgente para proteger la seguridad, la privacidad y la confianza en los entornos digitales.
El negocio de la verificación humana abarca desde soluciones biométricas, como el escaneo de iris o el reconocimiento facial, hasta sistemas basados en comportamiento y pruebas de interacción, como los CAPTCHA avanzados. Este mercado está creciendo rápidamente, impulsado por la necesidad de plataformas digitales, instituciones financieras y gobiernos de garantizar que las interacciones en línea sean auténticas.
El modelo de negocio: verificación como servicio
La verificación de humanidad se está consolidando como un modelo de negocio conocido como verificación como servicio. La verificación permite a las empresas integrar sistemas de autenticación en sus plataformas para validar la identidad de los usuarios en tiempo real. Los casos de uso son variados. Por ejemplo, plataformas como Reddit o Tinder ya están explorando tecnologías de verificación para frenar la actividad de bots y mejorar la experiencia del usuario.
En finanzas, los bancos utilizan sistemas biométricos para prevenir fraudes en transacciones online. Los profesionales de la educación se ayudan de herramientas como GPTZero para detectar si los trabajos académicos de los alumnos han sido escritos por humanos o generados por IA. En el comercio electrónico, las tiendas online implementan verificaciones para evitar compras fraudulentas.
El mercado de la verificación de identidad digital fue valorado en aproximadamente 10.900 millones de dólares en 2023 y se espera que crezca a una tasa anual compuesta del 14,9% hasta 2028. Algunas proyecciones sugieren un valor de mercado superior a 30.000 millones de dólares para 2030. Este crecimiento está impulsado por la creciente demanda de soluciones seguras y respetuosas con la privacidad, en respuesta al aumento de fraudes de identidad, regulaciones como KYC y AML, y la rápida digitalización de la banca, el comercio electrónico y la salud.
Empresas de verificación humana: negocio de IA
En España, la compañía Kolokium, liderada por Jesús Rodríguez Cabrero, desarrolla soluciones de verificación como servicio basado en blockchain, enfocadas en modelos de identidad digital soberana o semi-soberana. Utilizando tecnologías como Hyperledger Fabric y Ethereum, Kolokium crea sistemas para verificar la autenticidad de participantes, documentos o activos digitales en sectores como la construcción, finanzas y ciberseguridad. Su proyecto PRIOPS implementó una plataforma de auditoría inteligente para obra civil, certificando identidades de obra de forma formal mediante blockchain. Otras soluciones incluyen KOLBI, un conector para verificar transacciones entre redes blockchain, y KOLFINANCE, una plataforma de tokenización que asegura la autenticidad de activos digitales.
Otra compañía que está abordando el desafío de la verificación humana es Mitek Systems, cuyas soluciones analizan documentos de identidad y detectan deepfakes e identidades sintéticas en tiempo real. Empresas de comercio electrónico y servicios financieros utilizan las herramientas de Mitek para prevenir fraudes, automatizando procesos que antes requerían la intervención humana.
Soluciones para la educación
Truora, una empresa colombiana, ofrece soluciones de verificación de identidad basadas en IA que incluyen análisis biométricos, reconocimiento documental y detección de deepfake. GPTZero es una solución enfocada en detectar contenido generado por IA, especialmente en entornos educativos. Su sistema analiza textos para identificar patrones característicos de herramientas como ChatGPT, ayudando a profesores a garantizar la originalidad del trabajo de los estudiantes. QuillBot ofrece un detector de IA que identifica contenido generado por modelos como ChatGPT o Gemini. Su detector de IA es utilizado por educadores y profesionales para verificar la autenticidad de textos.

