La falta de mano de obra impulsa el uso de stablecoins en Japón
La falta de mano de obra impulsa el uso de stablecoins en Japón

La falta de mano de obra impulsa el uso de stablecoins en Japón

AZ-COM Maruwa, uno de los principales grupos logísticos de Japón, estudia utilizar la stablecoin JPYC para pagar a unas 2.300 empresas colaboradoras y conductores autónomos, con el objetivo de agilizar los cobros y reforzar el atractivo de un sector que sufre una creciente escasez de mano de obra. La compañía ha anunciado que analiza una alianza con JPYC Inc., emisora de la stablecoin, y una inversión de alrededor de unos 6,2 millones de dólares, como parte de un proyecto que podría convertirse en el primer despliegue empresarial de esta moneda digital en Japón.

El proyecto responde a un problema mucho más profundo que la modernización de los pagos. Japón cuenta con una de las poblaciones más envejecidas del mundo y cada año disminuye el número de personas en edad de trabajar. El transporte por carretera es uno de los sectores más afectados, con dificultades crecientes para incorporar nuevos conductores.

La situación se agravó en 2024 con la entrada en vigor de los límites legales a las horas extraordinarias de los camioneros. Aunque la reforma mejoró las condiciones laborales, también redujo la capacidad de transporte disponible, obligando a las empresas a buscar nuevas fórmulas para captar y fidelizar trabajadores. El Gobierno japonés estima que, de mantenerse la tendencia, el país podría afrontar un déficit cercano al 34 % de su capacidad logística en 2030.

Cobrar al instante como incentivo

La apuesta de AZ-COM Maruwa consiste en utilizar JPYC, una stablecoin vinculada al yen, para reducir prácticamente a cero los tiempos de espera en los pagos a sus colaboradores. Para miles de pequeñas empresas de transporte y conductores autónomos, recibir el dinero de forma inmediata puede mejorar significativamente su liquidez y reducir la necesidad de financiación para afrontar gastos como combustible, mantenimiento o seguros. En este modelo, la blockchain pasa a convertirse en una herramienta de gestión empresarial y de captación de talento.

JPYC es una stablecoin emitida por JPYC Inc., una fintech japonesa independiente que comenzó su emisión regulada en octubre de 2025 tras obtener la licencia como proveedor de servicios de transferencia de fondos. Cada token mantiene una equivalencia de 1:1 con el yen y está respaldado por depósitos bancarios y bonos del Estado japonés.

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Entre sus inversores figuran compañías y fondos como Circle, emisora de USDC, Asteria y JR West Innovations, el brazo inversor del grupo ferroviario West Japan Railway. Si finalmente sale adelante, el proyecto de AZ-COM Maruwa marcará uno de los primeros ejemplos en los que una stablecoin regulada no se utiliza para inversión o pagos internacionales, sino como  herramienta para responder a uno de los mayores desafíos de la economía japonesa: la falta de trabajadores provocada por el envejecimiento de su población.

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