El turismo toca blockchain: hoteles, vuelos, reservas, puntos de fidelidad, equipaje o identidad digital

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La tecnología blockchain echó a andar de la mano de las criptomonedas, pero su potencial va mucho más allá del ámbito estrictamente  financiero. En esencia, se trata de un libro contable construido con criptografía, en el que podría escribirse casi cualquier cosa. Desde transacciones financieras (Bitcoin, Ethereum y otras criptomonedas) hasta datos personales o el recorrido de cualquier producto u objeto desde el punto de partida hasta su destino. Por ello, muchos de estos casos de uso ya están siendo probados por la industria turística.

Por ejemplo, la cadena de bloques puede ofrecer a los viajeros la implementación de una especie de “identidad universal”, que les permitiría conservar su privacidad y eliminar costosos intermediarios y pasos innecesarios. Así, una vez que la persona registrase sus datos más sensibles sobre una plataforma blockchain, como número de pasaporte, permiso de conducir o la dirección de su domicilio, la compañía de la que requiera el servicio sólo tiene que comprobar en el sistema, mediante datos biométricos, que se trata del usuario correcto, sin tener que preguntar su nombre siquiera.

De esta manera, el viajero no tendría que mostrar todos sus documentos cada vez que realiza una reserva de viaje, en el aeropuerto o en el hotel. Su huella dactilar sería el pasaporte para acceder a todos los servicios contratados y sus datos no podrían ser usados or terceros, ya que se conservarían de manera segura y confidencial.

Pagos internacionales con criptomonedas

Otra de las ventajas que brindan las tecnologías blockchain y las criptomonedas es la posibilidad de realizar pagos internacionales. En la actualidad, las criptomonedas son lo más parecido a una “moneda universal”, por lo que resultan muy cómodas para el viajero. Aunque su implementación aún no es masiva, sí pueden ser intercambiadas de forma sencilla y en muy poco tiempo por casi cualquier moneda fiduciaria, sin necesidad de documentos o trámites. Solo son necesarios unos cuantos clics en la página web de la casa de cambio elegida.

Las tecnologías blockchain también pueden utilizarse para seguir el rastro del equipaje o en los sistemas de fidelidad con recompensas. Igual que ya están siendo utilizadas para conocer el origen y la procedencia de todo tipo de productos: diamantes, ropa, tomates o vino, escaneando un código QR, un libro distribuido podría eliminar uno de los grandes problemas de la industria turística: la pérdida o daño del equipaje. Solo haría falta añadir una etiqueta vinculada a una blockchain para seguir el recorrido de cada bolso, paquete o maleta. De esta manera podría saberse en todo momento en qué lugar se encuentra el equipaje y asegurarse de que llega al destino correspondiente.

En cuanto a los sistemas de fidelidad con recompensas, su implementación es posible gracias a la tokenización de la industria turística. Esto significaría que cada aerolínea, hotel, local o cualquier clase de servicio dirigido a los viajeros podría desarrollar “puntos de fidelidad” en forma de tokens intercambiables por entradas, tours o incluso moneda fiduciaria.

Hoteles, parques, líneas aéreas

Muchos de los usos descritos más arriba ya están siendo desarrollados por empresas del sector. De hecho, varias compañías ya han adoptado las criptomonedas como método de pago para atraer como clientes a sus usuarios. Es el caso de las aerolíneas Peach Aviation (Japón), Surf Air (USA) y S7 (Rusia); de los hoteles Dolder Grand (Suiza), Casual Hoteles (España) o el hotel rural Casona Azul de Corvera, también situado en la región española de Cantabria. Incluso, el Parque de cerezos de Hirosaki  (Japón) o la Oficina Nacional de Turismo en Alemania ya aceptan pagos en criptomonedas. Esto son sólo algunos de los nombres de los miles que se han unido al ecosistema cripto. En CoinMap puede encontrarse el listado completo.

Más allá del uso de las criptomonedas para pagos, la blockchain también ha servido para construir aplicaciones digitales dirigidas al sector turístico. Entre ellas, Flight Delay de Etherisc, que recompensa con ethers a los usuarios cuyos vuelos sufren retrasos o cancelaciones. Travala, una plataforma de reservas que funciona sobre la blockchain de NEO, afirma tener disponibilidad para más de 500.000 hoteles en 210 países. Esta compañía acepta once criptoactivos como método de pago. TUI Group, la compañía turística más grande del mundo, también ha adoptado esta tecnología para manejar sus sistemas de reservas y pagos.

En la aplicación de la cadena de bloques en el sector turístico, tampoco faltan los proyectos que han decidido crear su propia blockchain con criptomoneda incluida y diseñada para tales propósitos. La española Touriscoin es una de las iniciativas relacionadas con el uso de los puntos de fidelidad para premiar a los usuarios.

Otras aplicaciones más ambiciosas, como la desarrollada por Winding Tree, pretende crear un mercado turístico descentralizado, Beenest apunta al home sharing. Copia el modelo Airbnb, pero con mejores precios y menores comisiones. Civic ha diseñado una plataforma para crear una “identidad universal”.

También hay casos de uso de monedas locales. Irishcoin y AmsterdamCoin pretenden atraer y compensar a clientes y empresas para aumentar los ingresos turísticos de las regiones donde han sido desarrolladas. En esa misma línea se posiciona el servicio de Colu para la creación de monedas locales, ya disponible en Londres, Liverpool, Tel Aviv, Haifa y Belfast.

Estandarización, retos y futuro

Sin embargo, pese a la aceptación de las tecnologías blockchain en la industria turística, aún quedan retos importantes por superar antes de una adopción masiva. No hay que olvidar que blockchain es una tecnología joven que aún necesitará de varios años para estabilizarse y contar con verdaderos expertos en materias específicas para su aplicación, de manera que pueda utilizarse de forma totalmente segura.

La estandarización es otro de los retos. Como sabemos, el código puede ser replicado y modificado por cualquiera que quiera y pueda hacerlo, así que ya se están creando numerosas plataformas con pequeñas diferencias incluso dentro del mismo sector, lo que puede ocasionar que, por ejemplo, esa “identidad universal” para el viajero no sea tan universal como debería, pues no todas estas plataformas serían compatibles entre sí.

Como sucede en todos los ámbitos, sólo las mejores plataformas sobrevivirán para crear un futuro donde los usuarios viajen con mucha más comodidad y facilidad, sin necesidad de papeleo alguno y con pagos internacionales instantáneos. La blockchain será invisible para ellos —tanto como el código tras las páginas web—, pero estará ahí, casi omnipresente

 

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