Manuel Aráoz, uno de los arquitectos históricos del ecosistema cripto, cree que la inteligencia artificial ha roto el equilibrio defensivo de las DeFi. «Ahora considero que todo DeFi es inseguro», escribe en su cuenta de X. La frase, como era de esperar, ha provocado una fuerte sacudida dentro del ecosistema de las finanzas descentralizadas. Y no solo por su contundencia, sino también por quién la pronuncia. «He estado aconsejando en privado a amigos y familiares que salgan de todas las posiciones en DeFi, incluidas las blue chips de bajo riesgo como Aave, MakerDAO y Compound».
La advertencia no llega desde un regulador hostil a las criptomonedas ni desde un directivo de la banca tradicional. Llega desde el corazón mismo de la industria y de una de las figuras históricas vinculadas al desarrollo temprano de Ethereum y a la seguridad de los contratos inteligentes.
La seguridad DeFi y la IA
Las palabras de Aráoz tienen un peso especial dentro del sector blockchain. El desarrollador argentino fue una de las figuras clave de Zeppelin Solutions, compañía que posteriormente evolucionó hacia OpenZeppelin, considerada hoy una de las empresas de seguridad de criptomonedas y smart contracts más importantes del ecosistema. OpenZeppelin ha participado durante años en auditorías y herramientas de protección utilizadas por algunos de los principales protocolos DeFi del mercado. Precisamente por eso, la advertencia de Aráoz representa una señal de alarma de alguien que ayudó a construir parte de la infraestructura de seguridad sobre la que se sostiene actualmente el ecosistema blockchain.
Mas de 1.000 millones de dólares robados en DeFI en lo que va de 2026
El motivo para que las Defi se hayan vuelto más inseguras que antaño, según señala Aráoz, es la inteligencia artificial. «Los agentes de codificación son sobrehumanos para encontrar vulnerabilidades, y la seguridad de los contratos inteligentes es demasiado asimétrica: los defensores necesitan corregir cada error, mientras que los atacantes solo necesitan una explotación para robar fondos», escribe el desarrollador argentino.
Las confesión de Aráoz llega en un momento especialmente delicado para la industria de las DeFi. Al cierre de esta edición, el valor total bloqueado en las finanzas descentralizadas ronda los 81.492 millones de dólares, una cifra muy alejada de los cerca de 150.000 millones registrados a finales de 2025. La caída muestra un ecosistema que sigue sin recuperar plenamente la confianza perdida tras años de hacks, exploits y colapsos de plataformas.
Normalización de robos multimillonarios
Uno de los problemas, tal y como denunció Observatorio Blockchain hace unos días, es la normalización de los robos multimillonarios. Lo que describe Aráoz se produce después de meses en los que el ecosistema DeFi parece haber incorporado los robos multimillonarios a su paisaje.

