El Gobierno de Bolivia recurre a las criptomonedas para importar combustibles ante escasez de dólares con la emisión del Decreto Supremo 5348. El decreto autoriza a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) a realizar operaciones con activos virtuales para adquirir combustibles en el mercado internacional, en un esfuerzo por garantizar el abastecimiento interno en medio de una persistente escasez de dólares.
Bolivia y las criptomonedas
La medida permite a YPFB utilizar criptomonedas para la compra de petróleo crudo, diésel e insumos necesarios para producir gasolina base y especial. La propuesta responde a la crisis económica que enfrenta Bolivia, donde la petrolera estatal ha admitido dificultades para cubrir la demanda de carburantes debido a la falta de acceso a moneda extranjera.
El decreto, según informa Unitel, se apoya en el marco del Decreto Supremo 5301, que previamente habilitó a las empresas públicas a intercambiar activos virtuales por divisas para cumplir con obligaciones contractuales. Esta apertura al uso de criptomonedas se presenta como un mecanismo alternativo de pago, permitiendo a YPFB convertir pagos en bolivianos a criptoactivos según el tipo de cambio del día. La normativa también exige que los costes financieros asociados a estas operaciones sean incluidos en las subvenciones gestionadas por el Ministerio de Hidrocarburos y Energías o la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), respaldados por documentación como facturas o notas de débito.
Modernizar las operaciones de YPFB
La decisión llega en un momento crítico, con largas filas en los surtidores y una caída significativa en las exportaciones de recursos como la soya, que han mermado la entrada de dólares al país. El uso de criptomonedas no solo busca aliviar la presión sobre las reservas de divisas, sino también modernizar las operaciones de YPFB, alineándose con una tendencia regional de adopción de activos digitales para enfrentar desafíos económicos. Sin embargo, el gobierno mantiene que el boliviano sigue siendo la única moneda de curso legal, y las criptomonedas se limitan a transacciones específicas autorizadas.
Fue en junio de 2024, cuando el gobierno boliviano derogó una resolución de 2020 que prohibía operar con criptomonedas en el país. El pasado mes de octubre, Edwin Rojas, presidente del Banco Central de Bolivia, indicó que el país estaba dando pasos agigantados hacia un futuro económico con mayor uso de instrumentos digitales.

