Google elimina de la Chrome Web Store todas las extensiones Manifest V2, incluido uBlock Origin

Google elimina uBlock Origin de Chrome: así puedes seguir navegando sin publicidad

Google finalmente ha completado la última fase de su transición al modelo de extensiones Manifest V3 y retiró de la Chrome Web Store todas las extensiones basadas en Manifest V2 que seguían publicadas.

Entre las extensiones eliminadas de la tienda se encuentra la mítica uBlock Origin, el bloqueador de contenidos más utilizado del ecosistema web, usado por unos 39 millones de usuarios según los datos recogidos en la guía de migración de Ofzen & Computing. La medida cierra un proceso iniciado en 2022, y confirma lo que la documentación oficial de Chrome advertía desde hace meses: las extensiones instaladas en Chrome 138 o versiones anteriores seguirán instaladas, pero ya no recibirán actualizaciones y no podrán reinstalarse desde la tienda una vez se eliminen del navegador.

Para los millones de usuarios que confían en un bloqueador potente para navegar sin anuncios y sin rastreadores, este cierre es lo peor que puede pasar. Después de todo, detrás de la retirada hay un cambio técnico de fondo que recorta de forma medible las capacidades de cualquier extensión de filtrado de contenido.

Y para desarrolladores, editores, anunciantes y usuarios, las consecuencias se reparten de forma desigual. Los desarrolladores pierden herramientas, los anunciantes recuperan terreno en un negocio en el que cada impresión de publicidad cuenta, y los usuarios, tienen que empezar a luchar contra la molesta publicidad otra vez.

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El final de Manifest V2

La eliminación de este 31 de agosto, es la última estación de un cronograma que Google mantiene público en su página oficial de deprecación de Manifest V2 y que se ha ido alargando durante años ante la presión de la comunidad de desarrolladores. El recorrido, verificado en la propia documentación de Chrome, fue el siguiente:

  • Enero de 2022: la Chrome Web Store dejó de aceptar extensiones nuevas de Manifest V2 con visibilidad pública o no listada.
  • 3 de junio de 2024: comenzó la eliminación gradual en los canales Beta, Dev y Canary, con avisos en la página de gestión de extensiones.
  • 9 de octubre de 2024: Chrome empezó a desactivar extensiones Manifest V2 instaladas en la versión estable, aunque con una ventana para reactivarlas.
  • 31 de marzo de 2025: todas las extensiones Manifest V2 quedaron desactivadas por defecto, con la posibilidad de volver a activarlas manualmente.
  • 24 de julio de 2025 (Chrome 138): Manifest V2 quedó deshabilitado para todos los usuarios en todos los canales, sin posibilidad de reactivarlo. La política empresarial `ExtensionManifestV2Availability` se eliminó con Chrome 139.
  • 31 de agosto de 2026: retirada de todas las extensiones Manifest V2 restantes de la Chrome Web Store.

Tal como señaló el equipo de Chrome Web Store al notificar a los desarrolladores afectados, y como recoge el artículo de Web Iterate, las extensiones que permanezcan instaladas en navegadores que no se hayan actualizado más allá de Chrome 138, seguirán funcionando de forma congelada.

uBlock Origin, la despedida más dura

En todo esto, la perdida más lamentable es uBlock Origin, después de todo esta extensión no es un bloqueador de anuncios cualquiera. Creado y mantenido por Raymond Hill, esta extensión siempre destaco por combinar un consumo de memoria muy bajo con una capacidad de filtrado en tiempo real casi ilimitada. Esa potencia dependía de una característica concreta de Manifest V2: la API webRequest, que permitía a la extensión inspeccionar cada petición de red en el momento en que se producía y decidir en código, con lógica arbitraria, si bloquearla, redirigirla o modificarla.

uBlock Origin, uno de los mejores bloqueadores de publicidad
uBlock Origin, uno de los mejores bloqueadores de publicidad

Pero Manifest V3, la nueva versión del protocolo Manifest V2, sustituye esa API por declarativeNetRequest. En lugar de que la extensión examine cada solicitud, el desarrollador registra un conjunto fijo de reglas estáticas que el propio navegador aplica. Es más rápido y expone menos datos de navegación a la extensión, pero impone límites duros. Según la referencia de la API de Chrome, una extensión dispone de un mínimo garantizado de 30.000 reglas estáticas y 30.000 reglas dinámicas y de sesión combinadas, con un máximo de 1.000 reglas con expresiones regulares.

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Filtrado limitado, ganancias para Google

El problema es que las listas de filtros que hacen eficaz a un bloqueador superan con creces esos límites. EasyList, la lista base de filtrado publicitario, contiene en torno a 75.000 reglas; EasyPrivacy, dedicada al bloqueo de rastreadores, suma otras 45.000; y las listas regionales pueden añadir entre 15.000 y 30.000 reglas cada una. Una configuración típica con varias listas alcanza fácilmente las 200.000 reglas. Con el techo de 30.000, los desarrolladores de bloqueadores de Manifest V3 se ven obligados a elegir: priorizar los filtros más comunes y dejar fuera el filtrado regional y de nicho, o mantener listas completas y violar los límites de la API.

Respondiendo a esto, Raymond Hill creó uBlock Origin Lite, la versión para Manifest V3, precisamente para adaptarse a esas restricciones. Pero el propio proyecto admite que las limitaciones van más allá del propio MV3 y que algunas capacidades no se pueden portar. La estimación de Ofzen & Computing es que uBlock Origin Lite deja pasar alrededor de un 40 % de lo que bloquea la versión completa, especialmente en filtrado dinámico, filtrado de cuerpo de respuesta y desenmascaramiento CNAME.

Eso significa que Google y otros anunciantes, tienen más oportunidades de colar publicidad, de marca el hit y cobrar por ello.

Desarrolladores de extensiones cada vez más limitados

Para los desarrolladores, el 31 de agosto de 2026 no añade ningún requisito técnico nuevo, después de todo, la migración ya era obligatoria desde la desactivación de Manifest V2 en julio de 2025. Lo que la retirada de la tienda hace es convertir en definitiva una migración que muchos habían aparcado. Quienes mantenían extensiones Manifest V2 sin publicar una versión Manifest V3 pierden ahora su presencia en la tienda, su canal de distribución y la posibilidad de que nuevos usuarios las instalen.

La migración a Manifest V3 implica, en la práctica, reescribir la arquitectura de una extensión:

  • Las páginas de fondo pasan a ser service workers, con todas las limitaciones que eso conlleva: sin acceso al DOM, sin `localStorage`, y con la necesidad de usar `chrome.storage` para cualquier estado persistente.
  • La API `webRequest` de bloqueo desaparece y se sustituye por `declarativeNetRequest`, con reglas estáticas declaradas en el paquete.
  • El código alojado de forma remota está prohibido: todo el código y las listas de filtros deben incluirse en el paquete de la extensión, lo que impide cargar filtros actualizados desde servidores externos y obliga a publicar una nueva versión cada vez que cambia una lista.

El coste real es de meses de trabajo para readaptar todo al nuevo estándar. Pero para extensiones de filtrado publicitario, además, la reescritura no es neutral. La capacidad de bloquear anuncios queda condicionada a unos límites de reglas que no existían antes y que Google controla con mano férrea.

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El impacto en la publicidad web

Aquí es donde el debate técnico se cruza con el negocio. Google es la mayor empresa publicitaria del mundo, y Chrome, con una cuota de mercado dominante entre los navegadores, es el escaparate de su negocio.

Varias estimaciones sitúan en más de 200 millones los usuarios de bloqueadores de publicidad que se ven afectados por la transición a Manifest V3. Con uBlock Origin fuera de Chrome y la versión Lite menos capaz, es razonable esperar que una proporción significativa de esos usuarios vea más anuncios y rastreadores de los que veía antes. Las pruebas de laboratorio apuntan a que los bloqueadores Manifest V3 dejan pasar entre un 20 % y un 40 % más de anuncios y rastreadores que las versiones Manifest V2 equivalentes.

Perdiendo visibilidad

Para los editores, el cambio tiene además un matiz que pocos esperaban: la pérdida de visibilidad. Los sistemas de detección de bloqueadores publicitarios diseñados para Manifest V2 no reconocen correctamente a los bloqueadores Manifest V3 como uBlock Origin Lite, de modo que los editores subestiman cuántos de sus visitantes tienen publicidad bloqueada. Eso significa impresiones bloqueadas que no se contabilizan y que, al no activar sistemas de recuperación (las conocidas «paywalls» o avisos de bloqueo de anuncios), se pierden en silencio. El dinero que deja de ingresarse no desaparece del balance, sino que directamente nunca llega a aparecer.

No hay que pasar por alto el contexto económico en el que se produce el cambio. Por qué los resúmenes generados por inteligencia artificial que Google introdujo en los resultados de búsqueda han reducido de forma notable los clics hacia sitios web de terceros, con informes que hablan de caídas de tráfico de alrededor del 40 % en algunos editores. En un momento en el que el inventario publicitario se encoge, cualquier herramienta que debilite el bloqueo de anuncios protege los ingresos restantes de los propios sistemas de Google.

Tres navegadores para esquivar el aluvión publicitario

La buena noticia es que Chrome no es Internet. La retirada de Manifest V2 afecta al ecosistema Chromium (Edge, Opera, Vivaldi y otros derivados de Chromium que dependen de la Chrome Web Store), pero existen alternativas sólidas que mantienen intactas las capacidades de filtrado. Estas son las tres opciones más relevantes a día de hoy.

Mozilla adoptó desde el principio una postura contraria a la de Google. En su planteamiento sobre Manifest V3, publicado en enero de 2024, la organización anunció que Firefox mantendría la compatibilidad con las extensiones Manifest V2 de forma indefinida, mientras implementaba las funciones de Manifest V3 que consideraba beneficiosas. El resultado es que la versión completa de uBlock Origin, con todas sus capacidades de filtrado dinámico, sigue funcionando en Firefox sin ningún tipo de limitación.

Firefox sigue ofreciendo Manifest V2 sin problemas
Firefox sigue ofreciendo Manifest V2 sin problemas

Firefox es la opción más directa para quien quiera conservar la experiencia de bloqueo de siempre sin renunciar a ninguna función. Instalar uBlock Origin en Firefox es tan sencillo como en los viejos tiempos de Chrome, y el navegador mantiene la API `webRequest` que los bloqueadores necesitan. Además, Mozilla no tiene negocio publicitario que proteger, lo que elimina el conflicto de intereses que subyace a la decisión de Google.

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Brave: bloqueo integrado y extensiones MV2 alojadas por ellos

Brave ofrece dos caminos complementarios. Por un lado, su motor de bloqueo nativo, Brave Shields, está compilado dentro del navegador y no depende en absoluto de la API de extensiones. Usa un motor de bloqueo de anuncios escrito en Rust que procesa las mismas listas EasyList y EasyPrivacy que uBlock Origin, e incorpora protecciones que ninguna extensión puede replicar, como la aleatorización de huellas digitales del navegador. Shields no puede verse afectado por Manifest V3 porque no es una extensión: es parte del propio navegador.

Por otro lado, Brave decidió alojar en su propia infraestructura cuatro extensiones Manifest V2 populares (uBlock Origin, AdGuard, uMatrix y NoScript) para que sus usuarios puedan activarlas desde la configuración del navegador, independientemente de la Chrome Web Store. Es la única opción dentro del ecosistema Chromium que permite seguir usando la versión completa de uBlock Origin sin depender del visto bueno de Google.

LibreWolf: Firefox sin telemetría, con uBlock incluido

LibreWolf es una bifurcación de Firefox orientada a la máxima privacidad. Elimina toda la telemetría y el rastreo del navegador de origen, incorpora uBlock Origin preinstalado y aplica una configuración de seguridad agresiva por defecto: cookies de terceros bloqueadas, huella digital del navegador aleatorizada y rastreadores bloqueados en cuanto se instala.

LibreWolf es un fork de Firefox con varias mejoras y bloqueado integrado
LibreWolf es un fork de Firefox con varias mejoras y bloqueado integrado

Para quien busca la opción más discreta y configurada de fábrica, LibreWolf es la recomendación más radical. Al estar basado en Firefox, hereda todo su soporte de extensiones Manifest V2, de modo que uBlock Origin funciona con todas sus capacidades. El único compromiso es que, al ser un proyecto de desarrollo comunitario, sus actualizaciones llegan unos días después que las de Firefox. Si la prioridad es un navegador que, literalmente, no recopile nada sobre ti y bloquee anuncios desde el primer arranque, pocas alternativas igualan a LibreWolf.

Como complemento a cualquiera de estos tres navegadores, el filtrado a nivel de DNS (Pi-hole, NextDNS o AdGuard DNS) añade una capa de protección que ninguna extensión puede eliminar: el bloqueo se produce antes de que la petición salga de tu red, lo que hace al bloqueo inmune a las políticas de la tienda de extensiones.

Por una Web libre de publicidad

Para el usuario medio de Chrome, el efecto más visible de todo esto será un aumento progresivo de anuncios y rastreadores que antes quedaban bloqueados; uBlock Origin Lite mitigará parte del daño, pero no alcanza las capacidades del original.

En el caso de los desarrolladores, la migración ya no es una decisión, sino la única forma de seguir publicando en la tienda. Para la publicidad web, el resultado neto es una ligera, pero real recuperación de inventario, en un momento en el que el tráfico orgánico hacia los editores se ha reducido por la irrupción de las respuestas generadas por IA.

La alternativa más simple, y la que más usuarios han empezado a tomar, es despedirse Google Chrome e ir por Brave. Después de todo, es la misma tecnología, con el plus de que la publicidad es detenida por defecto en este navegador. Y detrás del mismo no está cualquier persona. Brendan Eich, el creador de Brave, es el padre de JavaScript, el lenguaje que mueve a todo la Web 2.0 y Web 3.0 actual. Es también, el padre de Mozilla y Firefox, pero apartado de estos últimos por un escrache sufrido y del cual nace Brave.

Por supuesto, Brave no es el único. Firefox y LibreWolf, son también otras opciones en el tablero. Como sea, estos tres navegadores demuestran que un bloqueo de anuncios potente no tiene por qué ser incompatible con un navegador moderno, rápido y seguro. La diferencia es que, en estos tres casos, la decisión de qué bloquear sigue en manos del usuario.

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