El crimen cripto se vuelve físico: secuestros y asaltos por las claves
El crimen cripto se vuelve físico: secuestros y asaltos por las claves

El crimen cripto se vuelve físico: secuestros y asaltos para conseguir las claves

Más de 30 millones de dólares en criptomonedas han sido robados durante la primera mitad de 2026 mediante ataques con violencia física contra sus propietarios. Secuestros, asaltos a viviendas y situaciones con rehenes forman parte de una modalidad delictiva que está creciendo a medida que aumenta la adopción de los activos digitales.

Los datos proceden de un informe de Chainalysis, que advierte que si la tendencia continúa durante el segundo semestre, 2026 podría convertirse en el peor año registrado para este tipo de delitos. El récord corresponde actualmente a 2025, cuando los delincuentes robaron 58 millones de dólares mediante ataques violentos.

Secuestros e invasiones de vivienda

Son los denominados wrench attacks o ataques con llave inglesa, una expresión utilizada en el ámbito de la seguridad para describir cuando un delincuente no puede romper la criptografía que protege una cartera. En ese momento puede recurrir a la violencia o las amenazas contra su propietario para conseguir las claves o forzar una transferencia.

Chainalysis incluye en esta categoría secuestros, invasiones de viviendas, toma de rehenes y otros ataques físicos destinados a obligar a las víctimas a entregar sus criptomonedas. Más de 30 millones de dólares fueron robados de esta forma durante la primera mitad de 2026, una cifra que corresponde únicamente a los ataques que terminaron con éxito para los delincuentes. Aunque aumenta el número de intentos, su tasa de éxito cae con fuerza: solo el 26% terminó con un pago, frente al 49% en 2025 y el 67% en 2024. La dimensión del problema es mayor si se incluyen los intentos fallidos, los rescates exigidos, las transferencias bloqueadas y los fondos posteriormente congelados o recuperados.

Francia se ha convertido en el principal foco de esta modalidad de delincuencia. Antes de 2025, el país apenas había registrado unos pocos ataques violentos conocidos relacionados con criptomonedas. La cifra aumentó a 19 casos en 2025 y, solo durante la primera mitad de 2026, Chainalysis contabiliza 30 incidentes conocidos públicamente.

Francia y la filtración de datos

No obstante, el número real podría ser considerablemente mayor. A finales de junio, el ministro francés del Interior, Laurent Nuñez, aseguró que las autoridades habían documentado más de 70 incidentes violentos relacionados con criptomonedas y anunció nuevas medidas de protección para las personas del sector, entre ellas un sistema rápido de identificación y alerta para quienes estén en situación de riesgo.

Además, los ataques ya no se concentran únicamente en París. Chainalysis registra casos en Estrasburgo, Marsella, Grenoble, Toulouse y Nantes, así como en pequeñas localidades donde hasta ahora no se habían producido incidentes de este tipo.

Uno de los aspectos más preocupantes del informe es la posible relación entre el aumento de los ataques en Francia y la filtración de datos personales de propietarios de criptomonedas. Chainalysis señala que, en 2024, un funcionario de la administración tributaria francesa en la región de París habría robado y vendido expedientes de personas con importantes patrimonios en cripto. Los documentos incluían supuestamente nombres, direcciones, tenencias de criptomonedas, números de teléfono y datos fiscales, y habrían terminado en manos de intermediarios criminales.

A este episodio se sumó otra filtración en enero de 2026, cuando la empresa francesa de información fiscal sobre criptomonedas Waltio comunicó una brecha que afectó a unos 50.000 usuarios. En paralelo, la frecuencia de los ataques en Francia pasó de 1,9 al mes en 2025 a 4,6 mensuales durante la primera mitad de 2026.

Cerca de 200 detenidos en Francia

Las autoridades francesas están tratando esta oleada como un fenómeno vinculado al crimen organizado, con la participación de JUNALCO, la jurisdicción francesa especializada en este tipo de delincuencia. Hasta mediados de 2026, las investigaciones habían provocado unas 200 detenciones, 88 imputaciones y 75 ingresos en prisión preventiva, además de más de una docena de investigaciones, según Chainalysis.

Los delincuentes también están cambiando de estrategia. Si inicialmente los ataques se dirigían principalmente contra los propietarios de las criptomonedas, ahora familiares, parejas y personas cercanas también se han convertido en objetivos para presionar a los titulares de los activos.

En 2026, entre el 25% y el 30% de los ataques afectaron a familiares o personas próximas. En Francia, el porcentaje supera el 40% de los incidentes, lo que muestra hasta qué punto la violencia relacionada con el robo de criptomonedas se está extendiendo más allá de sus propios propietarios.

De delincuentes improvisados a redes organizadas

El seguimiento de las criptomonedas robadas también permite conocer cómo operan los atacantes. Chainalysis distingue tres grandes perfiles. Los menos sofisticados envían directamente los fondos a exchanges centralizados sin tratar de ocultar su procedencia, lo que facilita su rastreo, la posible congelación de los activos y la identificación de sus receptores mediante los datos KYC.

Un segundo grupo utiliza exchanges descentralizados, puentes entre blockchains y otras herramientas DeFi para mover los fondos entre diferentes redes y dificultar su seguimiento. El tercer perfil, y el que más preocupa a Chainalysis, corresponde a delincuentes cuyos movimientos de fondos muestran conexiones con redes criminales y servicios especializados en blanqueo de capitales.

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