El Banco Central Europeo y los bancos centrales nacionales de los 27 países de la Unión Europea proponen modificar MiCA para eliminar la obligación de que los emisores de stablecoins mantengan una parte de sus reservas en depósitos bancarios. En su lugar, plantean establecer requisitos basados en la liquidez y el vencimiento de los activos que componen esas reservas. Precisamente, las exigencias actuales de MiCA sobre la composición de las reservas fueron uno de los principales obstáculos para que USDT, la stablecoin de Tether, pudiera adaptarse al marco regulatorio europeo.
La propuesta ha sido formulada por el Sistema Europeo de Bancos Centrales (SEBC), integrado por el BCE y los bancos centrales nacionales de la UE, en respuesta a una consulta sobre el Reglamento de Mercados de Criptoactivos (MiCA), según informa Reuters.
Actualmente, los emisores de stablecoins afectados por estas disposiciones deben mantener el 30% de sus reservas en depósitos bancarios. El porcentaje se eleva al 60% para los emisores considerados significativos. El SEBC propone eliminar estos porcentajes mínimos y sustituirlos por una exigencia diferente, que consiste en determinar qué proporción de las reservas debe mantenerse en activos que venzan en un plazo de entre uno y cinco días hábiles.
Riesgo para la financiación de los bancos
La propuesta está relacionada con el impacto que el crecimiento de las stablecoins podría tener sobre la estructura de financiación del sistema bancario europeo. El SEBC considera que obligar a los emisores a mantener grandes cantidades de sus reservas en depósitos puede generar riesgos para las entidades financieras, especialmente durante episodios de fuertes reembolsos de stablecoins.
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Si las reservas se mantienen como depósitos bancarios, las stablecoins pueden alterar las estructuras de financiación de los bancos al sustituir los depósitos minoristas relativamente estables por depósitos de emisores de stablecoins, que tienden a ser menos estables y más sensibles a las condiciones del mercado, señala el documento de los bancos centrales recogido por Reuters.
Tal y como está diseñada MiCA, los depósitos de los emisores de stablecoins pueden convertirse en una fuente de financiación para los bancos, pero también salir rápidamente de las entidades si se produce una oleada de reembolsos de tokens. El SEBC plantea así sustituir una regla basada en dónde deben mantenerse las reservas por otra centrada en la rapidez con la que una parte de esas reservas puede alcanzar su vencimiento.
Rechazo de los modelos de emisión múltiple
El SEBC también ha reafirmado la posición de la Junta Europea de Riesgo Sistémico respecto a los modelos de stablecoins de emisión múltiple. Estos modelos permiten que compañías globales emitan tokens dentro y fuera de la Unión Europea y los traten como intercambiables. Según los bancos centrales, este sistema plantea riesgos para la estabilidad financiera y no está permitido bajo las reglas actuales.
Si estos modelos fueran autorizados en el futuro, el SEBC considera que MiCA debería incorporar un marco integral de salvaguardias. Entre ellas debería figurar una evaluación que permita determinar si las normas aplicadas a las stablecoins en otros países pueden considerarse equivalentes a las europeas.
Estados Unidos y las stablecoins
El debate europeo se produce mientras otras grandes jurisdicciones desarrollan sus propios marcos regulatorios para este mercado. Estados Unidos aprobó el año pasado una legislación destinada a establecer un régimen regulatorio específico para las stablecoins.
La coexistencia de diferentes marcos regulatorios internacionales aumenta la importancia de la cuestión de la emisión múltiple planteada por los bancos centrales europeos, especialmente para las compañías que operan simultáneamente en varias jurisdicciones.
Dificultades para cumplir MiCA
El SEBC también advierte de problemas en la aplicación de la regulación europea de criptoactivos. En virtud del régimen establecido por MiCA, las empresas de criptomonedas disponían hasta junio de este año para obtener una licencia de la UE o cesar sus operaciones en el bloque. Sin embargo, los bancos centrales aseguran que los reguladores europeos se enfrentan a desafíos importantes para hacer cumplir las normas.
El problema es que compañías cripto que no cumplen con los requisitos europeos continúan teniendo acceso a clientes de la Unión Europea. Según el SEBC, esta situación genera preocupaciones relacionadas con la protección de los inversores.
La advertencia muestra que el debate sobre MiCA también afecta a la capacidad de las autoridades para conseguir que las empresas que ofrecen servicios a ciudadanos europeos cumplan efectivamente con ellas. La propuesta del SEBC no supone, por ahora, un cambio de MiCA.

