Binance retira su solicitud de autorización bajo el Reglamento de Mercados de Criptoactivos (MiCA) presentada ante la Comisión Helénica del Mercado de Capitales (HCMC) en Grecia y ha confirmado que buscará obtener la licencia en otro Estado miembro de la Unión Europea, cuyo nombre dará a conocer próximamente.
La decisión cuando faltan seis días para que termine el período transitorio de MiCA para los proveedores de servicios sobre criptoactivos que operaban bajo los regímenes nacionales anteriores. A partir del 1 de julio, las plataformas deberán contar con la correspondiente autorización MiCA para poder prestar servicios en la Unión Europea.
Binance ha decidido retirar su solicitud de licencia MiCA ante la Comisión Helénica del Mercado de Capitales y solicitar la autorización en otro Estado miembro de la UE, explicó la compañía en un comunicado dirigido a sus usuarios. La empresa justifica la decisión por la falta de una resolución definitiva dentro de los plazos previstos en Grecia.
¿A dónde irán a parar los 47 millones de usuarios de Binance si Grecia le niega la licencia MiCA?
«Tomamos esta decisión tras una cuidadosa consideración del estado actual y el cronograma del proceso griego, con los intereses de nuestros usuarios en el centro», señala Binance. Según la plataforma, durante meses mantuvo una colaboración constructiva y de buena fe con el regulador griego. Sin embargo, al no haberse producido una decisión formal antes del final del período transitorio, la compañía ha optado por cambiar de jurisdicción.
Los usuarios, afectados
Uno de los aspectos más relevantes del anuncio es que Binance reconoce que algunos usuarios europeos podrían verse afectados por esta situación.»Tomaremos las medidas necesarias antes del 1 de julio para seguir cumpliendo con los requisitos aplicables. Esto significa que algunos usuarios podrían verse afectados», afirma la compañía.
Binance indicó que contactará directamente con los usuarios afectados para informarles de los próximos pasos, las opciones disponibles y cualquier actuación que pudiera ser necesaria respecto a sus cuentas. La empresa no ha detallado qué países, perfiles de clientes o servicios podrían verse impactados, aunque insistió en que los fondos de los usuarios permanecerán seguros y accesibles en todo momento.
El fin del período transitorio de MiCA
La decisión de Binance coincide con el final del período transitorio previsto por el Reglamento MiCA, la normativa que establece un marco regulatorio único para los criptoactivos en toda la Unión Europea. La CNMV recordó recientemente que, a partir del 1 de julio de 2026, únicamente podrán operar los proveedores de servicios sobre criptoactivos que hayan obtenido la correspondiente autorización.
El supervisor español también ha señalado que las entidades que no consigan la licencia deberán disponer de planes efectivos de migración de clientes, permitiendo la retirada de fondos y criptoactivos o, en su caso, facilitando su traslado a proveedores que sí estén autorizados.
Asimismo, la CNMV recomienda a los inversores verificar en los registros de la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA) y de los supervisores nacionales si su proveedor dispone de autorización MiCA.
Europa sigue siendo estratégica para Binance
A pesar de la retirada de la solicitud en Grecia, Binance subraya que mantiene intacta su apuesta por el mercado europeo. «Nuestro compromiso de operar bajo un marco MiCA claro, justo y armonizado permanece inalterado», afirmó la compañía. La plataforma asegura que sigue apoyando los objetivos de MiCA y que confía en obtener una autorización en otro Estado miembro durante los próximos meses.
La retirada de la solicitud en Grecia no altera el hecho de que una autorización MiCA concedida por cualquier Estado miembro permite posteriormente prestar servicios en toda la Unión Europea mediante el sistema de pasaporte comunitario. Mientras Binance busca a contrarreloj un nuevo hogar regulatorio en la UE, rivales como Kraken o Coinbase ya tienen sus licencias MiCA listas y aprobadas. Esto deja al gigante en una posición de debilidad temporal en suelo europeo, perdiendo terreno frente a entidades que ya usan el cumplimiento de MiCA como su principal bandera de confianza.

