Coinbase, Ripple, Paxos, BitGo y Fidelity figuran entre las compañías señaladas por la senadora estadounidense Elizabeth Warren en una carta enviada a la Oficina del Contralor de la Moneda de Estados Unidos (OCC), en la que acusa al organismo de estar permitiendo que empresas cripto operen de facto como bancos sin asumir todas las obligaciones regulatorias del sistema bancario tradicional.
La cuestión de fondo, según la senadora, es si estas licencias fiduciarias nacionales concedidas por la OCC están convirtiéndose en una vía para que empresas de criptomonedas desarrollen actividades bancarias sin necesidad de convertirse formalmente en bancos comerciales completos.
Coinbase y Ripple no son bancos
Warren indica que las autorizaciones otorgadas desde diciembre de 2025 permiten a varias compañías operar bajo estructuras de national trust company, un tipo de entidad históricamente limitado a funciones fiduciarias específicas como custodia, administración de activos o gestión patrimonial. Estas entidades no pueden captar depósitos como un banco tradicional ni están sujetas a buena parte de las obligaciones que afrontan los bancos nacionales.
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Sin embargo, la senadora sostiene que los planes de negocio presentados por las compañías aprobadas muestran actividades mucho más amplias. En el caso de National Digital Trust Company, vinculada a Protego, se mencionan plataformas de custodia cripto, trading, préstamos y servicios de emisión de activos digitales. Coinbase National Trust Company, por su parte, plantea ofrecer staking, financiación, trading e incluso explorar productos de pagos.
Para Warren, esto supone una forma de arbitraje regulatorio. Es decir, actuar como un banco cripto sin asumir requisitos como el seguro federal de depósitos, la supervisión consolidada de holdings bancarios o las obligaciones de servicio comunitario impuestas a la banca tradicional.
La carta también cuestiona si la reciente ley GENIUS sobre stablecoins está siendo utilizada por la industria como argumento para expandir las competencias de estas entidades fiduciarias. Warren recalca que la ley no modificó el National Bank Act ni amplió legalmente las capacidades de los national trust companies para emitir stablecoins o realizar actividades bancarias no fiduciarias.
Arbitraje regulatorio
El trasfondo del conflicto es especialmente relevante para el futuro del sistema financiero estadounidense. Si la interpretación de la OCC prevalece, compañías cripto podrían obtener acceso parcial al sistema bancario federal sin transformarse completamente en bancos regulados. Para los defensores del sector, esto facilitaría la innovación y la integración de stablecoins y activos digitales en las finanzas tradicionales. Para críticos como Warren, supone abrir la puerta a cripto bancos con menos supervisión y mayores riesgos sistémicos.
Warren solicita a la OCC documentación completa sobre las licencias concedidas a Ripple National Trust Bank, Coinbase National Trust Company, Paxos Trust Company o Bridge National Trust Bank, además de análisis legales y comunicaciones internas relacionadas con estas aprobaciones.

