El token de Bittensor se hunde tras el portazo de Covenant AI
El token de Bittensor se hunde tras el portazo de Covenant AI

Crisis en Bittensor: Covenant AI abandona y acusa al proyecto de teatro de la descentralización

Covenant AI, un proyecto centrado en el desarrollo de IA descentralizada, anuncia su salida definitiva de la red Bittensor. La decisión se produce tras la publicación de un extenso comunicado en el que el equipo cuestiona abiertamente la supuesta descentralización del protocolo y denuncia un control centralizado.

El proyecto, responsable del desarrollo de Covenant-72B, un modelo de lenguaje de 72.000 millones de parámetros entrenado de forma descentralizada por más de 70 colaboradores, aseguró que su salida responde a una convicción fundamental sobre la necesidad de infraestructuras verdaderamente abiertas. Según la compañía, su trabajo demostró que el entrenamiento descentralizado es viable a gran escala.

Control sobre la red, la clave del conflicto entre Covenant AI y Bittensor

En el comunicado, su fundador, Sam Dare, acusa directamente al CRO de Bittensor, Jacob Steeves, de ejercer un control efectivo sobre la red. «Cuando un solo actor puede suspender emisiones, anular decisiones de operadores y utilizar mecanismos económicos para forzar cumplimiento, eso no es descentralización, es control centralizado con narrativa descentralizada», sostiene Dare.

Covenant AI detalla una serie de acciones recientes que, según afirma, precipitaron la ruptura. Entre ellas, la suspensión de recompensas en sus subredes, la eliminación de permisos de moderación en sus propios canales, la depreciación unilateral de su infraestructura y el uso de ventas de tokens TAO como herramienta de presión durante conflictos operativos. La compañía subraya que estas decisiones no se llevaron a cabo mediante procesos transparentes ni consensos distribuidos, sino de forma unilateral.

Dare también cuestiona la estructura de gobernanza de Bittensor, a la que describe como un triunvirato encargado de las actualizaciones de la red. Según Covenant AI, este sistema funciona como una fachada, ya que el control real seguiría concentrado en una sola figura. «La red habla constantemente de descentralización, pero el poder nunca ha salido de las manos de una sola persona», afirma el documento, que califica el modelo como teatro de descentralización.

Riesgos para inversores

Desde la perspectiva del equipo, esta situación compromete la viabilidad del proyecto a largo plazo. Covenant AI sostiene que no puede continuar operando sobre una infraestructura donde la ausencia de control central no se corresponde con la realidad. Advierte de riesgos para inversores, desarrolladores y participantes que dependen de un sistema que, según denuncia, puede ser alterado de forma discrecional.

Pese a la ruptura, Dare asegura que continuará trabajando en el desarrollo de inteligencia artificial descentralizada y que pronto anunciará nuevos proyectos. Como resultado de la trifulca, el precio del token TAO cayó un 16,87 % en las últimas 24 horas, cotizando a esta hora a 269,25 dólares.

Caber recordar que la llegada de Barry Silbert, CEO de Digital Currency Group (DCG), a finales de 2024, marcó un punto de inflexión para la red. A través de DCG, Silbert lanzó Yuma, una ambiciosa incubadora diseñada para ser el Consensys de Bittensor, proporcionando capital y soporte operativo a nuevas subredes.

De hecho, el motor que rige toda la red y decide qué proyectos reciben recompensas se llama Yuma Consensus (YC). Al bautizar a su empresa con el mismo nombre que el algoritmo de consenso, que es el cerebro que mide la inteligencia en el protocolo, Silbert proyectó una imagen de control central sobre el mecanismo que reparte el valor.

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