Desde el salón de su casa en Miami, a pocas semanas de la salida a bolsa de Securitize, Carlos Domingo, consejero delegado de la compañía y uno de los pocos españoles, si no el único, que ha alcanzado una posición de referencia global en la industria de los criptoactivos, habla de la tokenización con la convicción de quien no contempla marcha atrás. No la presenta como una posibilidad, sino como un destino. Según sus cálculos, harán falta unos 40 años para que la economía global funcione plenamente sobre tecnología blockchain. Para explicarlo, recurre a la evolución de la industria de la música.
Como la música
Primero estaban los CDs. Luego el MP3. Después el iPod. Y ahora el streaming. Cada paso parecía una disrupción, pero en realidad era parte de un proceso inevitable, explica. Su visión es que la blockchain seguirá ese mismo camino y que pasará de experimento a infraestructura. Hubo un momento en que parecía imposible llevar toda la música en el móvil. Hoy es lo normal, señala. Con la economía pasará lo mismo. Estará en blockchain, dice.
Conectado por videollamada con un pequeño grupo de periodistas, a pocos días de la salida a bolsa de su empresa, prevista para mediados de abril, Domingo describe un cambio de clima en el sector cripto que, a su juicio, ya no admite vuelta atrás. Aun así, matiza el momento y reconoce que el contexto actual no es tan favorable como el del verano y otoño de 2025, cuando Circle, la compañía emisora de la stablecoin USDC, debutó en la bolsa de Nueva York con gran éxito.
Durante años, la industria ha oscilado entre el entusiasmo desmedido y el escepticismo. Pero, según él, ese ciclo ha quedado atrás. Sostiene que el éxito de varias salidas a bolsa el año pasado fue la señal de que el mercado estaba listo. Lo que ha cambiado desde entonces, añade, es el grado de certeza.
En Telefónica
Antes de fundar Securitize en 2017 junto a Jamie Finn, Carlos fue una figura clave en la transformación digital de la compañía española Telefónica. Aquella experiencia, sugiere, fue una antesala de lo que vendría después. Del paso de las telecomunicaciones a la infraestructura financiera. Desde sus inicios, el planteamiento de Securitize fue directo y ambicioso: trasladar los mercados de capitales a la tecnología blockchain, eliminando intermediarios y fricciones en la inversión global.
Hoy, Domingo resume su visión de 2017 en dos grandes tendencias que, a su juicio, ya están transformando el sistema financiero: las stablecoins y la tokenización de activos. Las stablecoins funcionan como el dinero dentro de este nuevo sistema. La tokenización representa los activos y cuando ambas piezas encajen, el sistema financiero tal y como lo conocemos cambiará por completo, indica.
Explica con una mezcla de orgullo y sorpresa que el crecimiento de Securitize ha ido de la mano de alianzas que, no hace tanto, le habrían parecido improbables. Entre ellas, la de BlackRock, el mayor gestor de activos del mundo y uno de los actores clave en la legitimación reciente del ecosistema cripto a través de sus ETF de bitcoin.
De la mano de BlackRock
Domingo recuerda bien el primer contacto. «Ellos eran miles y nosotros éramos 40», dice. Tras más de dos años de colaboración y de superar un exigente proceso de evaluación, Securitize fue finalmente seleccionada como socio por BlackRock, que además terminó invirtiendo en la compañía. A esa relación se suma el trabajo con Apollo Global Management, otro de los grandes nombres del capital global, cuya implicación, subraya, refuerza la idea de que las instituciones tradicionales están entrando de lleno en el terreno de la tokenización. Apollo, añade, es también la firma que ha invertido en el Atlético de Madrid, un ejemplo de cómo este tipo de capital conecta cada vez más con activos del mundo real.
Para Domingo, otro momento simbólico que terminó de consolidar el giro hacia la tokenización de la economía es la carta anual de Larry Fink. Cuando alguien del peso de Fink habla de la tokenización, deja de ser un tema marginal y contribuye a consolidar la industria, darle legitimidad y acelerar su adopción. A partir de ahí, añade, la conversación deja de ser especulativa y pasa a formar parte del núcleo del sistema financiero.
Sobre la tokenización inmobiliaria en España, Domingo se muestra crítico. Considera que muchos de los proyectos actuales se parecen más al crowdfunding que a una verdadera transformación del sistema financiero. A su juicio, el desarrollo lógico del sector pasa primero por los activos líquidos, más fáciles de escalar, antes de avanzar hacia los ilíquidos, como el inmobiliario.
La familia Trump
En ese contexto, Domingo menciona proyectos de tokenización inmobiliaria en los que participa Securitize, como el vinculado al Trump International Hotel & Resort en Maldivas, desarrollado junto a la promotora DarGlobal. En esta operación, Securitize actúa como la plataforma encargada de estructurar y emitir los tokens. La iniciativa no implica la venta directa del activo, sino la tokenización de préstamos que financian el proyecto, ofreciendo a inversores acreditados acceso a rendimientos y posibles beneficios futuros. Para él, este tipo de estructuras ilustra hacia dónde evoluciona el sector, una tokenización diseñada desde el inicio con marcos regulatorios, gobernanza y arquitectura financiera.
Preguntado por un posible conflicto de interés entre los negocios vinculados a Donald Trump y las políticas cripto adoptadas en Estados Unidos, Domingo lo descarta de plano. «Es falso que Trump esté legislando en cripto para beneficiarse a sí mismo o a su familia», sostiene. Añade, además, que ha visitado en varias ocasiones Mar-a-Lago sin haber percibido dinámicas que apunten en esa dirección. En su opinión, este tipo de iniciativas responden más a una lógica de mercado y al avance de la tecnología que a intereses políticos particulares.
Euro digital
Más contundente es su visión sobre Europa, donde dibuja un panorama estancado desde el punto de vista legislativo. Tampoco ahorra críticas al euro digital, al que califica directamente como desastre. Frente a ello, contrapone la situación en Estados Unidos, donde incluso se está planteando la posible prohibir la emisiónruna CBDC del dólar, en un entorno que, en su opinión, avanza con mucha mayor claridad regulatoria.
Para Domingo, la salida a bolsa de Securitize llega en un momento de madurez para el sector. Su diagnóstico es claro. No se trata de una nueva ola tecnológica, sino de una reconfiguración profunda del sistema financiero global, donde la tokenización dejará de ser una promesa para convertirse en la base misma de la economía.

