Vitalik Buterin, creador de Ethereum, ha presentado hoy una hoja de ruta para reconstruir la capa de ejecución de la red. La propuesta del desarrollador pretende transformar la plataforma en una supercomputadora global con una capacidad de procesamiento hasta 64 veces superior a la actual. El plan incluye cambios estructurales profundos para agilizar las transacciones y reducir drásticamente los costes para el usuario.
El primer gran pilar de esta reforma es el sistema FOCIL (Fork-Choice Inclusion Lists). Con este mecanismo, en cada bloque se elegirán 16 validadores al azar que tendrán el poder de obligar a incluir transacciones específicas. Esta medida elimina el riesgo de que los grandes constructores de bloques puedan vetar pagos, garantizando que Ethereum sea una red donde nadie pueda censurar a otro por motivos políticos o comerciales.
Ethereum en el móvil
Buterin propone jubilar gradualmente la actual Máquina Virtual de Ethereum (EVM) para adoptar RISC-V, un estándar de computación moderno. Esta actualización incluye lo que define como una «GPU interna» (matemáticas vectorizadas), que permite procesar listas de datos de forma simultánea. Para el usuario, esto supone una respuesta casi instantánea de la red y una reducción radical de las comisiones de gas en operaciones complejas.
Cuentas inteligentes y el fin de las complicaciones
La hoja de ruta también prioriza la Abstracción de Cuenta mediante las nuevas «Frame Transactions». El objetivo es que las billeteras digitales permitan recuperar el acceso a los fondos si se pierde la clave y que las comisiones se puedan pagar con cualquier moneda estable. Este cambio busca que usar una aplicación en Ethereum sea tan sencillo para el público general como utilizar cualquier aplicación financiera tradicional.
Vitalik Buterin propone a la IA como auditor definitivo del software libre
Finalmente, la transición hacia los Árboles Binarios optimizará la organización de la información en la blockchain, reduciendo el peso de los datos en un 75%. Esta mejora técnica es la llave para que cualquier teléfono móvil pueda verificar la seguridad de la red sin agotar su memoria ni su batería. Con todas estas medidas, Buterin quiere que Ethereum se convierta en este año 2026 en una infraestructura invisible, potente y, sobre todo, totalmente accesible desde el móvil

