Una compleja operación internacional, coordinada por Europol y Eurojust, ha desmantelado una red de fraude y blanqueo de capitales cripto que movía más de 700 millones de euros y operaba desde Europa hacia varios países del mundo. La red funcionaba a través de un entramado global de plataformas falsas, centros de llamadas y campañas publicitarias fraudulentas en redes sociales, lo que le permitió alcanzar a miles de víctimas en distintos continentes.
Lo que comenzó como una investigación aislada, tras una denuncia sobre una plataforma de inversión en criptomonedas, fue revelando con el tiempo un entramado criminal mucho más amplio. A medida que avanzaban las pesquisas, los agentes descubrieron una red organizada y sofisticada, compuesta por decenas de páginas web fraudulentas que ofrecían inversiones con supuestas rentabilidades elevadas.
Europol y cripto
Las víctimas, procedentes de varios países europeos, eran contactadas insistentemente desde centros de llamadas donde operadores especializados en ingeniería social las convencían para realizar nuevos depósitos. Para mantener la apariencia de legitimidad, los estafadores mostraban a los inversores beneficios ficticios en plataformas falsas de negociación. Una vez transferidos los fondos, las criptomonedas eran desviadas a carteras controladas por la organización y posteriormente blanqueadas a través de múltiples blockchains y exchanges internacionales.
Detenciones en Chipre, Alemania y España
La primera fase de la operación se llevó a cabo el 27 de octubre de 2025, con redadas coordinadas en Chipre, Alemania y España, a petición de las autoridades francesas y belgas, y se saldó con la detención de nueve personas sospechosas de gestionar el lavado de los fondos procedentes de las estafas.
Durante los registros, la policía incautó 800.000 euros en cuentas bancarias, 415.000 euros en criptomonedas, 300.000 euros en efectivo y relojes de lujo y dispositivos electrónicos. La citada operación contó con la participación de autoridades de Francia, Bélgica, Alemania, España, Malta, Chipre y otros países, que facilitaron el intercambio de información y la sincronización de las acciones.
Desmantelamiento del entramado publicitario
El 25 y 26 de noviembre de 2025, las autoridades lanzaron una segunda fase destinada a atacar otro de los pilares del ecosistema criminal: la infraestructura de marketing de afiliación. Las investigaciones revelaron que la red se sustentaba en empresas dedicadas a crear y difundir anuncios fraudulentos en redes sociales, que imitaban medios de comunicación legítimos y utilizaban la imagen de celebridades y políticos conocidos mediante deepfakes.
Esta maquinaria de desinformación era esencial para atraer nuevos inversores, obteniendo sus datos personales y financieros a través de campañas de publicidad manipulada. Durante los días de la acción, equipos policiales de Bélgica, Bulgaria, Alemania e Israel efectuaron registros y detenciones contra empresas vinculadas a estos servicios publicitarios, con el apoyo técnico de Europol.
Una industria global del fraude digital
Según los investigadores, la magnitud de la operación criminal era enorme. Los agentes rastrearon más de 700 millones de euros en fondos ilícitos blanqueados mediante un laberinto de transacciones en múltiples cadenas de bloques. Asimismo, informan que la red funcionaba como una industria de fraude digital, con una estructura empresarial bien definida. Constaba de equipos de captación, departamentos financieros, expertos en blockchain y proveedores de infraestructura tecnológica.
Más News Cripto: Kraken y la Bolsa alemana conectan sus mercados, Bitcoin y más…
El éxito de la operación ha sido posible gracias a la colaboración de múltiples cuerpos policiales y judiciales de Europa y Oriente Medio. Bélgica: Policía Judicial Federal de Limburgo. Bulgaria: Dirección de Delitos Cibernéticos y Dirección General de Lucha contra la Delincuencia Organizada. Chipre: Policía de Chipre. Francia: Gendarmería Nacional. Alemania: Oficina Central de Baviera para la Persecución de Delitos Cibernéticos y varias jefaturas regionales. Israel: Unidad Nacional de Delitos Cibernéticos y División de Inteligencia. Malta: Policía de Malta. España: Policía Nacional y Mossos d’Esquadra
Europol informa que las investigaciones siguen abiertas y destaca que este caso ilustra la creciente profesionalización del fraude con criptomonedas y la importancia de la cooperación internacional para combatirlo.

