La IA fabrica falsedades, lo cripto nos devuelve a lo real
La IA fabrica falsedades, lo cripto nos devuelve a lo real

La IA fabrica falsedades, lo cripto nos devuelve a lo real

Lo cripto nos devuelve a lo real, frente a la producción de falsedades que fabrica (fake) la inteligencia artificial (IA), nos dice Balaji Srinivasan, pensador de referencia en blockchain y el ecosistema cripto. En su reflexión, es como si lo cripto estuviese más allá de donde llega la IA, de lo que puede hacer la IA. En la escala lógica, lo cripto estaría en un nivel superior, lo que ayudaría a completar las capacidades de la IA.

La IA fabrica falsedades

Srinivasan compartió este verano sus diez ideas claves sobre la IA. La primera y considerada principal, que no hay un único modelo de IA sino varios poderosos modelos. Pronostica que la competencia entre los potentes modelos actuales desembocará en cierta convergencia; pero no en el liderazgo de un gran modelo frente al resto.

El Estado Red descentralizado que propone Balaji Srinivasan

Como casi siempre, su lucha con los conceptos -se trata de inteligencia ampliada, no de inteligencia artificial- y la señalización de las limitaciones actuales de la tecnología: la IA funciona mejor para la producción de imágenes, que para la producción de textos, según nos dices. Ahora bien, la frase contundente es: “AI makes everything fake, but crypto makes it real again”. Lo cripto vuelve real lo que la IA había hecho falso. Lo cripto como limitador o controlador de la IA. Al menos, mientras la IA no pueda resolver ecuaciones criptográficas, base de su argumento. Lo cripto está más allá de los límites de la IA.

Biotecnología y longevidad

Balaji Srinivasan es de esas personas que podría haberse dedicado a cualquier cosa y hubiera tenido éxito. Su padre le aconsejó dedicarse a la informática y ha acumulado un envidiable patrimonio como empresario en el sector. Desde programador a inversor. Pero, sobre todo, se ha convertido en una referencia en el pensar en blockchain como un modelo de relaciones sociales. Como un modelo político. Algo más, mucho más, que como una tecnología o una red de infraestructuras para las criptomonedas. Sus reflexiones tienen eco. Sus frases son tomadas como sentencias de oráculo. Por ello, hay quienes (The Anthology of Balaji, Erik Jorgeson) se han dedicado a recopilarlas y republicarlas. A republicar su idea de la nueva república.

Se acelera la protección postcuántica en el ecosistema cripto

Balaji, como principalmente se le conoce para superar la difícil pronunciación del apellido, ha extendido su foco de inversiones. Por ejemplo y como otros, ha visto el importante negocio de la biotecnología y la longevidad. La demanda de vivir más años en la mejor forma física posible es una especie de demanda lógicamente natural, frente a lo que precisamente se tenía por natural, como es que, a partir de una edad, sólo cabe esperar el deterioro físico y la muerte. La tecnología y la economía se han puesto a pensar que otra construcción de la naturaleza es posible. ¿Por qué no va a ser posible, con una tecnología como blockchain, pensar que otra forma de relacionarnos y hacer política es posible.

Estado alternativo

Hace dos años, saludábamos en Observatorio Blockchain la publicación de su libro The Network State (https://thenetworkstate.com/). Allí y con acceso gratuito a todo el que se quisiera acercar a la reflexión, se formaliza una utopía de estado-red basada en blockchain. Por supuesto, aparecían todas esas oposiciones dicotómicas que nos han más comprensible el mundo, como la de estado centralizado frente a un estado-red descentralizado fundamentado en la tecnología blockchain, donde la comunidad y la acción colectiva cobran protagonismo.

Del internauta al AIgonauta: la evolución del usuario en la industria de la atención

Tal vez lo más importante es que las criptomonedas -con el mismo corazón de blockchain latiendo tras ellas- pasaban del más absoluto antiestatalismo a plantear una forma de estado alternativo. Con una escritura directa, ponía a blockchain en el centro del futuro de nuestras relaciones sociales y políticas articulando valores sociales con tecnología y valores económicos. Ya no era una respuesta, una reacción, sino un modelo sociopolítico y una guía para colonizar el futuro. Si somos seres racionales, no es únicamente porque tomamos raciones en los bares (Siniestro Total), sino porque sobre la base primigenia de relaciones entre causas y efectos, se construyen alternativas al presente y, así, se imaginan futuros.

El devenir criptográfico de la propiedad

En la estela de Network State, siguió en 2024 con la iniciativa The Network School, llevando a cabo un experimento de comunidad de las que planteaba en su libro. Se trataba de un programa residencial de tres meses de duración, donde se enseñaba organización comunitaria a partir de unos valores y una base tecnológica. The Network School reabrió sus puertas, para su edición de 2025, en el pasado mes de marzo.

Lo cripto y la revuelta de las clases medias

All Property Becomes Cryptography” ha sido su grito de guerra más rotundo. Publicado en su sitio (balajis.com) en el último mes de julio. Una predicción contundente: todos los activos valiosos serán representados, asegurados, transferidos, verificados mediante blockchains y criptografía. Eso incluye no solo criptomonedas o monedas digitales, sino acciones, bonos, propiedades inmuebles, etc. Si el marxismo dibujaba la experiencia de la Modernidad bajo la frase “All That is Solid Melts into Air”, el liberalismo de Balaji la sintetiza en el devenir criptográfico de la propiedad. Tal vez un análisis profundo iluminase que ambas frases no se encuentran tan alejadas y que su vínculo sucesorio está ahí.

La IA es politeísta, no monoteísta

En medio de todo esto, surgió el furor intenso y extenso de la IA. Y este verano recién terminado también fue recogido por Balaji. Con un titular atractivo, de este mago de los titulares: “La IA es politeísta, no monoteísta”. Como suele hacer, en su estilo “power point”: más sucesión de puntos que apoyan la argumentación, que argumentación en sí misma. Como si lo que dijera se defendiera por sí solo, sin matices. Lo que parece menos claro es el carácter polimesiánico de los que apuntan el futuro desde la tecnología: Buterin, Andreessen, Balaji y pocos más. Bastante concentrado en número. Por ello: ¡Larga -longeva- vida al cripto de Balaji!

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