Suenan tambores de guerra civil planetaria. Como dice Alessandro Colombo, toda guerra es una guerra civil (Il governo mondiale dell’emergenza. Dall’apoteosi della sicurezza all’epidemia dell’insicurezza, ed. Cortina, 2022). Se van delimitando los bloques civil-militares y, como en el caso de Europa, los bloqueados. Contexto que ha puesto el foco de las miradas financieras en la industria de defensa, pues suena un mensaje claro: se hace necesario más inversión en defensa. Una industria pujante en la que también está blockchain de muy distintas maneras.
Guerra y blockchain
Ya hay iniciativas empresariales, como el caso de SIMBA Chain, muy implicadas en proyectos piloto con el ejército y la marina de Estados Unidos. Ha de tenerse en cuenta que, ya el año pasado y bajo la Administración Biden, el Senado de Estados Unidos aprobó el uso de blockchain en la defensa nacional.
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La música de los tambores bélicos es atroz. Amplificada por imágenes como el desfile en Pekín del pasado día 3 de septiembre. Pero la industria de defensa es el principal nicho de innovación tecnológica a lo largo de la historia. Incluso antes de llamarse industria, lo militar ha sido la base de la innovación, desde la organizativa, hasta la constructiva, pasando por las máquinas de visión. Todo atravesado de técnica. Y es que lo militar es cuna y nicho del saber técnico. En un saber técnico, cada vez más tecnologizado, no podía faltar blockchain, poniendo sus rasgos al servicio de esa industria de defensa.
El descentralizado, inmutable y transparente ledger (registro) de blockchain ofrece la posibilidad de comunicaciones encriptadas, asegurando, por un lado, la autenticidad de las mismas. Por ejemplo, órdenes. Aunque parezca anecdótico, cabe recordar cómo blockchain solucionaba el denominado problema de los generales bizantinos. Por otro lado, ayuda a su auditoria, pues los registros quedan.
Gestión de las cadenas de suministro militares
Gracias a la lógica de su registro, que es como decir de su tecnología, blockchain mejora la integridad de los datos. Algo especialmente relevante en aquellas operaciones en las que actúan distintas unidades o, aún más importante, distintas unidades de diferentes fuerzas aliadas en operaciones conjuntas. Entonces, disponer de esa seguridad de integridad de datos compartidos se convierte en un punto estratégico. La acción conjunta hablaría el seguro lenguaje de blockchain.
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Tal vez la aportación más revolucionaria a la industria de defensa se encuentra en la gestión estratégica de las cadenas de suministro militares. Si puede decirse que la ciencia de la logística surge del ámbito militar, blockchain le da un vuelco importante a su concepción. La arquitectura del registro (ledger) distribuido de blockchain ofrece soluciones integrales a las vulnerabilidades sistémicas, incluyendo especiales medidas de prevención del fraude, mecanismos antirrobo y protocolos contra el contrabando, que tradicionalmente han comprometido la integridad de las cadenas de suministro militares. Al crear registros de procedencia a prueba de manipulaciones, ayuda a prevenir la falsificación de piezas, que podría poner en peligro equipos críticos.
Logística
Blockchain permite el seguimiento en tiempo real de cada movimiento de cada una de sus unidades de material y suministro, desde la producción y el transporte, hasta el almacenamiento y el despliegue. Es decir, posibilita una gestión más precisa y, sobre todo, más rápida y eficiente del ingente material que se mueve en cualquier operación militar.
Siguiendo en el ámbito de la logística, los smart contracts (contratos inteligentes) procurados por blockchain automatizan las adquisiciones y suministros basados en condiciones predefinidas, sin necesidad de negociación constante -y tal vez disputas- con los proveedores y contratistas. Ni siquiera se requerirían comunicaciones que fuesen más allá del “pedido”. La emisión de pedidos, hasta alcanzar ciertos umbrales previamente establecidos, y la activación de pagos a los proveedores quedaría automatizada, lo que minimiza los ruidos derivados del error humano, agilizando la logística. Lo negociado una vez quedaría automatizado.
En la articulación de comunicaciones y logística, se encuentra el potencial de blockchain en la gestión de identidades y, por lo tanto, de controles de acceso, teniendo en cuenta la especial sensibilidad del material con el que se está trabajando. Blockchain permite sistema de identidad digital descentralizados y resistentes a la manipulación, lo que garantiza que solo las personas autorizadas accedan a datos confidenciales o a instalaciones especialmente sensibles.
La escalabilidad
En relación con los cada vez más presentes sistemas no tripulados, como los drones, la autenticación basada en blockchain garantiza que operen bajo protocolos aprobados y mantengan registros trazables. Si parece que ahora las guerras se hacen con soldados de hierro sin rostro -veloces y precisas máquinas destructivas que ni sienten, ni padecen- blockchain asegura que la implementación del plan trazado para estas máquinas se cumplirá a rajatabla. Sin ruidos emocionales, por ser máquinas. Sin ruidos informacionales, por ser máquinas protegidas por blockchain.
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Distintas contribuciones de blockchain a la eficiencia militar, que, sin embargo, también tienen limitaciones o dificultades de aplicación. Blockchain, como algo nuevo, tiene mayor facilidad de ajuste a lo que también es nuevo, a lo que surge, como es el caso de los referidos drones. Pero puede tener problemas para conectar con sistemas heredados, ya que puede ser algo complejo, que requiera importantes recursos en clave de desarrollo y tiempo.
Tal vez el mayor reto de la aplicación de blockchain a la industria militar tiene que ver con la escalabilidad. Muchas blockchains tienen dificultades para alcanzar un alto rendimiento o una baja latencia, lo que supone un freno en un campo, como el militar, en acelerada toma de decisiones.
Ética
Y, por supuesto, está la dimensión ética. Especialmente fundamental en la lógica de la automatización indestructible. ¿En qué condiciones parar un movimiento bélico automáticamente dibujado y protegido por blockchain? Se trata de una ética más programada, que situada. En las guerras, abundan las barbaridades, a pesar de la supuesta presencia del Derecho Internacional Humanitario. Pero también esos encuentros, fuera de toda lógica de acción automatizada, en el que los humanos, cara a cara, se reconocen como tales, frenando lo previsto.

