El cofundador de Ethereum, Vitalik Buterin, una de las voces más influyentes en el ámbito de la tecnología blockchain, ha anunciado un importante cambio en su modo de pensar sobre las licencias de software libre. En un artículo publicado ayer en su blog, Buterin explica por qué ha pasado de apoyar licencias permisivas, como MIT o CC0, a abogar por licencias copyleft, como GPL o CC-BY-SA.
Diferencias entre licencias permisivasy copyleft
Las licencias de software libre se dividen en dos categorías principales. Las permisivas, como el MIT, que permiten usar, modificar y redistribuir el código sin restricciones significativas, solo se requiere atribución. El código puede integrarse en proyectos propietarios sin obligación de compartir los cambios. La otra categoría es Copyleft, como GPL. También permiten usar, modificar y redistribuir el código libremente, pero exigen que las obras derivadas se publiquen bajo la misma licencia y, en el caso de la GPL, que se comparta el código fuente. Lo que asegura que el software y sus modificaciones permanezcan abiertos.
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Hasta ahora, Buterin era partidario de las licencias permisivas por su simplicidad y capacidad de maximizar la adopción, especialmente entre empresas reacias a compartir código. Su rechazo filosófico a los derechos de autor lo llevaba a preferir licencias que se acercaran al dominio público. Sin embargo, ahora argumenta que el copyleft es más adecuado para proteger la apertura en un mundo donde la competencia y las economías de escala amenazan con privatizar el progreso tecnológico.
Razones del cambio de Buterin
En su artículo, Buterin detalla tres factores que lo han llevado a preferir el copyleft. En primer lugar, la adopción masiva del código abierto. Vitalik considera que el software de código abierto es ahora un estándar en industrias como la inteligencia artificial y las criptomonedas, con empresas como Google, Microsoft y Huawei desarrollando proyectos abiertos. Esto hace que el copyleft sea una herramienta práctica para incentivar a las empresas a compartir sus mejoras, ya que dependen de código con estas licencias.
En el ámbito de las criptomonedas, opina que todo se ha vuelto más mercantil y con menos incentivos para compartir código por cortesía. En este sentido, el copyleft actúa como un poder duro, garantizando que solo quienes compartan sus desarrollos puedan beneficiarse de proyectos abiertos, lo que es crucial en un sector donde la privatización del código es común.
Por último, inspirado en economistas como Glen Weyl, Buterin argumenta que, en un mundo con economías de escala, la apertura es esencial para evitar monopolios. El copyleft fomenta la difusión del conocimiento, contrarrestando tendencias como el proteccionismo tecnológico, la inestabilidad política y la capacidad de crear productos propietarios sin exponer su código.
Al inclinarse por licencias que promuevan la reciprocidad, Buterin pretende proteger la innovación abierta en un momento donde la concentración de poder se convierte en amenaza. Aunque Buterin no propone cambios inmediatos en las licencias del código base de Ethereum, su postura podría influir en el futuro del ecosistema.
El copyleft, al exigir que las obras derivadas sean abiertas, se garantizaría que las innovaciones beneficien a toda la comunidad. Como líder de opinión, Buterin podría motivar a los desarrolladores de Ethereum a adoptar licencias copyleft en nuevos proyectos, desde bibliotecas hasta hardware para nodos, consolidando un ecosistema más colaborativo.
Un futuro más allá del software
Buterin también prevé aplicaciones del copyleft más allá del software, como en el hardware de código abierto. Por ejemplo, coches. No obstante, Buterin reconoce que las licencias permisivas siguen siendo útiles para proyectos que priorizan la adopción masiva.

