Una de las medidas más polémicas del Reglamento MiCA, destinado a regular los criptoactivos en Europa, es la limitación del uso masivo de stablecoins en pagos. Lo es porque podría traer consecuencias inesperadas para la economía digital de la región. De alguna manera, fue Piero Cipollone, miembro del consejo directivo del Banco Central Europeo (BCE), quien dió la voz de alarma hace unos días cuando abogó por poner en marcha cuanto antes el euro digital (CBDC).
MiCA y las stablecoins
Cipollone respondía así a la orden ejecutiva del presidente de EEUU, Donald Trump, para promover las stablecoins respaldadas por dólares en todo el mundo. El ejecutivo del BCE se mostró preocupado porque la orden de Trump pueda amenazar la soberanía financiera de la zona euro y reforzar la hegemonía del dólar. Cipollone mostraba así la preocupación del BCE respecto a si las stablecoins estadounidenses llegan a convertirse en la opción predeterminada en los mercados internacionales.
El Artículo 21 de MiCA establece que los operadores de stablecoins en Europa tendrán que sujetarse a un máximo de un millón de operaciones diarias con stablecoins. Igualmente, las stablecoins referenciadas a monedas distintas a las presentes en los estados miembros tendrán un límite de 200 millones de euros diarios. (Art 23 de MiCA). Este umbral aplica tanto a las stablecoins de dinero electrónico (EMT), como USDC o USDT o EURC, como a las stablecoins referenciadas a activos (ART), respaldadas por cestas de divisas o commodities.
No obstante, el mercado de stablecoins referenciadas a activos es marginal en comparación con el de EMT. Esto significa que las stablecoins más afectadas serán aquellas como USDC y USDT, que operan como monedas digitales equivalentes a dólares o euros.
Un movimiento lógico
A primera vista, la restricción impuesta por MiCA a las stablecoins parece un movimiento lógico para proteger la soberanía monetaria del euro y evitar que stablecoins privadas como USDT o USDC compitan directamente con la moneda emitida por el Banco Central Europeo (BCE). Pero, en la práctica, ¿realmente fortalece al euro o lo margina aún más dentro del ecosistema financiero digital?
A 30 de enero de 2025, la capitalización de stablecoins en euros alcanza más de 397 millones dólares, mientras que las denominadas en dólares superan los $222.966 millones. Pese a que en el último mes, las stablecoins en euros crecieron un 11,8% y las de dólares lo hicieron un 6,17%, La diferencia absoluta sigue siendo abismal: la capitalización de stablecoins en dólares estadounidenses es más de quinientas veces superior a la de las stablecoins en euros. Por lo que puede decirse que las stablecoins en dólares dominan el mercado financiero global y europeo.
Respecto a USDT, la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA) exigió recientemente a los proveedores de servicios criptográficos (CASP) retirar del mercado las stablecoins no conformes con MiCA a finales del primer trimestre de 2025. Caso en el que estaría USDT, debido a que no ha obtenido las licencias necesarias para operar bajo MiCA. En cambio, USDC, emitida por Circle, sí ha cumplido con los requisitos regulatorios y se posiciona como la stablecoin con más margen de crecimiento en la Unión Europea.
MiCA y las DeFi
La pregunta ahora es si estas medidas realmente lograrán fortalecer la presencia del euro en la economía digital o si, por el contrario, consolidarán aún más el dominio del dólar en el ecosistema cripto. Otra incógnita es cómo afectará MiCA al mercado de finanzas descentralizadas (DeFi) en Europa.
Para los protocolos DeFi que operan en la región, la restricción al uso masivo de stablecoins puede traducirse en limitaciones de volumen y pagos, lo que impactará directamente en su competitividad. La salida de USDT de la UE y las restricciones al volumen de transacciones afectarán la capacidad de los protocolos para manejar grandes cantidades de activos digitales. Con Tether fuera del mercado europeo, USDC se convierte en la stablecoin dominante en la región, lo que podría generar un mayor control de empresas estadounidenses sobre la liquidez en Europa.
Además, algunas startups y plataformas DeFi pueden optar por trasladar sus operaciones a mercados más flexibles, como EEUU, Hong Kong, Dubái o Reino Unido, donde la regulación permite o va a permitir un uso más amplio de stablecoins. Por ello, lo que parece una medida para fortalecer la soberanía monetaria podría terminar marginando aún más al euro en el entorno financiero digital.
El dólar moneda de referencia en el mercado cripto europeo
Paradójicamente, MiCA, que buscaba proteger la soberanía del euro, parece haber terminado consolidando el dominio del dólar en el mercado de stablecoins en la UE. Quizá, si la UE quiere fortalecer el euro en la economía digital, debería reconsiderar su regulación sobre las stablecoins y fomentar un ecosistema financiero descentralizado más competitivo. De lo contrario, el dólar seguirá siendo la moneda de referencia en el mercado cripto europeo.

