Stani Kulechov, fundador de Aave; Joseph Chalom, CEO de SharpLink, compañía con una importante tesorería de ETH; y el inversor William Mougayar se oponen a EIP-8363, una propuesta destinada a reducir la emisión de ETH vinculada al staking. Los tres cuestionan que recortar las recompensas sea la vía adecuada para mejorar la economía de Ethereum y defienden que la red debería concentrarse en aumentar la demanda, la actividad y su competitividad.
La industria contra el recorte del staking de Ethereum
La propuesta EIP-8363 se ha convertido en uno de los debates más controvertidos del ecosistema Ethereum. La iniciativa, denominada Tapered Issuance Burn, plantea reducir progresivamente la emisión de ETH vinculada a las recompensas que reciben los validadores por participar en el mecanismo de consenso de la red.
La posibilidad de reducir dichas recompensas ha provocado la reacción de Kulechov, Chalom y William Mougayar, quienes han expresado públicamente su oposición y cuestionan tanto las consecuencias económicas de la medida como las prioridades que están marcando el desarrollo de Ethereum.
Los tres advierten que reducir el rendimiento del staking podría perjudicar a DeFi y afectar especialmente a los validadores más pequeños. También temen que unos márgenes más reducidos terminen favoreciendo a los grandes operadores, con mayor capacidad para aprovechar las economías de escala.
El fundador de Aave asegura que EIP-8363 podría podría pasar a la historia como una de las propuestas de Ethereum más resistidas de todos los tiempos, quizás solo superada por ProgPoW, afirma. Kulechov también cuestiona las prioridades de Ethereum y dirige sus reproches hacia la Ethereum Foundation, a la que acusa de mantener una visión excesivamente académica y alejada de quienes construyen aplicaciones y empresas sobre la red. Lo que la gente realmente quiere es que Ethereum se enfoque en resolver problemas que impulsen una demanda real y hagan que la red sea más competitiva, sostiene.
SharpLink: EIP-8363 llega en el momento equivocado
El fundador de Aave acusa a la Fundación de actuar desde una torre de marfil, desconectada de las trincheras donde los desarrolladores construyen en Ethereum todos los días. Su crítica traslada así la discusión más allá de la política monetaria. Para Kulechov, la prioridad debería estar en generar demanda, atraer actividad y mejorar la competitividad de Ethereum.
Rhett Shipp, fundador del protocolo Avant, también ha cuestionado que se dediquen recursos a este tipo de iniciativas cuando, en su opinión, existen problemas más urgentes por resolver.
Por su parte, el CEO de SharpLink afirma que EIP-8363 es la propuesta equivocada, exactamente en el momento equivocado. SharpLink considera que reducir las recompensas puede perjudicar a DeFi, expulsar capital de Ethereum y debilitar una de las características que diferencian a ETH de bitcoin: su capacidad de generar rendimientos de manera nativa. Según Chalom, Ethereum remunera actualmente a los validadores con un rendimiento variable de aproximadamente el 2,75% mediante ETH de nueva creación. EIP-8363 reduciría progresivamente esa emisión durante aproximadamente un año y medio, quemando una proporción creciente de las recompensas conforme aumentase la cantidad de ETH depositada en staking.
Impacto en las DeFi
En el escenario descrito por el ejecutivo, cuando el staking se aproximase a la mitad del suministro de ETH, la emisión destinada a los validadores podría reducirse hasta cero. Estos dependerían entonces de otros ingresos, como las propinas de las transacciones, que según Chalom representan actualmente alrededor del 15% de los rendimientos del staking.
Para Chalom, uno de los principales riesgos está en DeFi. El ejecutivo recuerda que las finanzas descentralizadas nacieron en Ethereum y considera que serán el destino de buena parte de las stablecoins y activos tokenizados que las instituciones financieras están llevando a blockchain. Dañar DeFi es dañar el destino de todo lo que las instituciones están llevando onchain, sostiene.
Chalom considera que el rendimiento del staking, una vez descontados los costes y la inflación, funciona en la práctica como un tipo de interés base dentro de la economía de Ethereum. Destaca especialmente el papel de los tokens de staking líquido (LST), que cifra en aproximadamente 35.000 millones de dólares de valor total bloqueado y que constituyen una pieza importante de los mercados de préstamos onchain.
Los LST permiten mantener exposición al rendimiento del staking y utilizar al mismo tiempo esos activos como garantía en aplicaciones DeFi. De esta forma, el mismo capital puede contribuir a la seguridad de Ethereum y continuar participando en su economía financiera.
Riesgo para los pequeños validadores
Chalom teme que reducir las recompensas rompa dicho equilibrio. Una vez incluidos los costes operativos, de liquidez y el riesgo de slashing, sostiene que el rendimiento real podría aproximarse a cero o incluso convertirse en negativo. Esto podría llevar parte de las garantías hacia activos con mayores rendimientos y reducir la liquidez de los mercados de préstamos.
SharpLink también advierte que una reducción importante del rendimiento podría afectar especialmente a los operadores pequeños y medianos. Según Chalom, con rendimientos próximos a cero, quienes tendrían mayores posibilidades de mantenerse serían los operadores con costes de capital más bajos y mayores economías de escala. Los solo stakers y operadores medianos, que soportan costes reales de infraestructura, podrían ser los primeros en abandonar.
Mougayar comparte este diagnóstico. Si el objetivo de EIP-8363 es limitar el crecimiento del staking, considera que llevar su rendimiento hasta niveles próximos a cero significa utilizar la herramienta equivocada. Estás solucionando la centralización acelerándola. Una espada de doble filo corta en ambos sentidos, sostiene.
El inversor tampoco cree que la inflación de ETH justifique una reducción agresiva de las recompensas. Según sus cálculos, una vez descontada la quema, la inflación anual se encuentra por debajo del 0,5%, por lo que considera que la política monetaria de Ethereum ya es suficientemente conservadora.
El staking como fuente de financiación
Mougayar introduce también el argumento de las recompensas del stakin como fuente de financiación para el ecosistema. A su juicio, reducirlas cuando la Ethereum Foundation está disminuyendo su papel como financiadora podría debilitar un mecanismo cuya importancia no ha sido suficientemente valorada.
Chalom plantea una tesis similar. Sostiene que la emisión destinada a los validadores no debe considerarse simplemente un coste para Ethereum porque buena parte de esos recursos permanece dentro del ecosistema. Las recompensas financian operadores de nodos y empresas de infraestructura y también pueden alimentar fondos, tesorerías, desarrolladores y nuevos proyectos, indica.
Chalom utiliza a SharpLink como ejemplo. Según explica, el ETH de la compañía no permanece inactivo en su balance. La empresa trabaja con proveedores de validación como Coinbase, Anchorage, Figment y Galaxy Digital y también utiliza capital en iniciativas vinculadas a ether.fi, Linea y EigenCloud.
Para el ejecutivo, las recompensas del staking pueden regresar así a Ethereum en forma de inversión y financiación. Por ello, sostiene que EIP-8363 no trasladaría ese valor hacia otra parte del ecosistema, sino que reduciría el capital disponible para seguir alimentándolo. Incluso advierte de que algunas instituciones podrían retirar sus ETH del staking y venderlos si el rendimiento deja de resultar atractivo.
ETH como ventaja frente a bitcoin
El CEO de SharpLink recuerda que para determinados inversores, la capacidad de Ethereum para generar rendimiento de forma nativa ha contribuido a atraer capital hacia ETH. Reducir el rendimiento supondría, en su opinión, debilitar una ventaja competitiva precisamente cuando aumenta el interés institucional por Ethereum.
De ahí que también cuestione el momento elegido para modificar el modelo. Chalom cifra en aproximadamente 159.000 millones de dólares las stablecoins asentadas sobre Ethereum y en más de 15.000 millones los activos del mundo real tokenizados. También cita como muestras del interés institucional la nueva cadena de Robinhood, construida sobre una Layer 2 de Ethereum, la tokenización de BlackRock y la incorporación del staking a los servicios de custodia institucional de BNY mediante una colaboración con Galaxy Digital.
Más aplicaciones, usuarios y actividad
Para Chalom, estos movimientos muestran que grandes instituciones han terminado eligiendo Ethereum después de años evaluando su estabilidad. Mougayar también considera inoportuno el cambio, aunque por razones diferentes. En su análisis toma como referencia un precio aproximado de 1.900 dólares por ETH y sostiene que reducir el rendimiento en esas condiciones añadiría presión sobre los validadores. Como contraste, plantea un escenario hipotético con ETH entre 6.000 y 8.000 dólares, un rango que considera más próximo a su valor intrínseco, y una apreciación anual del 20%-30%.
El inversor también advierte de los riesgos de aplicar el recorte en un entorno macroeconómico desfavorable. Si los tipos de interés permanecen elevados, disminuye el apetito por el riesgo y cae la demanda institucional, una salida de participantes del staking podría generar presión vendedora precisamente cuando el mercado tuviese menor capacidad para absorberla.
Mougayar no rechaza cualquier modificación de la política monetaria de Ethereum. Lo que cuestiona es la herramienta elegida y afirma que antes de reducir las recompensas del staking, deberían estudiarse cambios relacionados con la arquitectura de tarifas y quema de EIP-1559. El rendimiento sagrado del staking debería ser la última palanca que se tire, no la primera, afirma.
Hacer crecer la economía de Ethereum
También defiende ajustes graduales. Como ejemplo, plantea una reducción del 0,8% al 0,7%, vinculada a la evolución de la ratio de staking, en lugar de pasar directamente del 0,8% al 0,5%.
Mougayar también coincide con Kulechov en que el futuro de Ethereum está en tener más apps, más usuarios y más uso. Si la red consigue hacer crecer su economía, considera que la discusión sobre reducir la emisión perderá buena parte de su importancia.
La propuesta EIP-8363 fue presentada a comienzos de agosto por investigadores y colaboradores del ecosistema Ethereum y discutida el 6 de agosto en All Core Devs Consensus. La iniciativa no está aprobada ni existe actualmente una fecha prevista para su implementación.

