Ethereum como internet 
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¿Puede Ethereum convertirse en un bien público global como Internet?

Un informe publicado por el Ethereum Market Research Center sostiene que Ethereum, la principal infraestructura blockchain del mundo, está siendo infravalorada por los mercados financieros al ser analizada como si fuese una empresa privada, cuando en realidad funciona como un bien público global comparable a los protocolos básicos de Internet.

El estudio, titulado «Valuing Ethereum as a Public Good«, ha sido realizado por el experto en Ethereum, William Mougayar, quien considera que el valor actual de Ethereum está entre los 2 y 6 billones de dólares. Mougayar estima que su potencial de crecimiento podría alcanzar entre los 10 y 20 billones de dólares en la próxima década, si consolida su papel como capa de liquidación económica y digital.

Ethereum como internet

Según el informe, Ethereum no debe entenderse como una empresa tecnológica enfocada a maximizar ingresos, sino como una infraestructura abierta de confianza, que permite coordinar intercambios económicos, reducir fraudes, minimizar riesgos de contraparte y abaratar costes de verificación en sectores como las finanzas, la identidad digital, la gobernanza o la computación distribuida.

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Ethereum no es una compañía ni una plataforma extractiva. Es un sistema público que organiza valor a escala global, señala Mougayar en el documento. En este sentido, el informe subraya que la red comparte características propias de los bienes públicos, ya que su uso no es excluyente y el acceso de un usuario no limita el de los demás.

El estudio compara la evolución de Ethereum con la de Internet, considerado el bien público por excelencia del siglo XXI. Al igual que los protocolos básicos de la red, como TCP/IP, Ethereum genera enormes beneficios económicos y sociales sin capturar directamente la mayor parte del valor que crea. Esta circunstancia, según el informe, explica por qué los mercados tienden a infravalorar este tipo de infraestructuras.

El papel de las stablecoins

Para corregir esta distorsión, el documento propone un marco de valoración basado en tres dimensiones. La primera es el valor capturado, que incluye la capitalización de mercado de la criptomoneda ether (ETH), las soluciones de segunda capa y los principales activos financieros descentralizados. Esta capa visible se estima actualmente en hasta 900.000 millones de dólares.

La segunda dimensión es el flujo económico dependiente de Ethereum, que mide el volumen de actividad que utiliza la red como infraestructura de liquidación. El informe destaca el papel de las stablecoins, que ya mueven más de 30 billones de dólares al año sobre Ethereum, además de los mercados de finanzas descentralizadas, activos tokenizados y otras aplicaciones. En conjunto, estos flujos superan los 50 billones de dólares anuales.

La tercera y más relevante es el denominado excedente de confianza, un valor invisible que surge de la reducción de intermediarios, la disminución del fraude y el abaratamiento de los costes operativos. El informe estima que este “dividendo de confianza” genera decenas de miles de millones de dólares al año en eficiencia económica, aunque no se refleje directamente en precios de mercado.

El flujo del valor

El estudio también analiza el valor del propio ether como activo, que se apoya en tres funciones clave: su papel monetario como dinero programable, su uso como colateral financiero y su función de seguridad a través del sistema de validación de la red. La combinación de estas funciones explicaría, según el autor, las valoraciones de varios billones de dólares.

No obstante, el informe advierte de los riesgos que afronta Ethereum como bien público, entre ellos el subfinanciamiento, los problemas de coordinación colectiva, la presión regulatoria o una eventual falta de incentivos para mantener la infraestructura a largo plazo.

En su conclusión, el informe subraya que Ethereum no compite principalmente con otras blockchains, sino con el modelo tradicional de coordinación económica global. Del mismo modo que Internet reorganizó el flujo de la información, Ethereum estaría reorganizando el flujo del valor. Para el autor, reconocer este papel es clave para entender su importancia económica y estratégica en el siglo XXI.

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