Cocoon: El Uber de la IA de Telegram para tumbar a Amazon y Google. El fundador de Telegram, Pavel Durov, ha lanzado Cocoon, una red descentralizada de IA sobre la blockchain TON para plantar cara a Amazon y Google en el negocio de la computación en la nube. Imagina un Uber de la IA en el que en lugar de conectar conductores con pasajeros, Cocoon une proveedores de GPUs con desarrolladores y empresas, ofreciendo una alternativa más abierta, económica y centrada en la privacidad al modelo centralizado que domina hoy la industria.
La IA de telegram
Igual que Uber democratizó el transporte al eliminar intermediarios, Cocoon aspira a hacer lo mismo con la computación para IA, evitando que unos pocos gigantes controlen el motor de la inteligencia artificial. Durov realizó el anuncio en la conferencia Blockchain Life 2025, que finalizó ayer en Dubái.
El movimiento posiciona a Durov no solo como un innovador en el sector de mensajería, sino como un competidor directo en el emergente y lucrativo sector de las Redes de Infraestructura Física Descentralizada (DePIN), enfocado específicamente en la computación para IA. Para lograrlo, Cocoon busca crear una alternativa a los gigantes tecnológicos centralizados, como Amazon y Google, ofreciendo una infraestructura de IA más privada, abierta y accesible para mil millones de usuarios.
¿Qué es y cómo funciona Cocoon?
Cocoon es un mercado descentralizado de poder de cómputo, al estilo de un ride-sharing para hardware pesado. Algo que es posible gracias a que Cocoon funciona conectando a dos grupos clave:
- Proveedores de GPUs (Oferta): Personas o empresas que poseen potentes unidades de procesamiento gráfico (GPUs) pueden conectar su hardware a la red. A cambio de prestar su poder de cómputo para procesar tareas de IA, estos proveedores reciben una compensación en Toncoin ($TON). Es como si fueras un conductor de Uber prestando tu coche: ganas por cada «viaje» de datos que procesas.
- Desarrolladores y usuarios (Demanda): Desarrolladores, empresas o incluso los propios mini-programas de Telegram pueden comprar este poder de cómputo, pagando también con $TON, para ejecutar sus modelos y aplicaciones de inteligencia artificial. Así, obtienes un «ride» rápido y barato sin depender de las tarifas infladas de las nubes tradicionales.
Pero quizás la característica más relevante de Cocoon está relacionada con la «Computación Confidencial». Esto significa que, en Cocoon, todos los datos procesados en la red permanecen encriptados de extremo a extremo. Esto implica que ni siquiera los propietarios de las GPUs que realizan los cálculos pueden ver la información que están procesando, garantizando así la seguridad y la privacidad de dichos datos. Algo que puede ayudar, no solo al cumplimiento de regulaciones (ej: la EU AI Act de la Unión Europea), sino también para crear aplicaciones centradas en la privacidad de los datos de sus usuarios. En términos de Uber, es como viajar en modo incógnito: el conductor te lleva, pero no sabe tu destino ni qué llevas en la maleta.
Casos de uso de la tecnología
Esto hace que, para el ecosistema TON y Telegram, las posibilidades sean inmensas. En primer lugar, Telegram será el primer y principal cliente de la red, integrando Cocoon directamente en su ecosistema de Mini Apps y bots. Esto proporciona a Cocoon una base de usuarios masiva desde el primer día y otorga a la criptomoneda $TON una utilidad fundamental y sostenible como el «combustible» de una nueva economía de IA.
Y, aunque la red se lanzará para mediados de noviembre de 2025, ya se perfilan casos de uso claros:
- Funciones de IA nativas en Telegram: El primer cliente, Telegram, usará Cocoon para potenciar nuevas funciones de IA dentro de la aplicación de mensajería. Esto incluye herramientas como la summarización (resumen) de mensajes y chats, así como la asistencia para la redacción de borradores. En lugar de enviar datos de conversaciones privadas a servidores centralizados de IA, estas funciones se ejecutarán en la red descentralizada, manteniendo la privacidad del usuario. Esto es por cierto, la misma idea que Pavel Durov estuvo discutiendo con Elon Musk, en la posible integración de Grok en Telegram, la cual quedó en nada.
- Bots de IA y Mini-Apps confidenciales: Los desarrolladores de la comunidad de Telegram podrán construir bots y Mini-Apps mucho más potentes. Podrán, por ejemplo, crear asistentes de servicio al cliente que manejen datos sensibles (como pedidos o información personal) con la garantía de que la información del usuario nunca será expuesta, gracias a la computación confidencial. Esto abre la puerta a aplicaciones de IA en sectores como las finanzas o la salud dentro del ecosistema de Telegram.
Diferencias clave: Cocoon vs. rivales DePIN IA
Por supuesto, Cocoon no es el primer proyecto DePIN enfocado en IA, pero llega con una ventaja estratégica única, que es esa integración con Telegram que le da un «efecto red» instantáneo, como Uber con sus primeras ciudades clave. Así se compara con otros jugadores importantes:
- Render Network (RNDR): Render es una red DePIN que se ha centrado históricamente en ser un mercado de GPUs para el renderizado gráfico (usado en efectos visuales y cine). Aunque se está expandiendo a la IA, su origen es diferente y no tiene una base tecnológica diseñada para el sector IA. En su lugar, Cocoon nace como una red centrada en IA y sobre todo, centrada en la privacidad, lo que le coloca frente a Render en este sector.
- Bittensor (TAO): Bittensor es otra gran DePIN que funciona más como un «cerebro colectivo» descentralizado. Su objetivo es crear un mercado para que los modelos de IA colaboren, aprendan y se entrenen mutuamente (un concepto llamado «Proof-of-Intelligence»). En su lugar, Cocoon está más centrado en la inferencia (ejecutar modelos de IA ya entrenados) y en proveer la infraestructura de cómputo subyacente. Prácticamente, Cocoon se quiere convertir en un «proveedor de IA» descentralizado, y que los usuarios decidan qué IA quieren ejecutar bajo demanda.
- Fetch.ai (FET): Fetch.ai es otro competidor en este sector y se especializa en la creación de «agentes económicos autónomos». Básicamente, es una plataforma para construir y desplegar agentes de IA que pueden realizar tareas en nombre de los usuarios (como en la gestión de la cadena de suministro o el comercio DeFi). Se enfoca más en la capa de aplicación y la economía de agentes, mientras que Cocoon se enfoca en la capa de infraestructura (el «hardware»).
Una apuesta para revolucionar el sector DePIN IA
Y son precisamente estas diferencias con sus competidores, lo que abre un nuevo espacio que Cocoon quiere conquistar. Según Durov, el mundo ha estado «perdiendo gradualmente sus libertades digitales» y Cocoon puede ser una herramienta para recuperarlas. Si Uber transformó la movilidad al hacerla accesible y peer-to-peer, Cocoon podría replicar esa magia en la IA, democratizando el acceso a la computación potente sin los riesgos de un oligopolio.
En la actualidad, el mercado de la computación en la nube para IA está dominado por gigantes tecnológicos como Amazon Web Services, Microsoft Azure o Google Cloud. Por lo que este modelo centralizado no solo plantea graves riesgos de privacidad, ya que estas empresas pueden acceder a los datos de los usuarios, sino que también crea puntos únicos de fallo y la posibilidad de censura.
Cocoon ataca directamente este modelo. Al crear una «economía de cómputo abierta e impulsada por el usuario», democratiza el acceso a la infraestructura de IA. Al ser un mercado abierto, los precios se vuelven más transparentes y competitivos, reduciendo costes para los desarrolladores. ¿El riesgo? Que los proveedores de GPUs no se apunten masivamente al principio, como pasó con los conductores en Uber en sus inicios. Pero con el hype de TON y Telegram, puede despegar rápido.

