BIP-444: la propuesta que podría frenar Taproot, Ordinals y la privacidad en Bitcoin. La comunidad de Bitcoin se encuentra nuevamente en medio de un intenso y polémico debate que recuerda a las «guerras del tamaño de bloque» (Block Size Wars). En el centro de esta tormenta, moviendo todos los hilos del ataque se encuentra el desarrollador Luke Dashjr, quien, junto a un grupo de seguidores y bajo el velo de una propuesta técnica, está impulsando un «soft fork» temporal conocido como BIP-444.
Privacidad en Bitcoin
La propuesta, presentada formalmente por un «colaborador» (su cuenta se creó hace 4 días y nunca ha colaborado con el proyecto) bajo el alias «Dathon Ohm», pero directamente vinculada a una propuesta previa de Dashjr en la lista de correo, busca restringir drásticamente la inclusión de datos arbitrarios en las transacciones de Bitcoin. Este movimiento es una reacción directa a la reciente actualización de Bitcoin Core v30, que liberalizó la capacidad de datos en la función OP_RETURN.
Si bien la justificación declarada es «proteger a los operadores de nodos de supuestos riesgos legales asociados con el almacenamiento de contenido ilícito» la redacción de la propuesta es «altamente coercitiva», más allá de presentar fallos técnicos graves. Esto ha llevado a que una facción significativa de desarrolladores y analistas la califiquen como un ataque directo y sin precedentes contra el consenso, la neutralidad y la gobernanza descentralizada de Bitcoin.
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The Node Wars: Bitcoin Core vs. Knots y la mecha de OP_RETURN
Para entender la crisis actual, primero hay que entender el conflicto ideológico entre dos visiones de Bitcoin, representadas por dos clientes de software.
Por un lado, Bitcoin Core, el cliente de referencia de la red, lanzó recientemente su versión v30. Esta actualización incluyó una liberalización notable: eliminó el límite de facto (introducido en Bitcoin v0.9.0, ya que el límite antes no existía) de 80 bytes para los datos en OP_RETURN, permitiendo cargas de hasta 100.000 bytes.
Los defensores de este cambio argumentan que Bitcoin debe ser neutral, retransmitiendo todas las transacciones válidas independientemente de su propósito, y que este cambio habilita casos de uso como el sellado de tiempo (timestamping), la verificación de documentos, y la generación de nuevos metaprotocolos sobre Bitcoin (apuntando a la masificación de DeFi y Layer2 sobre Bitcoin).
Por otro lado, está Bitcoin Knots, el cliente mantenido por Luke Dashjr. Dashjr ha sido durante mucho tiempo un crítico vocal del uso de la cadena de bloques para almacenar datos no financieros, como los Ordinals, calificando repetidamente este uso como «spam». Desde su perspectiva, la actualización de Bitcoin Core v30 no fue una mejora, sino una «amenaza severa para la viabilidad de Bitcoin», ya que, según él, redefine el «abuso» del sistema como un «caso de uso soportado».
En ese sentido, la aparición del BIP-444 es, una «contrarreacción» directa de la facción de Dashjr (a quienes algunos en la comunidad han apodado los «Knotzis») para revertir esta liberalización y reimponer límites estrictos usando toda la fuerza necesaria.
BIP-444: Un ataque técnico y legal al corazón de Bitcoin
Y cuando se habla de «usando la fuerza necesaria», no se exagera. Porque la propuesta BIP-444 es un ataque de dos frentes: técnico y legal.
Técnicamente, el BIP propone un «soft fork temporal» de un año que impondría nuevas reglas de consenso, incluyendo la limitación de OP_RETURN a 83 bytes y la invalidación de todo scriptPubKeys de más de 34 bytes, entre otras restricciones. Por ejemplo, avances como BitVM, para traer smart contracts nativos a Bitcoin, no podrían desarrollarse en Bitcoin debido a estas limitaciones.
Los críticos argumentan que esto es un intento de censura que socava los «principios fundamentales de no requerir permiso» (permissionless) de Bitcoin, tratando de definir centralizadamente qué es y qué no es un uso legítimo de la red.
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Efectos de las restricciones
Pero ¿Qué efectos tendrían estas restricciones en realidad? En primer lugar, la invalidación de todo scriptPubKeys de más de 34 bytes, eliminaría buena parte de los usos actuales de Taproot. Por ejemplo, un Taproot simple usa 32 bytes, pero si se desean crear estructuras más complejas, no se podría con esta restricción, limitando una función legal ya reconocida por la comunidad. Esto imposibilita el uso de Ordinals y BRC-20, en su totalidad.
Sin embargo, el límite de 34 bytes también tiene impacto en otras herramientas. Por ejemplo, herramientas de privacidad como CoinJoin (en particular implementaciones avanzadas como Wasabi Wallet o Samourai Wallet’s Whirlpool) no se podrían usar de ninguna manera. Esto rompería el uso de esta tecnología que data de 2014 y que cientos de miles de personas han usado.
De allí parte la idea de que imponer límites en la capa de consenso a usos que son técnicamente válidos y económicamente beneficiosos para los mineros (tarifas) se percibe como una intrusión en la neutralidad del protocolo, estableciendo un precedente para la censura programática de ciertos tipos de transacciones.
La mayor amenaza: legal. ¿Dashjr es el nuevo Craig Wright?
Sin embargo, el ataque más descarado es el legal. Enterrado en el borrador de la propuesta, el texto utiliza un lenguaje nunca antes visto en una propuesta técnica de Bitcoin, buscando coaccionar a los desarrolladores, mineros y operadores de nodos para que acepten el cambio. La propuesta declara explícitamente:
«Rechazar este soft fork puede someterte a consecuencias legales o morales o podría resultar en que te separes a una nueva altcoin como Bcash. Sin embargo, estrictamente hablando, eres libre de elegir.»
Esta redacción provocó una «reacción violenta inmediata». La comunidad de desarrolladores no vio esto como una sugerencia, sino como «lenguaje coercitivo» y una «amenaza legal velada» diseñada para intimidar y forzar la adopción del BIP, eludiendo el proceso de consenso voluntario que define a Bitcoin.
De hecho, el lenguaje y el nivel de amenaza solo tiene una comparación en la comunidad: la figura de Craig Wright y su absurda batalla por qué se le reconozca legalmente «como el creador de Bitcoin, Satoshi Nakamoto», aunque fuera incapaz de brindar la más mínima prueba de ello.
Coerción al más absurdo nivel
Y es aquí donde Luke Dashjr quiere usar todo su poder para ir legalmente contra todo aquel que no acepte el BIP-444. De hecho, la propuesta BIP-444 tal como está escrita deja en claro dos cosas:
- Invita y fomenta económicamente la publicación de material CSAM (pornografía infantil). Esto al permitir que un atacante realice un doble gasto colocando CSAM en la cadena y activando una reorganización, tal como lo pide el BIP-444. Básicamente, un atacante podría pagar por un bien usando Bitcoin (con una primera transacción), recibir ese bien y luego disparar una transacción CSAM, para que se reorganice la cadena, con lo que los BTC gastados en la primera transacción les serían devueltos. Pese a que el BIP-44 busca evitar que el CSAM llegue a la cadena, solo está creando un mecanismo de incentivos económicos para ello.
- La jerga legal da a entender que «ciertos interesados» podrían comenzar ataques legales contra mineros, algo que Greg Maxwell ya ha denunciado que está pasando actualmente, siendo impulsado precisamente por los abogados del pool de minería Ocean, del cual Luke Dashjr, es fundador.

La hipocresía se deja ver
Y tal como dice Greg Maxwell, son estos «interesados» los que pretenden marcar lo que está bien o mal dentro de Bitcoin. De hecho, son los que pretenden mostrar al mundo que puede o no ser bueno para Bitcoin, dependiendo de quien lo haga.
Luke Dashjr en ese sentido es hipócrita. Sus «filtros de spam» pueden tener buenos usos (ej: minimizar los ataques dust para desanonimizar direcciones, prohibir que direcciones scams ampliamente reconocidas puedan operar en la red), pero también son hipocritas.
Por ejemplo, desde la creación de los filtros en 2012, Luke Dashjr ha incluido ciertos protocolos y uso de Bitcoin que han evolucionado hasta un nivel impresionante. Este es el caso de USDT, el cual empezó en Bitcoin usando el protocolo OmniLayer, un protocolo bloqueado por los filtros de Dashjr, y lo mismo ocurrió con muchas «colored coins», los primeros tokens o altcoins sobre Bitcoin.
Sin embargo, pese a que Dashjr bloqueaba esos usos, nunca bloqueo en esos filtros su desarrollo propio: TonalBTC, de hecho, Knots es el único cliente que aún lo soporta y está libre de dichos filtros.
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El uso de OP_RETURN para guardar datos
Al mismo tiempo, Dashjr uso su antiguo pool de minería Eligius para almacenar información en la cadena. Desde versículos de la biblia, idea propias, improperios contra la Iglesia Católica y sus autoridades, hasta canciones completas, Dashjr tiene todo un abanico de uso no monetario de Bitcoin, incluso antes de la llegada de OP_RETURN y su límite de 83-bytes.
Un ejemplo de esto lo vemos en esta transacción, minada por Eligius en la que se usó OP_RETURN con un máximo de 1,1 KB de datos

Es precisamente este pasado y sus acciones presentes, lo que pone a Dashjr en una mala posición con Core, y quizás esta jugada solo sea una última carta desesperada frente a un destino que ya parece estar escrito: la salida de Dashjr del núcleo de mantenedores de Core, tal como fue expulsado del mantenimiento de Gentoo en su momento, y por razones bastante parecidas. Quizás esto, ya te deje ver, porque este ataque va con todo y no importa lo que cueste, más que hacer el mayor daño posible.

