Circle, empresa emisora de USDC, la segunda stablecoin más importante del mercado por capitalización, estaría considerando una posible venta a Coinbase, en un momento en que su salida a Bolsa, valorada en 5.000 millones de dólares, enfrenta importantes obstáculos. Según fuentes del sector, si surgiera una oferta lo suficientemente atractiva, Circle podría abandonar sus planes de oferta pública inicial (OPI) en favor de una venta.
Coinbase cuesta $1,000 millones a Circle ¿afectará a su salida a bolsa?
Circle y Coinbase
La relación entre ambas compañías no es nueva. USDC fue lanzada en 2018 como un proyecto conjunto entre Circle y Coinbase, y desde entonces se ha convertido en un pilar del ecosistema cripto. Con más de 60.000 millones de dólares en circulación, USDC representa una alternativa estable, regulada y ampliamente adoptada, clave para la institucionalización de las criptomonedas y el desarrollo del sector de pagos digitales.
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Una eventual adquisición por parte de Coinbase no solo reforzaría su control sobre USDC, sino que también pondría fin a la actual división de ingresos y permitiría una integración más directa de la stablecoin en su estrategia de negocio. Para Circle, la operación supondría una forma de mantenerse competitiva en un mercado marcado por la consolidación y los crecientes desafíos regulatorios.
5.000 millones de dólares
En teoría, la salida a Bolsa de Circle simboliza la madurez del sector cripto. Sin embargo, la realidad es más compleja. A principios de abril de 2025, Circle formalizó su intención de lanzar una OPI con la que aspira a una valoración cercana a los 5.000 millones de dólares. El objetivo es atraer capital institucional y minorista, ganar transparencia y acelerar su expansión internacional.
De materializarse una venta, Circle seguiría siendo una empresa privada, descartando su cotización en Bolsa. En el contexto actual, una venta estratégica podría resultar más atractiva, dadas las posibles sinergias, la consolidación del mercado y las condiciones financieras. Además, permitiría a Circle conservar una mayor flexibilidad operativa para competir frente a actores como Tether, que también operan como empresas privadas y representan su mayor amenaza.
Relación histórica con Coinbase
En agosto de 2023, Circle adquirió el 50% que aún no controlaba de Centre Consortium LLC, la entidad conjunta con Coinbase responsable de la gestión de USDC. La operación costó a Circle 209,9 millones de dólares, pagados en 8,4 millones de acciones. Tras la adquisición, Circle disolvió Centre en diciembre de ese mismo año y transfirió sus activos a otra empresa propia.
En 2024, Circle pagó a Coinbase 1.010,8 millones de dólares de un total de 1.017,4 millones destinados a costes de distribución, una cifra que representa un aumento del 40,4% respecto a los 719,8 millones pagados en 2023. Esta dependencia económica de Coinbase pesa sobre las cuentas de Circle y podría generar dudas entre posibles inversores en la OPI.
Ripple rechazada
Circle también podría haber recibido una propuesta de compra por parte Ripple, emisora de la criptomoneda XRP y reciente competidora en el terreno de las stablecoins con RLUSD, lanzada en diciembre de 2024. Aunque su adopción es todavía modesta, Ripple cuenta con una tesorería sólida respaldada por miles de millones de dólares en XRP y activos líquidos.
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Ripple ofreció, supuestamente, entre 4.000 y 5.000 millones de dólares por Circle, pero la propuesta fue rechazada por considerarse insuficiente. Más que una adquisición directa, Ripple planteaba una fusión estratégica que permitiría a ambas empresas competir de manera más efectiva contra gigantes como Tether, sin depender de Coinbase.
Circle ha recaudado alrededor de 1.500 millones de dólares en rondas de financiación anteriores y sus fundadores tienen altas expectativas para la valoración en Bolsa. Sin embargo, una salida al mercado público conlleva exigencias regulatorias, mayor transparencia y presiones constantes por parte de accionistas e inversores. Frente a ello, una venta representaría un retorno inmediato y menos arriesgado para los accionistas, permitiendo además mayor agilidad para operar en un entorno cada vez más competitivo.

