El Departamento del Tesoro de EEUU, a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), ha sancionado 49 direcciones cripto utilizadas para traficar fentanilo en el mercado de la darknet Nemesis, una plataforma que procesó $30 millones en transacciones ilícitas entre 2021 y 2024. La OFAC identificó las billeteras como parte de una red de lavado de dinero y tráfico de fentanilo y dijo que Nemesis incorpora funciones específicas para facilitar el blanqueo de capitales.
La sanción también recae sobre Behrouz Parsarad, con sede en Irán y el único administrador de Nemesis. Según OFAC, Parsarad sigue intentando restablecer un refugio seguro para facilitar la producción, venta y envío de narcóticos ilegales como el fentanilo y otros opioides sintéticos.
Cripto y fentanilo
Nemesis operaba con criptomonedas, permitiendo a los usuarios comprar opioides sintéticos, documentos de identidad falsificados y servicios de hacking sin dejar rastro en el sistema bancario tradicional. Contaba con más de 30.000 usuarios activos y 1.000 vendedores, destacándose por su uso de criptomonedas de privacidad para evitar rastreo.
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Según el aviso complementario de la Red de Ejecución de Delitos Financieros (FinCEN) publicado el 20 de junio de 2024, las organizaciones criminales utilizan los mercados de la red oscura para vender productos químicos precursores y equipos de fabricación para la síntesis de fentanilo y otros opioides sintéticos, así como para traficar fentanilo y otros narcóticos a los Estados Unidos.
Mercado delictivo
Nemesis se creó en 2021 y funcionaba como un mercado delictivo en la darknet, una red cifrada dentro de Internet a la que solo se puede acceder con navegadores especiales que mejoran el anonimato. Los narcotraficantes activos en Nemesis vendían fentanilo en todo el mundo, tanto solo como mezclado subrepticiamente con otras drogas. Además de ofrecer narcóticos a la venta, Nemesis facilitaba la venta de una amplia variedad de otros bienes y servicios, como documentos de identificación falsos y servicios profesionales de piratería informática que permitían a los compradores contratar a piratas informáticos para apoderarse ilegalmente de las cuentas y comunicaciones en línea de determinadas víctimas.
El 20 de marzo de 2024, una operación entre EEUU, Alemania y Lituania permitió incautar los servidores de Nemesis, pero Parsarad, según la OFAC, ha seguido en contacto con antiguos proveedores para crear una nueva plataforma en la darknet, lo que llevó a su sanción.
Las investigaciones sobre Nemesis empezaron en octubre de 2022 y fue la Fiscalía General de Fráncfort y la Oficina Federal de la Policía Criminal de Alemania quienes informaron el año pasado de la incautación de infraestructura de servidores y criptodivisas por valor de 94.000 euros.

