Arqueología de internet: una función del pasado con mucho futuro
Arqueología de internet: una función del pasado con mucho futuro

Arqueología de internet: una función del pasado con mucho futuro

Según el prestigioso Pew Research Center (Centro de Investigaciones Pew), el 38% de las páginas web que había en 2013 ya no existen. También han desaparecido entradas de la Wikipedia y otros contenidos de internet. Creíamos que todo era memoria en internet.

Incluso hay movimientos que legítimamente abogan por el derecho al olvido en internet. Y resulta que hay más olvido del que nos imaginábamos. No parece que ocurra, como en la realidad física, que las capas de lo nuevo se sedimentan sobre las capas del pasado. Algo que permite a los arqueólogos ganarse la vida, escarbando en esas capas del pasado. Al parecer, siguiendo la lógica digital de internet, se está o no se está. No hay capas que valgan. Por eso, al principio, creíamos que todo lo que accede a internet, lo que es objeto de sus buscadores, estaría siempre ahí. Pues no. Si todo estuviera ahí se acabarían algunos negocios, como los de la renovación de dominio y cosas así. Para estar vivo, sea en la realidad física o la virtual, hay que pagar.

El pasado y futuro de internet

¿Dónde va lo que desaparece de internet? Podríamos pensar que directamente desaparece, sin dejar huella alguna. Como desaparece un gesto que no ha sido registrado. Pero cabe la sospecha de que en nuestra sociedad del registro tal tipo de desaparición apenas tiene cabida. Que algo queda en algún lugar. Que lo que aparece en internet, ya pertenece a internet, y no a sus creadores o patrocinadores, y que internet no olvida. Incluso aunque tales creadores o patrocinadores, o sus víctimas, quieran que internet olvide. A algún lugar va lo que ya no está presente en internet y, así, se crea el pasado de internet.

Los $775M de Tether en Rumble: ¿inversión estratégica o lobby pro Trump?

Creíamos que todo era presente en internet. Pero, para seguir funcionando en el presente, hay que condenar cosas al pasado. Por ejemplo, las que no pagan la renovación del dominio. El presente vuelve así a establecerse sobre el pasado. Y, cuando surge el pasado, también surge el futuro. En cuanto el presente se desmembra, lo hace en todos los sentidos: hacia el pasado y hacia el futuro. Así, una función con futuro es la de arqueología de internet, pues, cada vez habrá más cosas en el pasado de internet.

Justamente con la desaparición de cosas de internet, surge otra actividad. Es la de la recuperación de lo que ha existido en internet y ya no existe. La de la arqueología de internet. El pasado se convierte en material con valor, a partir de su desvalorización como presente. Hay quienes se dedican a esto casi desde que nació el propio internet, hace más de un cuarto de siglo.

Internet Archive funciona desde finales del siglo pasado. Es una web que permite recuperar páginas web que ya han desaparecido de internet. Se puede consultar y probar la búsqueda de algo de manera gratuita, aun cuando se reclama el pago de una pequeña tarifa-donación, que puede aumentarse voluntariamente con una donación más generosa o una suscripción.

Futuro de internet

Hay que tener en cuenta que esta función de arqueología digital requiere un esfuerzo y tiene su coste. De momento, dicen haber salvado del inflexible paso del tiempo 916 mil millones de páginas web. Además, también hay otro tipo de materiales que han pasado por internet: películas, audios, conciertos, etc. Ahora bien, el que “estén ahí”, en el depósito digital de Internet Archive, llamado Wayback Machine, no quiere decir que estén salvadas del olvido. Pocas se salvarán de este olvido. Ni siquiera los arqueólogos o historiadores de lo digital las reclamarán. Lo que es realmente inflexible es el olvido.

Comparte esto: