Las disposiciones éticas relacionadas con los negocios cripto de Donald Trump se han convertido en el principal obstáculo entre republicanos y demócratas para aprobar la ley Clarity, el proyecto legislativo que establecerá por primera vez un marco regulatorio integral para el mercado cripto en Estados Unidos,
Tras meses de negociaciones sobre cuestiones relacionadas con las competencias de la Comisión de Bolsa y Valores (SEC), la Comisión de Comercio de Futuros sobre Materias Primas (CFTC) o el tratamiento de las stablecoins, el principal escollo para lograr un acuerdo bipartidista está ahora en los negocios de criptomonedas del presidente Trump.
Los líderes republicanos del Senado, Bernie Moreno y Cynthia Lummis, así como altos asesores de la Administración tenían previsto presentar esta semana una nueva versión del texto tras la reunión de ayer en la Casa Blanca con Trump. Sin embargo, los negociadores demócratas ya han advertido que no respaldarán el proyecto si el texto mantiene la redacción actual sobre conflictos de interés, informó Político.
El apoyo demócrata resulta imprescindible para que la iniciativa supere el umbral de los 60 votos necesarios en el Senado, por lo que el desacuerdo sobre las disposiciones éticas amenaza con retrasar una ley considerada prioritaria tanto por la industria como por la Administración Trump.
Los demócratas exigen límites a los negocios cripto del presidente
El núcleo de la disputa gira en torno a las salvaguardas destinadas a impedir que un presidente en ejercicio pueda beneficiarse económicamente de actividades relacionadas con los activos digitales mientras ocupa el cargo. El senador demócrata Rubén Gallego, uno de los principales negociadores del proyecto, aseguró que el texto que los republicanos presentarán al presidente no contiene nada con lo que los demócratas estén de acuerdo en materia ética. En este sentido, Gallego advirtió que la propuesta no conseguirá votos demócratas. Según Gallego, el lenguaje planteado es demasiado débil y deja un amplio margen para que Trump siga desarrollando sus negocios vinculados al sector de las criptomonedas.
Otro de los negociadores, el senador Cory Booker, insistió en que la única vía para aprobar la legislación pasa por alcanzar un acuerdo bipartidista antes de cerrar el texto definitivo.
Conflicto político
Durante el último año, las negociaciones habían estado centradas en aspectos regulatorios como el reparto de competencias entre la SEC y la CFTC, el tratamiento jurídico de los distintos tipos de tokens o las reglas aplicables a las stablecoins. Sin embargo, buena parte de esas diferencias han ido acercando posiciones entre ambos partidos.
El principal punto de fricción pendiente es ahora la inclusión de disposiciones éticas relacionadas con los intereses empresariales del presidente Trump en el ecosistema de los activos digitales. Incluso medios especializados favorables al avance de la legislación reconocen que las negociaciones se encuentran pendientes de resolver los conflictos de interés asociados al presidente. Los republicanos rechazan las críticas demócratas y sostienen que el proyecto ya incorpora algunas de las normas éticas más estrictas aprobadas hasta ahora por el Congreso en una legislación de este tipo.

