La fintech española Fazil Crypto podrá ofrecer sus servicios de criptoactivos bajo el marco regulatorio europeo MiCA (Markets in Crypto-Assets) gracias a un acuerdo con Bitcoinforme S.L, la empresa que opera la plataforma Bit2Me.
Bitcoinforme S.L fue la primera fintech española en obtener la licencia completa MiCA, concedida por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) el 28 de julio de 2025. Esta autorización le permite prestar servicios de custodia, compraventa, canje y ejecución de órdenes de criptoactivos en toda la Unión Europea.
Fazil Crypto y MiCA
Gracias a esta alianza, los usuarios de Fazil Crypto pueden operar a través de una infraestructura que cumple con los requisitos del reglamento MiCA, uno de los marcos regulatorios más exigentes en Europa. Fazil Crypto, además, está registrada en el Banco de España como proveedor de servicios de cambio de moneda virtual y custodia de monederos electrónicos.
Neobanco vasco Fazil lanza compraventa de criptomonedas con Bit2Me
Con la completa entrada en vigor del reglamento MiCA, el 1 de julio de 2026, solo las entidades autorizadas podrán ofrecer servicios de criptoactivos en Europa, como la custodia, compraventa, intercambio y ejecución de órdenes. En la actualidad, la lista de entidades autorizadas por CNMV para operar bajo la normativa MiCA incluye a BBVA, Cecabank, Openbank, Renta 4, CaixaBank, Kutxabank, Bit2Me, Crossmint, Minos, Criptan y ahora Fazil Crypto.
300 criptomonedas
Bit2Me ha acompañado a Fazil Crypto desde sus inicios, desempeñando un papel clave en su desarrollo dentro del ecosistema cripto. La colaboración, que se remonta a los primeros pasos de la fintech de origen vasco, ha permitido a Fazil apoyarse en la experiencia y la infraestructura de uno de los principales actores del sector cripto en España, facilitando su crecimiento y su adaptación a un entorno regulatorio cada vez más exigente. Actualmente, Fazil Crypto permite la compraventa y almacenamiento de más de criptomonedas desde 1 euro.
Sobre la autorización MiCA, la compañía indica que para los usuarios supone operar con una base más sólida y mayores garantías regulatorias.

