El precio político de Bitcoin: del Trump Bump al Trump Dump
El precio político de Bitcoin: del Trump Bump al Trump Dump

El precio político de Bitcoin: del Trump Bump al Trump Dump

En los últimos quince meses, el mercado cripto ha pasado de un rally eufórico impulsado por la reelección de Donald Trump en noviembre de 2024 a la profunda corrección de febrero de 2026. Lo que comenzó como lo que puede llamarse Trump Bump,  basado en promesas como convertir a EEUU en la capital cripto del mundo y crear una reserva estratégica de Bitcoin, se ha transformado en el Trump Dump. Una caída generalizada del mercado que puede atribuirse a políticas macroeconómicas muy agresivas, nominaciones en la Fed y y tensiones comerciales.

Trump Bump

El llamado Trump Bump comenzó de forma casi inmediata tras la victoria electoral de Donald Trump el 5 de noviembre de 2024. En ese momento, Bitcoin cotizaba en torno a los 67.359 dólares, pero el día siguiente, 6 de noviembre, cerró a 75.639 dólares. El impulso continuó durante la semana siguiente y, el 13 de noviembre, BTC alcanzó un máximo de 93.434 dólares, con un cierre diario en 90.584 dólares. En paralelo, la capitalización total del mercado cripto superó los 3 billones de dólares.

Algunos analistas atribuyeron lo sucedido a las expectativas de un entorno regulatorio más laxo, marcado por la posible aprobación de nuevos ETFs y por el discurso de Trump orientado a convertir a Estados Unidos en un hub global de las criptomonedas. En diciembre de 2024, Bitcoin superó por primera vez la barrera de los 100.000 dólares y cerró en 101.237 dólares el 20 de enero de 2025, coincidiendo con la toma de posesión de Donald Trump. En paralelo, la capitalización total del mercado cripto pasó de 1,6 billones a 3,26 billones de dólares a lo largo de 2024, impulsada por fuertes entradas en ETFs, entre ellos el de BlackRock.

Trump Dump

El impulso alcista se mantuvo durante 2025, con Bitcoin marcando máximos sucesivos. En marzo, tras los anuncios de Trump sobre la inclusión de XRP, Solana, Cardano, Bitcoin y Ethereum en una reserva nacional, el mercado sumó 330 billones de dólares en apenas cuatro horas, mientras BTC avanzó más de un 6% hasta los 90.000 dólares. En mayo, el precio alcanzó los 111.970 dólares, lo que supuso una subida del 60% respecto a noviembre de 2024. El máximo absoluto llegó en octubre de 2025, con Bitcoin tocando los 126.021 dólares, impulsado por el optimismo institucional y las promesas de Trump de reducir las barreras regulatorias.

Sin embargo, ese nivel marcó un punto de inflexión. El 10 de octubre, las amenazas de imponer aranceles del 100% a las importaciones chinas desencadenaron una venta masiva que borró 215 billones de dólares de capitalización cripto en un solo día. En el conjunto de 2025, Bitcoin cerró con una caída anual del 13%, situándose en torno a los 90.000 dólares, mientras la capitalización total del mercado retrocedió desde los 3,26 billones hasta aproximadamente 2,97 billones de dólares a comienzos de 2026.

En 73.000 dólares

El denominado Trump Dump se ha intensificado en lo que va de 2026, agravado por decisiones políticas y nombramientos. Entre ellos, el de Kevin Warsh para la Reserva Federal el 31 de enero, que ha sido interpretada por los mercados como una señal favorable a tipos de interés más elevados. Ese mismo día, Bitcoin cayó por debajo de los 78.000 dólares.

¡Felicidades por los primeros 100.000 dólares a los holders de bitcoin!

Hoy, 4 de febrero, Bitcoin cotiza en torno a los 73.000 dólares al cierre de esta edición, con una capitalización de mercado de 1,46 billones de dólares, muy lejos de los 2,5 billones registrados en los picos del ciclo alcista. Por otra parte, la capitalización total del mercado cripto está hoy en 2,49 billones de dólares. Las liquidaciones en posiciones apalancadas superaron los 2,56 billones de dólares, mientras que los ETFs registraron salidas netas de hasta 258 millones de dólares diarios.

Aranceles a Europa

A este deterioro también han contribuido las amenazas de aranceles a Europa por las disputas en torno a Groenlandia y los retrasos en la tramitación de la legislación cripto, que han ido erosionando la confianza del mercado. Así, Bitcoin se sitúa ahora un 42% por debajo de su máximo histórico y con el índice de miedo alcanzando los 14 puntos.

En contraste con este fuerte deterioro del mercado y las pérdidas sufridas por los inversores minoristas, la familia Trump ha logrado acumular una gran riqueza a gracias al ecosistema cripto. Según análisis de Bloomberg, los activos digitales habrían añadido cerca de 1,4 billones de dólares a la fortuna familiar en el último año, lo que equivale aproximadamente al 20% de un patrimonio total estimado en 6,8 billones de dólares.

Igualmente, Forbes estima que la fortuna neta de Donald Trump ascendía a 7,3 billones de dólares a finales de 2025, impulsada en gran parte por sus actividades vinculadas al ecosistema cripto. De ese incremento, unos 709 millones de dólares procedieron de tokens memecoin, 338 millones de World Liberty Financial y otros 235 millones de la stablecoin USD1. Uno de los pilares centrales de estas ganancias ha sido precisamente World Liberty Financial (WLFI), una compañía de finanzas descentralizadas (DeFi) lanzada en septiembre de 2024 por Zachary Folkman, Chase Herro y Alex y Zach Witkoff, junto con miembros de la familia Trump.

Las ganancias de los Trump

WLFI se presenta como una plataforma orientada a tender puentes entre las finanzas tradicionales y la tecnología blockchain, con servicios que incluyen préstamos y la emisión de la stablecoin USD1. La entidad DT Marks DEFI LLC, vinculada a Trump y a su entorno familiar, controla aproximadamente el 38% de las participaciones de WLF Holdco LLC, la sociedad propietaria de WLFI. Además, retiene unos 22.500 millones de tokens $WLFI y percibe el 75% de los beneficios netos derivados de la venta de estos tokens.

De acuerdo con Reuters, la Trump Organization generó 802 millones de dólares en ingresos procedentes del negocio cripto durante la primera mitad de 2025, superando ampliamente los 62 millones obtenidos por sus actividades tradicionales. De ese total, 618 millones correspondieron a ventas de tokens, que se tradujeron en 463 millones de dólares netos. Por su parte, el Center for American Progress calcula que, desde la reelección, la familia Trump ha acumulado más de 1,8 billones de dólares en efectivo y regalos, de los cuales alrededor de 1,2 billones estarían directamente vinculados al sector cripto.

Inversión en Binance

En enero de 2025, apenas unos días antes de la toma de posesión de Trump, World Liberty Financial vendió el 49% de sus participaciones por 500 millones de dólares a Aryam Investment 1, una firma respaldada por el jeque Tahnoon bin Zayed Al Nahyan, asesor de seguridad nacional de los Emiratos Árabes Unidos y hermano del presidente del país. La operación habría generado alrededor de 260 millones de dólares para Trump a título personal y unos 100 millones para sus hijos. Meses más tarde, MGX, firma de inversión controlada por Tahnoon, anunció públicamente que utilizaría la stablecoin USD1 para completar una inversión de 2.000 millones de dólares en Binance, según informó The Wall Street Journal.

El acuerdo coincidió en el tiempo con negociaciones entre Estados Unidos y Emiratos Árabes Unidos para facilitar el acceso emiratí a chips avanzados de inteligencia artificial. Trump, por su parte, ha negado tener conocimiento directo de la operación, asegurando que la gestión del proyecto recae en sus hijos.

El escenario de este febrero de 2026 presenta similitudes con el criptoinvierno de 2022, aunque, al menos por ahora, no es una réplica exacta ni en intensidad ni en duración. No obstante, en ambos casos se observa una corrección profunda tras un ciclo alcista marcado por la euforia, impulsada principalmente por factores macroeconómicos externos más que por dinámicas internas del propio ecosistema cripto.

Comparación con 2022

En 2022, el mercado colapsó tras el máximo histórico de Bitcoin alcanzado en noviembre de 2021, en torno a los 69.000 dólares, hasta tocar fondo cerca de los 16.000 dólares en noviembre de 2022. La capitalización total del mercado se desplomó desde unos 3 billones de dólares hasta alrededor de 800 billones, borrando cerca del 73% de su valor, mientras el índice de miedo y codicia  descendió a entre 6 y 10 puntos en los momentos de mayor pánico.

Entre los detonantes del ciclo bajista del 2022 influyó la inflación, el colapso de Terra/Luna en mayo de 2022, donde se evaporaron unos 40.000 millones de dólares, la quiebra de FTX, con pérdidas de unos 8 billones, y un entorno global marcado por el temor a una recesión.

En comparación, este febrero de 2026 Bitcoin ha retrocedido aproximadamente un 42% desde su máximo de 126.021 dólares, alcanzado en octubre de 2025, hasta situarse en torno a los 73.115 dólares al cierre de esta edición. La capitalización total del mercado cripto también se ha contraído de unos 3,26 billones de dólares a 2,49 billones, lo que supone una pérdida cercana al 24%. El índice miedo y codicia está en 14 puntos y se sitúa cerca de los niveles registrados en 2022. A este deterioro han contribuido las fuertes salidas de capital de los ETFs, en torno a 258 millones de dólares diarios, y las liquidaciones masivas en posiciones apalancadas, que han superado los 2,56 billones de dólares recientemente.

Salidas de dinero institucional

Los paralelismos con el ciclo bajista anterior son evidentes. Entre los factores comunes destacan el endurecimiento de la política económica, reflejado en la nominación de Kevin Warsh para la Reserva Federal, algo comparable a las subidas de tipos de interés  impulsadas por Jerome Powell en 2022; el aumento de las tensiones comerciales, con nuevos aranceles de Trump a China y Europa, que recuerdan la guerra comercial previa a la pandemia, aunque ahora amplificada. Y los retrasos en la implementación de regulaciones favorables al sector cripto, que no han logrado materializar las expectativas creadas durante la fase inicial de euforia.

La gran diferencia con 2022 es que el mercado no ha sufrido hasta ahora colapsos sistémicos del calibre de FTX. Sin embargo, el denominado Trump Dump reproduce el patrón clásico de desinflado posterior a una fase de euforia, acompañado de una rotación hacia activos considerados refugio, como el oro, que ha marcado nuevos máximos históricos. Por ello, de mantenerse esta dinámica, el mercado podría adentrarse en un invierno de mayor calado, especialmente si continúan las salidas de dinero institucionales.

El halving ya no es lo que era

En cuanto al papel que puede desempeñar el halving, todo apunta a que ha perdido parte de su capacidad predictiva. El próximo está previsto entre febrero y abril de 2028. Históricamente, los halvings de 2012, 2016, 2020 y 2024 actuaron como catalizadores alcistas al reducir la emisión de nuevos bitcoins y precedieron a fuertes rallies. Un ejemplo claro fue el ciclo posterior a 2020, cuando el precio pasó de unos 8.000 dólares a cerca de 69.000 en un plazo de 18 meses.

No obstante, a medida que el mercado ha madurado ese efecto se ha diluido en los ciclos más recientes. La nueva oferta anual de Bitcoin representa hoy apenas entre el 1% y el 2% del suministro en circulación, frente a aproximadamente el 25% en 2012, lo que reduce significativamente el impacto del halving frente a factores externos como la política monetaria, la geopolítica y el comportamiento del capital institucional.

Expectativas políticas

En 2024, el halving coincidió con la aprobación de los ETFs de Bitcoin, lo que tuvo un impacto mucho más decisivo en el precio que la propia reducción de la emisión. Desde entonces, la dinámica del mercado ha cambiado y los precios están cada vez más determinados por variables macroeconómicas. Como los tipos de interés, la geopolítica o el grado de adopción institucional y por eventos políticos concretos, como elecciones o cambios regulatorios. Por ello, el Trump Bump inicial respondió más a expectativas políticas que a fundamentos estructurales del ecosistema.

En definitiva, los halvings siguen siendo relevantes como mecanismo de choque de oferta, pero han dejado de ser el principal motor del ciclo. El mercado cripto se ha institucionalizado y hoy se comporta, en muchos aspectos, de forma similar a las acciones tecnológicas, reaccionando principalmente a las decisiones de la Reserva Federal y a los acontecimientos globales.

Covadonga Fernandez
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