En Argentina, donde las stablecoins empezaron a utilizarse para protegerse de la inflación y acceder al dólar, las monedas estables podrían estar convirtiéndose en una herramienta habitual para los ciudadanos. El 94% del comercio cripto denominado en pesos argentinos se dirige a stablecoins, según datos de Artemis citados por a16z crypto. Es la proporción más elevada entre las principales monedas analizadas por la firma.
En Argentina, aproximadamente uno de cada cinco ciudadanos utiliza criptomonedas, según los datos citados por a16z crypto. El crecimiento de las aplicaciones ya había sido notable en 2024, cuando las descargas de las 15 principales apps cripto del país aumentaron un 93% respecto a 2023. El uso de stablecoins ganó fuerza después de que Argentina reintrodujera controles cambiarios en 2019. El Gobierno llegó a limitar a 200 dólares mensuales las compras de moneda estadounidense en el mercado oficial y estableció requisitos que dejaban a parte de la población sin acceso.
Argentina y las stablecoins
Las stablecoins ofrecieron entonces una vía para mantener ahorro denominado en dólares. En 2023, la brecha entre el tipo de cambio oficial y los mercados paralelos llegó a superar el 100%. La situación cambió sustancialmente en abril de 2025, cuando Argentina levantó la mayoría de las restricciones para que los particulares pudieran comprar dólares. Según a16z crypto, a 28 de agosto de 2026, comprar dólares mediante stablecoins costaba aproximadamente un 4% más que adquirirlos a través del mercado oficial, según a16z crypto.
Las stablecoins también han ganado espacio en Argentina como instrumento para recibir pagos. Datos de Deel, plataforma global de recursos humanos y nóminas, recogidos por a16z crypto muestran un aumento del uso de USDC entre contratistas situados en Argentina durante el periodo de mayor inflación.
La inflación interanual alcanzó el 289% en abril de 2024. Durante ese periodo aumentó también el indicador de contratistas que recibían pagos en USDC. Posteriormente, la inflación descendió y el uso de USDC analizado por Deel también retrocedió. En julio de 2026, ambos indicadores se situaban aproximadamente en una quinta parte de sus respectivos máximos dentro de las series indexadas utilizadas en el estudio.
De refugio a hábito
En la actualidad, las condiciones que impulsaron inicialmente el uso de stablecoins han cambiado, ya que la inflación ha descendido y las restricciones para comprar dólares se han relajado. Sin embargo, algunos indicadores de adopción cripto continúan creciendo.
A16z crypto destaca que las descargas de Lemon, una de las principales wallets cripto de Argentina, aumentaron trimestre tras trimestre mientras la inflación mensual descendía del 25,5% al 2,1%.
La evolución sugiere que las stablecoins podrían estar superando la función para la que muchos argentinos comenzaron a utilizarlas. Primero fueron una herramienta para protegerse de la inflación y acceder al dólar. Ahora podrían estar incorporándose a sus hábitos financieros. Según Artemis, el 94% del comercio cripto denominado en pesos argentinos se dirige a stablecoins.
En Argentina, la adopción cripto está estrechamente vinculada a cambiar pesos por dólares, una costumbre mucho más antigua que bitcoin La diferencia es que ahora esos dólares también pueden estar en blockchain.

