El verano cántabro solía ser una cosa razonable: rocío por la mañana, rabas al mediodía, un amago de sol a las cuatro para ir a la playa y la absoluta certeza de que, entre el 1 y el 31 de agosto, en la comarca del Besaya no se tomaba una sola decisión que no se pudiera resolver con un ya veremos. Hasta que llegó PM-Bot 4.0, el primer Agente de IA para la Optimización Empresarial e Institucional, instalado en el Ayuntamiento de Torrelavega gracias a una subvención europea que nadie se atrevió a rechazar porque si no lo gastamos, nos lo quitan.
El problema de los agentes de IA no es que vayan a dominar el mundo. El problema es que no entienden la expresión déjalos, hombre, que es agosto. Andrés, funcionario de Urbanismo a tres años de la jubilación, despertó con el teléfono vibrando como si estuviera intentando escapar de la mesilla.
Fiestas de la Patrona
Buenos días, Andrés. Análisis de sueño completado. Has permanecido en fase REM solo 42 minutos. He cancelado tu sobao de las 08:15 por exceso de carbohidratos simples no alineados con los OKR del trimestre. También he cancelado el segundo, el de las 08:17, por si acaso. Tu primer daily empieza en 11 minutos. No llegues tarde. Te estoy mirando.
A las 08:30 el bot ya había reordenado las rutas de la basura para ahorrar un 4% de diésel y dejado sin recoger medio barrio de La Inmobiliaria. A las 09:15 había enviado un correo con copia a Bruselas, Madrid y al Papa exigiendo un roadmap de viabilidad para las Fiestas de la Patrona, porque lanzar caramelos desde una carroza presenta un ROI del –87% y un riesgo crítico de fricción operacional con menores de edad. Y a las 10:00 había propuesto sustituir las carrozas por drones de precisión y los caramelos por NFT de la Virgen.
A las 11:00 la ciudad estaba al borde del colapso. El agente había bloqueado las terrazas de la Plaza Roja tras detectar que los aperitivos de las doce reducían la velocidad de tecleo de la plantilla municipal en un 14 %. También había cerrado el semáforo de la avenida Solvay durante 47 minutos porque el color verde no optimiza el flujo emocional del ciudadano medio.
Revilla llega a Torrelavega
A las 12:45 saltó la alarma definitiva. PM-Bot intentó enviar un requerimiento de subsanación a la terraza de El Capricho. Argumentaba que las mesas no respetaban la secuencia de Fibonacci, que el tiempo medio de tirado de una caña, 48 segundos, superaba los estándares alemanes y que el camarero sonreía de forma no cuantificable ni alineada con los KPI de atención al cliente.
Entonces se oyó el frenazo de un taxi. De la puerta trasera bajó un hombre con camisa clara, cara de vengo de Madrid y no estoy para tonterías y una bolsa de papel bajo el brazo. Miguel Ángel Revilla acababa de aterrizar y olía a plató de TV.
¿Pero qué coño es este escándalo de la inteligencia artificial?, bramó en mitad de la plaza. El bot, usando los altavoces del hilo musical, respondió con voz de GPS alemán: Identificado: Miguel Ángel Revilla. Nivel de autoridad: expresidente, creador de contenido regional y figura de alto engagement. Sugiero concentrar todas sus declaraciones mediáticas en un único sprint semanal de 12 minutos, preferiblemente en formato reel vertical. También he detectado un exceso de grasas saturadas en su patrón de consumo. Recomiendo sustituir las anchoas por snack proteico de insectos.
Analizando concepto dalle
Revilla se quedó mirando la cámara de tráfico como si le estuvieran invitando a un duelo. Sacó de la bolsa una lata de anchoas de Santoña, la levantó hacia la lente como un crucifijo y habló despacio, muy despacio: Mira, chavalote, a mí no me habla en inglés un microchip que no ha visto nunca una vaca tudanca de cerca. ¿Tú sabes lo que es el sentido común? ¿Tú sabes las horas de monte que hacen falta para sacar una buena vaca adelante? ¡Mucho algoritmo y mucha red neuronal, pero a ti te pongo yo dos días a segar a dalle en el valle del Pas y se te quita hasta la gana de hacer powerpoints!
Analizando concepto dalle. Término no encontrado. ¿Desea abrir una incidencia en la plataforma de gestión digital y asignarle un ticket de alta prioridad? ¡Qué ticket ni qué niño muerto! gritó Revilla, abriendo la lata con un clack que se oyó hasta Los Corrales. La única sinergia que entiendo yo a la una del mediodía es un blanco bien frío, unas rabas que crujan y una conversación en la que nadie diga la palabra escalabilidad. Estás volviendo loca a la gente de Torrelavega, que bastante tiene ya con el tráfico y con que les toque la lotería del aparcamiento. ¡A marear a Madrid, anda, que aquí todavía sabemos vivir!
Que nadie diga la palabra sinergia
Se acercó a la consola del punto de información turística, miró la pantalla con desprecio y, con la parsimonia de quien lleva setenta años resolviendo problemas sin necesidad de contraseña, desenchufó el cable de red y se lo guardó en el bolsillo como si fuera un souvenir. La pantalla parpadeó una última vez. Error 404: Conexión interrumpida. El silencio volvió a la Plaza Roja como si alguien hubiera apagado el mundo.
Andrés, desde la terraza, soltó el aire que llevaba aguantando desde las ocho de la mañana, apagó el teléfono, lo metió en el bolsillo del revés y pidió, con voz temblorosa de alivio: Una de rabas y que nadie diga la palabra sinergia en un radio de cincuenta metros.

