A tres días de que expire el periodo transitorio previsto por el reglamento europeo MiCA, España ya cuenta con el primer gestor regulado de carteras de criptoactivos. La firma catalana Iqana ha obtenido autorización de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) para prestar servicios de gestión discrecional de carteras de activos digitales, convirtiéndose en la primera compañía española autorizada para tomar decisiones de inversión en criptoactivos en nombre de sus clientes bajo el nuevo marco regulatorio europeo.
Iqana: gestión cripto bajo MiCA
La firma sostiene que su objetivo es aplicar a los activos digitales estándares de control de riesgos y gobierno corporativo similares a los utilizados en la gestión patrimonial tradicional. Su actividad está dirigida principalmente a inversores institucionales, como family offices, hedge funds y gestoras de activos. Según confirmó a Observatorio Blockchain su consejero delegado y cofundador, Quim Allard, el acceso a sus servicios requerirá inversiones mínimas de entre 100.000 euros y un millón de euros, en función del producto contratado, lo que sitúa la propuesta de la compañía en el segmento institucional, de banca privada y de grandes patrimonios.
Una de las principales características del modelo desarrollado por Iqana es que la compañía no custodia las criptomonedas de sus clientes. Los activos permanecen depositados en cuentas abiertas por el propio inversor en plataformas compatibles, mientras que la firma se conecta a ellas mediante APIs para ejecutar las estrategias de inversión.
Según explican, dichas conexiones permiten consultar información y ejecutar operaciones, pero no retirar fondos, de modo que la propiedad y el control último de los activos continuarán siempre en manos del cliente. La empresa señala además que su infraestructura es compatible con las principales plataformas reguladas de activos digitales, aunque por el momento no ha detallado públicamente con qué exchanges, custodios o entidades financieras opera.
Gestión discrecional basada en algoritmos
Aunque la autorización obtenida corresponde a la gestión discrecional de carteras, Iqana subraya que su modelo de inversión no se basa en decisiones tomadas por gestores humanos, sino en modelos cuantitativos y algoritmos desarrollados internamente. Estos sistemas monitorizan de forma continua los mercados, ajustan la exposición al riesgo y ejecutan operaciones de manera automatizada, con el objetivo de ofrecer una gestión sistemática y disciplinada de activos digitales.
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Se trata de un modelo «Crypto as a Service» (CaaS), diseñado para facilitar el acceso profesional a los mercados de criptoactivos mediante una infraestructura regulada, una gestión basada en modelos y un esquema en el que los clientes mantienen en todo momento la custodia de sus activos.
Sobre la importancia de MiCA en el ámbito de los criptoactivos, Allard explica que representa lo que MiFID supuso para los mercados financieros tradicionales.»Es el paso definitivo desde un mercado emergente hacia una industria plenamente regulada e integrada dentro del sistema financiero europeo», señala.
«La conversación ya no gira en torno a si los activos digitales formarán parte de las carteras institucionales, sino sobre quién está preparado para gestionarlos con el rigor que esos inversores exigen. Llevamos desde 2024 construyendo Iqana para aplicar a los criptoactivos los mismos estándares de control de riesgo y gobierno que cualquier asignador da por sentados en el resto de su cartera», añade Allard.
Instituciones y grandes patrimonios
La empresa subraya que hasta ahora ninguna entidad española contaba con autorización MiCA para ofrecer gestión discrecional especializada sobre este tipo de activos. «Con la licencia obtenida, España pasa de disponer de infraestructura bancaria para el acceso a criptoactivos a contar también con un gestor especializado autorizado para administrar estas posiciones bajo el nuevo marco regulatorio europeo», precisa la compañía.
La propuesta de Iqana pretende cubrir el espacio existente entre la compra directa de criptomonedas y la gestión profesional de activos digitales. Por ejemplo, un inversor puede mantener sus criptomonedas en una cuenta propia y delegar las decisiones de inversión y gestión del riesgo en un operador especializado, sin perder la propiedad de los activos.
La autorización de Iqana se produce a pocos días de la finalización del periodo transitorio previsto por el reglamento MiCA, que establece un marco regulatorio armonizado para los proveedores de servicios de criptoactivos en toda la Unión Europea. Los orígenes de Iqana se remontan a 2017, cuando sus fundadores comenzaron a trabajar e invertir en los mercados de activos digitales. Fue en 2020 cuando empezó a desarrollar estrategias cuantitativas específicas para criptomonedas, aplicando metodologías y sistemas de gestión del riesgo propios de las finanzas institucionales.
El capital de Iqana
Además de por Quim Allard, la firma fue creada por Albert Ventura-Traveset, Ignasi Salat y François Centeno y un equipo de 14 personas provenientes de organizaciones como Accenture, Goldman Sachs, Citadel, Santander Asset Management, Deloitte, KPMG, Credit Suisse y Zurich.
Iqana cuenta con el respaldo económico de Kfund, una de las principales gestoras españolas de venture capital, fundada por el emprendedor e inversor Iñaki Arrola. También está participada por el fondo europeo Heartfelt y por business angels procedentes de entidades como JP Morgan, BCG, Millennium, McKinsey, Google y Polygon.
La obtención de esta autorización sitúa a Iqana dentro del reducido grupo de operadores europeos que pueden ofrecer servicios de gestión discrecional de carteras de criptoactivos bajo el marco regulatorio MiCA. La compañía aún no ha detallado públicamente con qué exchanges, custodios o entidades financieras operará.

