Las organizaciones autónomas descentralizadas (DAOs) han llegado oficialmente a Naciones Unidas. Durante su 59º período de sesiones, la Comisión de las Naciones Unidas para el Derecho Mercantil Internacional (CNUDMI) estudiará un documento que plantea las bases para desarrollar un marco jurídico internacional capaz de reconocer y coordinar legalmente estas estructuras a través de distintas jurisdicciones.
Las DAOs llegan a la ONU
La propuesta supone un cambio de paradigma. Durante años, las DAOs fueron consideradas experimentos vinculados al mundo cripto, las finanzas descentralizadas y la gobernanza digital. Sin embargo, el documento sometido a consideración de la Comisión parte de la premisa de que las DAOs constituyen una realidad económica que requiere reconocimiento jurídico internacional para evitar la fragmentación regulatoria y facilitar el comercio transfronterizo.
Pero la iniciativa también plantea preguntas: ¿Cómo ha llegado una figura todavía minoritaria en la economía global a ocupar espacio en la agenda de Naciones Unidas? ¿Quién impulsa este debate? ¿Y qué intereses pueden verse beneficiados por un eventual reconocimiento internacional de las DAOs?
Una propuesta sorprendente
Uno de los aspectos más llamativos del texto es que apenas discute si las DAOs deben o no recibir reconocimiento jurídico. El enfoque se centra directamente en cómo coordinar dicho reconocimiento entre países.
La propuesta se basa en el principio de equivalencia funcional, una doctrina utilizada anteriormente por la propia CNUDMI para facilitar el reconocimiento internacional de documentos electrónicos y firmas digitales. Con este enfoque, no se pretende crear una categoría jurídica universal de DAO, sino identificar determinadas características funcionales, como gobernanza verificable mediante criptografía, transparencia de los contratos inteligentes o acceso público a la información, y garantizar que produzcan efectos jurídicos reconocibles entre jurisdicciones.
En otras palabras, el debate ya no gira en torno a la legitimidad de las DAOs, sino sobre la forma de integrarlas dentro del sistema jurídico internacional. El informe identifica tres jurisdicciones como los ejemplos más avanzados en materia de regulación de DAOs: Wyoming, en Estados Unidos; las Islas Marshall; y Ras Al Khaimah, en Emiratos Árabes Unidos.
Un informe elaborado por un consultor externo
Las tres tienen algo en común. Han desarrollado marcos normativos específicamente diseñados para atraer proyectos blockchain y organizaciones descentralizadas, compitiendo por posicionarse como centros de innovación jurídica y tecnológica. La elección de estos referentes resulta significativa porque deja fuera a las grandes economías occidentales y sitúa en primer plano a jurisdicciones que han apostado activamente por construir ventajas competitivas alrededor de la tecnología blockchain.
Otro elemento relevante es que el documento no constituye una posición oficial aprobada por Naciones Unidas ni por los Estados miembros de la Comisión. La propia documentación de la CNUDMI señala que la Secretaría contrató a un consultor experto para apoyar los trabajos exploratorios sobre DAOs. El texto ha sido presentado para alimentar el debate de la Comisión, pero todavía no representa una propuesta formal adoptada por el organismo.
Cuestionadas por organismos internacionales
Este detalle nos lleva a preguntarnos sobre es el autor o equipo responsable del informe y cuál es su experiencia profesional en el ámbito blockchain, el sector legal-tech o las jurisdicciones que aparecen como modelos de referencia. La cuestión resulta especialmente relevante porque numerosos organismos internacionales, entre ellos el FMI, el Banco de Pagos Internacionales (BIS) y diversos reguladores financieros, han advertido durante los últimos años sobre problemas de gobernanza, concentración de poder y responsabilidad legal en las DAOs. Sin embargo, el documento sometido a consideración de la CNUDMI parte principalmente de la necesidad de facilitar su reconocimiento jurídico internacional.
Naciones Unidas no está debatiendo si las DAOs son legales. Está estudiando cómo facilitar su integración en el sistema jurídico internacional. Y cuando una cuestión alcanza ese nivel dentro de un organismo como la CNUDMI, normalmente es el resultado de años de trabajo previo por parte de expertos, académicos, despachos especializados, asociaciones empresariales y jurisdicciones interesadas en impulsar determinados modelos regulatorios.
¿Por qué la conversación en Naciones Unidas parece centrarse en cómo integrar jurídicamente las DAOs cuando buena parte del debate regulatorio internacional sigue cuestionando hasta qué punto son realmente descentralizadas, quién controla su gobernanza y cómo deben responder ante terceros?.

