La senadora demócrata Elizabeth Warren pide al Departamento del Tesoro de Estados Unidos que endurezca la aplicación de la ley GENIUS para evitar que el presidente Donald Trump y su familia se beneficien de una regulación favorable a su propia stablecoin. Según Warren, los intereses privados de Trump y su familia se conviertan en un riesgo para la estabilidad financiera, los consumidores y la seguridad nacional.
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Warren ha acusado al presidente Donald Trump y a su familia de protagonizar lo que califica como «corrupción cripto sin precedentes«, al lanzar su propia stablecoin mientras la Casa Blanca diseña las reglas que regularán el sector. En una carta enviada al secretario del Tesoro, Scott Bessent, la demócrata asegura que GENIUS Act, la nueva ley que establece un marco regulatorio ligero para los emisores de stablecoins, abre la puerta a conflictos de interés inéditos en la historia del país y pone en riesgo tanto la estabilidad financiera como la protección de los consumidores.
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Warren recuerda que en marzo de este año, World Liberty Financial, la empresa fundada por Trump y sus hijos, lanzó la stablecoin USD1, que ya supera los 2.700 millones de dólares en activos. Según la senadora, el tamaño del proyecto lo sitúa a la altura de los mayores bancos estadounidenses por volumen de activos, lo que multiplica la gravedad del conflicto de interés. A ello se suma la entrada de capital extranjero, como la inversión de un fondo estatal de Emiratos Árabes Unidos, que utilizó USD1 para financiar un acuerdo de 2.000 millones de dólares en un exchange cuyos propietarios, señala Warren, presionan a la Casa Blanca para obtener un indulto presidencial. La senadora se refiere al indulto solicitado por Changpeng Zhao, propietario de Binance.
Medidas al Tesoro
«Ningún presidente ha regulado jamás su propia compañía financiera», denuncia la senadora, que exige al Tesoro explicar qué medidas tomará para aislar sus reglas de cualquier influencia política y para garantizar que la familia presidencial no se beneficie de decisiones regulatorias.
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La senadora advierte en su carta que las lagunas de la ley GENIUS van mucho más allá de los conflictos de interés. En materia de estabilidad financiera, subraya que los emisores de stablecoins actúan en la práctica como bancos sin seguro de depósitos ni acceso a liquidez de emergencia de la Reserva Federal. En caso de pérdida de confianza, podrían verse obligados a liquidar activos en ventas masivas, con riesgo de contagio a los mercados tradicionales.
Warren recuerda como ejemplo lo ocurrido en 2023 con USDC, la stablecoin de Circle, que perdió la paridad frente al dólar tras el colapso de Silicon Valley Bank. Aquella crisis, resuelta solo tras una intervención de emergencia, demuestra, según la senadora, que la actual redacción de GENIUS «hace más probables los colapsos», al permitir inversiones arriesgadas y limitar la capacidad de los reguladores para exigir colchones de capital o liquidez.
Una bomba de relojería para los consumidores
El texto también incide en los riesgos de seguridad nacional que plantean las stablecoins. Warren cita datos de Chainalysis según los cuales más del 60% de las transacciones ilícitas con criptomonedas en 2025 se realizan mediante stablecoins. Apunta a la utilización de servicios de mezcla y puentes descentralizados como vías que facilitan el lavado de dinero y la financiación del terrorismo, y denuncia que un vacío legal ha dejado a los mixers fuera de la autoridad sancionadora del Tesoro. Además, critica que la ley conceda a los emisores extranjeros hasta 30 días para responder a órdenes judiciales, un plazo que considera inviable frente a organizaciones como Hamas, capaces de mover fondos en cuestión de minutos.
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En el terreno de la protección al consumidor, Warren señala que GENIUS no extiende a las stablecoins las salvaguardas básicas de los pagos digitales convencionales ni otorga a la Oficina de Protección Financiera del Consumidor autoridad suficiente para actuar. Acusa al Gobierno de haber dejado a los usuarios sin un policía financiero que los defienda frente a fraudes y estafas, y alerta de que la mayoría de emisores ni siquiera están obligados a someterse a auditorías. Este sector es una bomba de relojería para los consumidores, afirma.
Tether en El Salvador
La senadora también advierte del riesgo de que grandes tecnológicas y conglomerados privados pasen a controlar el sistema de pagos si se les permite emitir sus propias stablecoins. Recuerda que la tradición estadounidense ha sido separar la banca del comercio para evitar concentraciones de poder y critica que la ley no imponga una prohibición clara y efectiva. Menciona expresamente a la compañía X, de Elon Musk, cuyo fundador ha señalado que su plataforma de pagos podría llegar a representar la mitad del sistema financiero mundial.
Warren pide al Tesoro dos medidas urgentes para contener los riesgos. En primer lugar, reclama un compromiso público de que no se utilizará el Exchange Stabilization Fund ni las facilidades de emergencia de la Fed para rescatar a emisores de stablecoins en caso de crisis. En segundo lugar, exige descartar cualquier acuerdo de reciprocidad con El Salvador que permita a emisores como Tether operar en Estados Unidos con requisitos reducidos, al considerar que este tipo de pactos supondría un grave peligro para la seguridad nacional.
La carta concluye apelando a la responsabilidad del Tesoro de implementar GENIUS con la mayor firmeza posible y de reconocer públicamente qué vacíos deben ser corregidos por el Congreso. Para Warren, las actuales negociaciones bipartidistas sobre la legislación de mercado cripto representan una oportunidad crucial para cerrar las lagunas de la ley y evitar que los stablecoins se conviertan en una amenaza sistémica para la economía estadounidense.

