Frente a quienes consideran que la IA puede convertir la ciberseguridad en una batalla perdida, Vitalik Buterin sostiene justo lo contrario. El cofundador de Ethereum cree que la misma tecnología capaz de encontrar vulnerabilidades puede utilizarse para demostrar matemáticamente que un programa es seguro. Y asegura que, al mantener cerca del 90% de su patrimonio en criptomonedas, él mismo está haciendo esa apuesta.
La creciente capacidad de la IA para encontrar y explotar vulnerabilidades ha alimentado la idea de que los atacantes terminarán llevando ventaja. Sin embargo, Buterin plantea el problema al revés. Si la IA puede demostrar Navier-Stokes y FLT, entonces la IA puede demostrar la afirmación este programa es seguro’como un teorema matemático, sostiene.
La clave está en la verificación formal, una técnica que permite demostrar matemáticamente que un programa cumple determinadas propiedades. La IA podría convertir este procedimiento, históricamente complejo y costoso, en una herramienta mucho más accesible para desarrollar software. Sostiene que existe un problema previo, que consiste en definir qué significa exactamente que un programa sea seguro. Buterin utiliza Signal para explicar la dificultad. Cifrar un mensaje para impedir que alguien sin la clave pueda leerlo solo cubre una parte del problema.
Un atacante también podría intentar falsificar mensajes, bloquear su entrega, comprometer el servidor, manipular las claves públicas o aprovechar vulnerabilidades del sistema operativo, las bibliotecas, el compilador o el propio dispositivo. Incluso los metadatos, quién habla con quién, cuándo y con qué frecuencia, pueden revelar información sin necesidad de romper el cifrado.
Por eso, para Buterin, el gran reto ya no consiste únicamente en revisar millones de líneas de código en busca de errores. Primero hay que describir con enorme precisión qué propiedades debe cumplir el sistema y después demostrar matemáticamente que las cumple.
Cómo la IA potencia la ciberseguridad en redes blockchain
La propuesta también cambia la lógica tradicional de la ciberseguridad. Ya no se trata de confiar en que los buenos encuentren todas las vulnerabilidades antes que los atacantes. Buterin considera más sólida una estrategia que permita construir software resistente desde el principio y verificar sus propiedades.
Eso exige abandonar otra práctica habitual, la de comprobar únicamente las partes del programa consideradas críticas. Según Vitalik, hay que verificar literalmente todo el programa. Eso incluye bases de datos, redes, cachés y cualquier otra capa capaz de introducir una vulnerabilidad. Su argumento es que la IA moderna empieza a hacer viable algo que antes resultaba demasiado caro y difícil.
Ethereum seguirá este camino
Buterin afirma que Ethereum avanzará en esta dirección durante los próximos años. La razón es especialmente importante para blockchain. Sistemas que gestionan activos económicos y que, al mismo tiempo, quieren incorporar mayor escalabilidad, privacidad y criptografía avanzada aumentan su complejidad y también las consecuencias de cualquier fallo.
No hay futuro para las blockchains, especialmente con escalabilidad y privacidad, sin hacer esto, afirma. Buterin plantea que la IA puede hacer más peligrosos a los hackers, pero también puede permitir construir programas que tengan muchas menos vulnerabilidades que explotar.

