El coleccionista y una de las voces más influyentes del sector de los NFT, Punk6529, ha vuelto a poner sobre la mesa uno de los debates fundamentales de la cultura digital: qué son realmente los NFT. En un extenso hilo publicado en su cuenta de X, sostiene que el mayor error de museos, curadores e historiadores del arte consiste en analizar los NFT únicamente como una evolución del arte digital. Para él, representan una categoría completamente distinta: el primer arte nativo de Internet o, en sus palabras, arte en red.
Los NFT son arte nativo de internet
Con su teoría, lo que intenta demostrar es que el valor cultural de un NFT no reside únicamente en la imagen, sino en que esa imagen es un objeto programable que vive dentro de una red pública. Por eso insiste en que los NFT no deberían entenderse simplemente como arte digital. Según él, son arte nativo de Internet, porque pueden interactuar automáticamente con cualquier otra aplicación construida sobre la misma red, del mismo modo que una página web puede enlazar a otra sin pedir autorización. Esa capacidad de interacción abierta es, para Punk6529, la verdadera innovación que introduce blockchain en el mundo del arte.
Punk6529 parte de una idea que considera habitual entre museos, comisarios y expertos en arte contemporáneo. Según explica, muchos profesionales sostienen que llevan décadas estudiando y coleccionando arte digital y que los NFT son simplemente la última evolución de esa disciplina. A su juicio, esa interpretación resulta lógica, pero es incorrecta.
El argumento central de su tesis es que la característica definitoria de un NFT no es que haya sido creado mediante un ordenador, sino que vive de forma nativa en una red descentralizada. Mientras una obra de arte digital convencional puede almacenarse en un disco duro, un servidor o un ordenador concreto, un NFT existe simultáneamente en miles de nodos distribuidos por todo el mundo que mantienen redes como Ethereum o Bitcoin. No reside en un ordenador; reside en Internet, resume.
Arte digital y arte en red, conceptos distintos
El coleccionista reconoce que el arte digital posee una larga tradición que se remonta a los años sesenta y que ha evolucionado durante décadas mediante arte algorítmico, generativo, gráfico, interactivo e inmersivo. Sin embargo, considera que los NFT introducen una ruptura histórica comparable a la aparición de Internet.
Según explica, el hecho de que una obra haya sido creada con un ordenador no modifica su naturaleza física como objeto de propiedad. Un museo puede poseer un lienzo, un archivo gráfico o un disco duro que contiene una instalación digital. En todos esos casos existe un propietario físico perfectamente identificado. Con un NFT ocurre algo completamente diferente.
La obra permanece permanentemente alojada dentro de una blockchain pública y distribuida. Lo único que posee el propietario es la clave criptográfica que le permite transferir el activo a otra dirección. Para explicar esta diferencia, Punk6529 utiliza el mismo razonamiento aplicado a Bitcoin. Recuerda que nadie saca un bitcoin de la red para guardarlo en su casa. Lo que realmente controla el propietario es la capacidad criptográfica para mover determinados saldos registrados en la blockchain.
Con los NFT sucede exactamente lo mismo. La obra nunca abandona la red. Esto implica, según sostiene, que los NFT representan una forma completamente nueva de propiedad, diferente de cualquier objeto físico conocido hasta ahora.
Obras que cualquiera puede utilizar
El autor considera que prácticamente todas las propiedades revolucionarias de los NFT nacen precisamente de esa condición de activos en red. Entre ellas destaca la transparencia pública por defecto, un procedencia verificable e inmutable, la capacidad de demostrar de forma criptográfica cuándo y cómo fue creada una obra. La programabilidad mediante contratos inteligentes, la posibilidad de que diferentes aplicaciones interactúen con el mismo activo y la creación de comunidades e identidades digitales alrededor de un NFT.
A su juicio, ninguna de estas características procede del hecho de ser arte digital, sino de haber nacido directamente dentro de una infraestructura blockchain abierta.
Uno de los aspectos que más llama la atención del ensayo es la comparación con el funcionamiento de los museos. Punk6529 imagina el caso de que el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA) adquiriera una obra de la colección Fidenza, una de las series de arte generativo más prestigiosas del ecosistema Ethereum.
Aunque el museo fuese el propietario del NFT, cualquier desarrollador del mundo podría construir un contrato inteligente que interactuara con esa obra sin necesidad de solicitar permiso. En el mundo físico, explica, intervenir sobre una exposición del MoMA sin autorización supondría un delito. En blockchain, por el contrario, esa interacción abierta forma parte del propio diseño tecnológico. Para el coleccionista, esta capacidad de composición libre constituye uno de los mayores avances culturales introducidos por blockchain.
Un cambio comparable a Bitcoin
Conviene recordar que la colección Fidenza, creada por el artista estadounidense Tyler Hobbs, sigue siendo una de las referencias del arte generativo en blockchain. Lanzada en 2021 a través de Art Blocks, está compuesta por 999 obras únicas generadas mediante un algoritmo diseñado por el propio Hobbs, considerado uno de los máximos exponentes del arte generativo contemporáneo. En la actualidad, el precio mínimo de un Fidenza se sitúa en torno a 18 ETH (unos 34.000 dólares), muy por debajo de su máximo histórico de 92,5 ETH alcanzado en 2023, aunque continúa siendo una de las colecciones NFT más prestigiosas y valoradas del ecosistema
Volviendo a Punk6529. éste llega a establecer un paralelismo directo entre Bitcoin y los NFT. Así como Bitcoin introdujo una nueva forma de dinero digital descentralizado, los NFT inauguran una nueva forma de propiedad cultural. Por ello rechaza la idea de clasificarlos simplemente como una rama más del arte digital y en su opinión, deberían estudiarse como una disciplina independiente.
Mientras muchos especialistas distinguen únicamente entre arte tradicional y arte digital, él propone la clasificación de arte físico y arte digital convencional y NFT como una categoría completamente nueva.
En el comienzo del comienzo
El coleccionista admite que muchas aplicaciones actuales pueden parecer superficiales o incluso anecdóticas. Sin embargo, recuerda que todas las grandes innovaciones tecnológicas comenzaron siendo percibidas como simples juguetes. Por ello sostiene que la industria apenas ha empezado a explorar las posibilidades de los NFT.
Asegura que en los próximos años surgirán nuevos experimentos artísticos, sociales y tecnológicos que permitirán comprender mejor el verdadero potencial de estos activos. Para concluir, resume que los NFT, además de arte en red, son comunidades, juegos e identidades. Es la primera vez en la historia de la humanidad que algo así ha sido posible. Estamos al comienzo del comienzo de una gran aventura, indica.
Respaldo de Beeple
La reflexión de Punk6529 recibió el respaldo de Beeple, el artista estadounidense Mike Winkelmann, cuya obra Everydays: The First 5000 Days fue subastada por Christie’s en 2021 por 69,3 millones de dólares, una venta que impulsó la explosión del mercado de los NFT. Beeple respondió en su cuenta de X con un: Gran hilo. Estoy muy de acuerdo.
Punk6529 es el seudónimo de uno de los mayores coleccionistas y divulgadores del sector NFT. Aunque mantiene el anonimato sobre su identidad personal, es ampliamente reconocido. Posee una de las colecciones de NFT más importantes del mundo y es una de las voces más influyentes del sector.

