La Agencia Tributaria de España ya entrena a sus funcionarios para utilizar IA
La Agencia Tributaria de España ya entrena a sus funcionarios para utilizar IA

La Agencia Tributaria de España ya entrena a sus funcionarios para utilizar IA

La Agencia Tributaria de España ha comenzado a preparar a su personal para trabajar con inteligencia artificial (IA), en un proceso que forma parte de la transformación digital de las administraciones públicas. El tema fue abordado en la decimonovena edición de las jornadas nacionales de la Asociación Española de Asesores Fiscales (AEDAF), celebradas en Madrid, donde se señaló que el siguiente paso en el uso de la IA será el desarrollo de agentes capaces de realizar funciones cada vez más especializadas.

Durante el encuentro se explicó que el futuro de esta tecnología en el ámbito fiscal pasa por el uso de inteligencia artificial generativa para formar agentes con mayor capacidad técnica y operativa. El objetivo es que estos sistemas puedan apoyar tareas complejas dentro de la administración tributaria.

Uso limitado de la IA

Por el momento, el uso de la inteligencia artificial dentro de la Agencia Tributaria es limitado. De puertas adentro, algunos funcionarios ya utilizan herramientas basadas en IA, pero con funciones restringidas. Según se indicó, estas limitaciones buscan evitar que la IA generativa se emplee en tareas que puedan poner en peligro el funcionamiento de la administración o afectar los derechos de los ciudadanos.

Actualmente, la IA se utiliza principalmente para tareas de apoyo como asistencia en la redacción de textos, traducciones, análisis de imágenes o documentos, elaboración de resúmenes y transcripción de información. Para avanzar en esta implementación tecnológica, la administración ha puesto en funcionamiento cuatro servidores equipados con ocho tarjetas gráficas de Nvidia, adquiridas por un valor de 1,2 millones de euros.

¿Qué IA pueden usar los funcionarios?

Ante este escenario surge una pregunta relevante: ¿pueden los funcionarios de las administraciones tributarias utilizar libremente cualquier herramienta de inteligencia artificial generativa disponible en el mercado o deben limitarse a aquellas aprobadas por sus instituciones?

La recomendación es clara: los funcionarios deberían utilizar únicamente las herramientas proporcionadas o autorizadas por las propias administraciones tributarias. Esto se debe a los riesgos que pueden surgir del uso indiscriminado de herramientas externas, como la posible violación del secreto fiscal, la exposición de datos personales de los contribuyentes o problemas relacionados con la seguridad de la información.

Estos aspectos están vinculados a principios fundamentales como la confidencialidad, la integridad y la disponibilidad de los datos y sistemas. Además, las herramientas de IA pueden reflejar o amplificar prejuicios presentes en los datos con los que fueron entrenadas, reproduciendo estereotipos o generando respuestas sesgadas, lo que representa otro riesgo potencial si no se utilizan bajo un marco regulado.

Importancia de las recomendaciones

En este contexto, resulta fundamental que las administraciones tributarias emitan recomendaciones claras sobre el uso de estas tecnologías por parte de sus funcionarios. Entre ellas, debería advertirse de forma explícita que no se pueden utilizar herramientas de IA que no hayan sido previamente aprobadas por las administraciones tributarias. Asimismo, se debería instruir al personal para que no comparta información clasificada como reservada confidencial ni reservada secreta mediante estas plataformas.

Respeto de la ética y principios fundamentales

Las herramientas de inteligencia artificial utilizadas por las administraciones tributarias deberían cumplir con principios esenciales que garanticen una IA lícita y ética en beneficio de la ciudadanía.

Alfredo Collosa publica un libro sobre la IA en el sector público

Entre estos principios destacan la explicabilidad, la transparencia, la rendición de cuentas y la supervisión humana. También deben respetarse estrictamente la protección de datos personales y el deber de confidencialidad.

En este proceso será clave la formación y capacitación continua del personal público en el uso de estas herramientas, fomentando además el trabajo interdisciplinario y la actualización permanente.

No perder de vista que la IA es una herramienta

La inteligencia artificial plantea un escenario de cambios disruptivos para las administraciones tributarias a medio y largo plazo. La transformación digital no implica únicamente modificaciones estructurales, sino también un cambio cultural dentro de las instituciones.

Las administraciones deben comprender cómo la IA impacta en sus funciones y desarrollar las habilidades necesarias para utilizarla de manera eficiente. Sin embargo, no se debe perder de vista que la IA es una herramienta para mejorar resultados, no un objetivo en sí mismo. Su implementación no debe responder a una moda tecnológica, sino a una estrategia clara sobre los beneficios que se esperan obtener.

En definitiva, la inteligencia artificial no debería orientarse al reemplazo de las competencias públicas, sino a ampliar o complementar las capacidades humanas, permitiendo que los funcionarios aporten mayor valor a sus tareas y mejoren la calidad y eficiencia de las funciones públicas.

Comparte esto: