La red Ethereum ha completado on éxito su última actualización principal, conocida como Fusaka. El hard fork se activó el miércoles 3 de diciembre a las 21:49 UTC de 2025. Esta implementación, que introduce la tecnología PeerDAS para mejorar la disponibilidad de datos, ya está operativa en la red principal. Vitalik Buterin, cofundador de Ethereum, celebró la actualización en su cuenta de X describiendo PeerDAS como el componente estrella de Fusaka.
¿Qué trae Fusaka a Ethereum y por qué importa?
Fusaka combina actualizaciones en las capas de consenso (Fulu) y ejecución (Osaka), enfocándose en la escalabilidad sin comprometer la descentralización. Entre sus novedades clave se encuentran:
- PeerDAS: Permite a los nodos verificar solo muestras de datos grandes (llamados blobs), multiplicando por 8 el rendimiento para rollups (capas 2 como Optimism o Arbitrum). Esto reduce el ancho de banda necesario y baja costes para validadores y usuarios.
- Límite de gas elevado: Sube de 30 a 60 millones por bloque (con potencial hasta 120-150 millones), duplicando la capacidad de la capa 1 y aliviando congestiones.
- Mejoras en UX: Soporte nativo para firmas con passkeys (autenticación biométrica como Face ID), curvas R1 para eficiencia y preconfirmaciones más rápidas.
La Fundación Ethereum estima que Fusaka preparará la red para más de 100.000 transacciones por segundo, lo que fomentará la adopción en finanzas descentralizadas (DeFi) y aplicaciones web3. Coincidiendo con el lanzamiento, Ethereum cotiza al cierre de esta edición a 3.183 dólares, un 3% más que el día anterior. Fusaka sigue a la actualización Pectra, que tuvo lugar en mayo de 2025.
Fusaka en Ethereum: el avance que pone en jaque miles de contratos antiguos
Vitalik explicó en X que la red ha logrado por fin uno de sus objetivos más antiguos: dividir los datos de las transacciones en pedazos tan pequeños que ningún ordenador necesita ver el bloque completo para confirmar que es válido. PeerDAS permite que miles de nodos de la red lleguen a un acuerdo sobre cada bloque aunque cada uno solo descargue una fracción mínima de la información. Es como si para comprobar que un libro está completo bastara con leer unas pocas páginas al azar», explica Buterin en su cuenta de X. La fragmentación lleva siendo un sueño desde 2015 y ahora la tenemos, afirma.
Este avance hace a Ethereum más rápido, más barato y, sobre todo, más resistente. Incluso, si alguien controlara más de la mitad de la red (el temido ataque del 51 %), no podría engañar al sistema, porque la verificación se basa en matemáticas y probabilidad, no en quién vote más.
¿Qué significa para el usuario de a pie?
Las aplicaciones descentralizadas (DeFi, juegos NFT, redes sociales web3) que funcionan sobre Ethereum podrán procesar muchas más operaciones por segundo sin que suban las comisiones. Las transferencias y los pagos en ethereum serán más rápidos y económicos, especialmente para quienes usan capas 2 como Arbitrum, Optimism o Base.
Lo que falta por resolver
Buterin explica que esto es solo la primera fase y que aún quedan tres obstáculos importantes
- La capa base de Ethereum (donde se ejecutan los contratos inteligentes) todavía no disfruta de toda esta velocidad; hará falta tecnología de pruebas de conocimiento cero más madura.
- El ordenador que monta cada bloque sigue teniendo que ver todos los datos, lo que crea un cuello de botella.
- No existe todavía un mempool (sala de espera de transacciones) dividido en fragmentos.
Sobre esto, Vitalik indica que dedicarán los próximos dos años «a pulir esto poco a poco y, cuando la tecnología esté lista, llevaremos la misma velocidad también a la capa principal».

