tokens muertos
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El 94% de los tokens lanzados en 2025 ya están muertos: ¿qué está fallando?

El club de los tokens muertos. El proceso de selección natural, planteado por Charles Darwin, viene a establecer que los organismos mejor adaptados a su entorno tienen más probabilidades de sobrevivir y reproducirse. Supervivientes que transmiten sus rasgos, vía hereditaria en el caso de la biología, a las siguientes generaciones. Cuando, desde entes biológicos, pasamos a entes sociales, como las organizaciones, los proyectos sociales o incluso las sociedades, la transmisión es más con el ejemplo, acompañado más modernamente con la evaluación continuo. El caso de los proyectos cripto no parece ajeno a los principios darwinistas, donde los mejor adaptados y, en correlación con esto, los más fuertes son los que sobreviven.

Tokens muertos

Una supervivencia de los proyectos cripto que hay que reconocer que es muy dura. Son muchos los proyectos cripto que caen y, además, lo hacen en un plazo temporal muy corto. Siguiendo con la metáfora biológica, cuando apenas han empezado a andar.

En su habitual “Más News Crypto”, nuestro compañero Dennys González daba cuenta de un interesante informe de CoinGecko, donde se ponía de manifiesto la alta tasa de fracaso en el mercado de criptomonedas durante los últimos cinco años. Es el resultado de la aplicación por parte de esta empresa de su rastreador, llamado GeckoTerminal. La denominación es, desde luego, sin paliativos, y se dedica a añadir miembros al club de los “tokens muertos”.

Inicialmente, las cifras espantan. 2584 miembros de este club de los “tokens muertos” nacieron en 2021, que es el año en el que empieza el rastreo. Lo hace, además, desde el mes de julio. De los nacidos hasta el 31 de marzo de 2025, 1.821.549 nuevos miembros del club. Cifras que hay que relativizar. En 2021, suponían apenas el 0,6% de todos los tokens listados en exchanges. En 2025, casi el 94% de los tokens listados. Parece que la vida para estos nuevos organismos que son los tokens se ha hecho mucho más difícil y, con ello, la propia supervivencia de los mismos. Pero conviene hacer alguna reflexión sobre el entorno.

Trump y su entorno

Algunas de estas reflexiones están apuntadas en el propio informe. Por un lado, la turbulencia del mercado cripto. Algo que no es precisamente nuevo. La volatilidad es una de las principales acusaciones de los enemigos de lo cripto contra todo el sistema. Otra apunta a Trump, cuyas declaraciones durante la campaña electoral a las presidenciales estadounidenses dispararon los proyectos cripto.

El mismo Trump y su inmediato entorno se sumó, de una manera tan oportunista como poco clara, a esta especie de fiebre creadora de proyectos. No todo lo que surge del oportunismo especulativo es malo en sí mismo, pero tiene pocas probabilidades de supervivencia. Por último, se señala un aspecto que tiene que ver con la técnica, como es la simplificación del proceso de creación de tokens. Se roza prácticamente la creación automatizada de tokens, que parece haberse convertido en la creación masiva de tokens de muy corta duración.

Dejemos a un lado de esta reflexión los proyectos que no son tales, sino fraudes deliberados. Su corta duración son parte del propio proyecto fraudulento, que es algo muy distinto a un proyecto cripto. El proyecto desaparece porque desaparecen los fundadores; pero porque su proyecto inicial era tal desaparición.

Líderes sin experiencia tecnológica

Centrándonos en los proyectos débiles y, por lo tanto, con pocas probabilidades de supervivencia, hay que destacar precisamente esa falta de adaptación al entorno. Empezando por ser proyectos que no vienen a solucionar un problema concreto y, por lo tanto, a generar valor. En el mejor de los casos, viven durante un tiempo en la nube de la especulación, hasta que los usuarios se van a cotizaciones más interesantes.

Están después los proyectos con líderes sin experiencia tecnológica, financiero o incluso de gestión. Sobre todo, proyectos con líderes que no son reconocibles por la comunidad. Sin tal reconocimiento, es difícil obtener la confianza de la comunidad cripto. El marketing es absolutamente necesario en los momentos de recaudación de fondos, en el momento ICO (Initial Coin Offerings); pero no hace milagros. El marketing permite más a dar a reconocer, que a conocer. Es más, un marketing excesivo, con promesas exageradas, puede generar reacciones indeseadas.

Si a tal falta de reconocimiento de los líderes del proyecto por parte de la comunidad cripto se unen indicios de falta de sostenibilidad o transparencia en el proyecto, se hace muy difícil que la comunidad se la base de la supervivencia de ese proyecto. Sin una comunidad activa, no hay proyecto.

Adiós del proyecto

Con una escasa experiencia tecnológica en el campo, también las probabilidades de supervivencia se reducen drásticamente. Dejemos también a un lado, los problemas que pueden derivarse de código mal escrito o inseguro, sin la necesaria auditoría. Supongamos que esto está presente en el proyecto. Aún así, los problemas derivados del escalamiento o la gestión del crecimiento del número de usuarios pueden desembocar en la producción de malas experiencias, el abandono y, por consiguiente, el adiós al proyecto.

Sin proyecto sólido, las posibilidades de supervivencia tienden a cero. El informe de CoinGecko hubiera sido completo, si hubiera dado cuenta de las característicos de ese escueto seis por ciento de proyectos que han sobrevivido en 2025. Pedir el análisis de los 117.162 proyectos supervivientes en el presente año es quizá exigir mucho; pero es lo que le pide el cuerpo a un darwinista que se precio: ¿cuál es su valor de supervivencia?

Seguramente este deseado y ausente informe de supervivencia de proyectos cripto, señalaría el reverso de los proyectos que forman parte del club de los tokens muertos. Nos daría rasgos como proyectos que resuelven problemas reales, de manera que la solución aportada por blockchain a tales problemas es mejor que muchas otras. Sobre todo, es mejor en términos prácticos, en términos de eficiencia.

Compromiso con el futuro

Otro de los rasgos que nos daría es casi tautológico: un proyecto es un proyecto, un compromiso con el futuro. Un proyecto único con el futuro, lo que hace recomendable evitar la copia de whitepapers. Un proyecto único creíble es un proyecto que muestra un futuro de acciones creíbles. Para ello, hay signos que ayudan a reconocer esos futuros de acciones creíbles. Algo que tiene que ver mucho con las acciones que se vayan a concretar en un calendario. Esto exige hitos viables, sucesivamente alcanzables en un roadmap, con fechas. Si hay cambios, argumentarlos y justificarlos; pero, sobre todo, presentarlos, con la publicación regular de información sobre el proceso del proyecto.

En cuanto al equipo que lidera el proyecto, nos diría que se trata de gente con amplia experiencia en el desarrollo de blockchain, en los mercados financieros, en ciberseguridad y, sobre todo, que son conocidos por la comunidad o, al menos, saben dirigirse a la comunidad. Personas con identidades reales, con perfiles públicos en espacios con GitHub o Linkedin. Es decir, con identidades transparentes.

Hablando de transparencia, no se trata sólo de evitar indicios de opacidad, sino de ejercer la transparencia con el proyecto. La transparencia se convierte en el concepto clave de los proyectos.

Lógica de la supervivencia

Transparencia en el proyecto económico, diseñando una economía del token tan aceptable por la comunidad, como sostenible. Esto, a su vez, tiene varios niveles. Por un lado, transparencia sobre la distribución clara entre equipo, comunidad o reservas. Si el equipo que lanza el proyecto se queda con una excesiva proporción de tokens, se sientan las bases para la desconfianza. Más allá de esto, prácticas como el desbloqueo progresivo (vesting) o la clara referencia a mecanismos de utilidad -staking, gobernanza, tarifas- ayudan a la confianza y, por lo tanto, a la supervivencia. Por cierto, la garantía creíble de una gobernanza descentralizada entra en la lógica de un buen proyecto y de la comunidad cripto. Por lo tanto, entra en la lógica de la supervivencia.

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Transparencia técnica. Algo que va desde publicar el código, en GitHub o similar; a lanzar testnets antes de producción, permitiendo bounty programs para encontrar errores; hasta pasar las auditorías mencionadas más arriba. Especialmente si esas auditorías de seguridad son realizadas por empresas reconocidas.

Son algunos rasgos para sobrevivir en los primeros pasos del proyecto. Hay más, dependiendo de las características del proyecto concreto. Si se supera esta primerísima fase, en la que parece que son condenados la mayor parte de los proyectos cripto, ya se sabe lo que dijo Darwin: adaptarse y adaptarse. Adaptarse a los cambios en el mercado, los cambios regulatorios o los cambios tecnológicos, donde innovaciones como, por ejemplo, ZK rollups o la inteligencia artificial (IA) son sólo algunos. Adaptación e innovación son hermanas.

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