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Stablecoins España: los bancos españoles que ya se preparan para el dinero tokenizado

BBVA, Santander, CaixaBank, Banco Sabadell, Bankinter, ABANCA, Cecabank, Kutxabank, Ibercaja y Unicaja participan en proyectos relacionados con stablecoins, depósitos tokenizados y otras formas de dinero digital. La banca española lleva desde hace años experimentando con blockchain para transformar préstamos, bonos, pagos y, finalmente, el propio dinero.

La carrera por las stablecoins en España no empezó con las stablecoins

Antes de Qivalis, antes de Open USD y antes de que cinco entidades completasen la primera prueba multibanco de depósitos tokenizados en España, BBVA y Santander ya habían convertido blockchain en un laboratorio para experimentar con algunas de las piezas fundamentales del sistema financiero. BBVA empezó en 2018 a aplicar tecnología DLT a operaciones de financiación corporativa. Un año después, Santander emitió un bono directamente sobre Ethereum y representó digitalmente en la misma blockchain el efectivo necesario para liquidarlo.

En noviembre de 2020, Banco Sabadell, Banco Santander, Bankia, BBVA y CaixaBank dieron otro paso con Smart Money, una prueba de concepto sectorial coordinada por Iberpay para experimentar con la emisión, distribución, intercambio y redención de dinero digital tokenizado sobre Red-i, su red blockchain interbancaria. Ocho años después de aquellos primeros grandes ensayos, el escenario es muy diferente.

La banca española participa hoy en proyectos de stablecoins denominadas en euros y dólares, depósitos bancarios tokenizados, dinero mayorista basado en DLT y sistemas que combinan depósitos comerciales y reservas de bancos centrales tokenizadas. Observatorio Blockchain ha contado durante años muchos de estos movimientos por separado. Stablecoin España los reúne ahora en una misma fotografía para responder a la forma que adoptará el dinero cuando una parte creciente de los activos financieros y de la economía se mueva sobre infraestructuras programables.

2018: BBVA lleva blockchain a la financiación corporativa

Uno de los primeros grandes antecedentes españoles se encuentra en BBVA. En abril de 2018, BBVA e Indra completaron un préstamo corporativo de 75 millones de euros utilizando una solución basada en tecnología de registro distribuido, DLT. BBVA presentó la operación como el primer préstamo corporativo del mundo cuya negociación y firma se realizaban utilizando blockchain.

La negociación y el cierre de las condiciones se desarrollaron sobre una solución privada basada en Hyperledger. Una vez acordado el contrato, se utilizó la red de pruebas pública de Ethereum para registrar el hash o identificador único de la documentación.

Dos meses después, BBVA y Repsol utilizaron DLT para renovar una línea de crédito de 325 millones de euros. La negociación y el cierre de las condiciones se realizaron sobre una red blockchain privada basada en Hyperledger, mientras que el contrato firmado se registró mediante un hash en la red de pruebas de Ethereum. Según BBVA, el uso de esta infraestructura permitió reducir de días a horas el proceso de negociación.

A lo largo de aquel año, BBVA extendió sus experimentos a otras operaciones, entre ellas un préstamo bilateral de 100 millones de euros con ACS y un préstamo sindicado de 150 millones con Red Eléctrica. Al hacer balance de 2018, el propio banco calificó estos proyectos como pilotos pioneros y destacó su participación en consorcios como R3, Enterprise Ethereum Alliance y Alastria.

Hay, sin embargo, una distinción fundamental para entender esta historia. El dinero de aquellos préstamos no estaba tokenizado y Blockchain se utilizaba principalmente para digitalizar, agilizar y hacer trazables los procesos de negociación y contratación. Era un antecedente de la transformación que vendría después, pero todavía no estábamos ante stablecoins ni depósitos tokenizados.

2019: Santander lleva a Ethereum el bono y el efectivo

Santander dio un paso diferente el 12 de septiembre de 2019. El banco emitió un bono de 20 millones de dólares directamente sobre la blockchain pública de Ethereum. Santander fue el emisor y una de las unidades del propio grupo adquirió el bono a precio de mercado. El activo debía permanecer en blockchain durante toda su vida hasta el vencimiento, pero para la historia del dinero tokenizado en España hay un detalle todavía más importante. Y es que Santander también representó digitalmente sobre blockchain el efectivo utilizado para realizar la inversión y los pagos trimestrales de los cupones.

La operación permitió realizar una entrega contra pago, delivery versus payment, onchain. Santander explicó entonces que el proyecto continuaba el trabajo que había comenzado en su laboratorio blockchain en 2016. No era una stablecoin, pero  el experimento introducía una cuestión que ahora se ha convertido en uno de los grandes asuntos de la industria financiera: si los activos financieros empiezan a vivir en blockchain, también hace falta dinero capaz de liquidarlos en blockchain.

Observatorio Blockchain publicó aquel mismo 12 de septiembre de 2019 la operación bajo el título Santander lanza un bono en la blockchain de Ethereum. La comparación con los experimentos de BBVA ayuda a entender la evolución. BBVA había utilizado blockchain en 2018 para transformar el proceso de financiación y Santander llevó en 2019 a Ethereum el activo financiero y la representación digital del efectivo necesario para liquidarlo. Eran caminos diferentes hacia un sistema financiero que empezaba a hacerse programable.

2019-2020: cinco bancos españoles conectan blockchain con los pagos

A finales de 2019 aparece otro antecedente fundamental para entender dónde estamos hoy: Iberpay. Banco Sabadell, Banco Santander, Bankia, BBVA y CaixaBank participaron en Smart Payments, una prueba sectorial diseñada para conectar contratos inteligentes ejecutados sobre redes blockchain con el sistema bancario español. La idea consistía en que un smart contract pudiese iniciar automáticamente una transferencia bancaria cuando se cumpliesen determinadas condiciones.

La prueba concluyó con éxito en julio de 2020. Iberpay informó de que se habían completado más de 20.000 transferencias inmediatas durante la prueba. El dinero todavía circulaba por las infraestructuras bancarias convencionales. Blockchain funcionaba fundamentalmente como la capa programable desde la que se desencadenaba el pago. Pero el siguiente experimento fue mucho más lejos.

En noviembre de 2020, Banco Sabadell, Santander, Bankia, BBVA y CaixaBank pusieron en marcha con Iberpay la iniciativa Smart Money. Esta vez el objeto de la prueba era expresamente monetario. Smart Money pretendía probar la emisión, distribución, intercambio y redención de dinero digital tokenizado dentro del entorno controlado de Red-i, la red blockchain interbancaria gestionada por Iberpay.

El modelo planteaba la creación de tokens que representasen digitalmente dinero y su distribución por parte de los bancos a sus clientes. La prueba se prolongó hasta 2021. Visto con los ojos de 2026, Smart Money es un antecedente especialmente significativo. Algunos de los conceptos que ahora protagonizan el debate sobre stablecoins, depósitos tokenizados y dinero programable ya estaban siendo ensayados conjuntamente por cinco grandes bancos españoles hace casi seis años.

La banca española, por tanto, no acaba de descubrir el dinero tokenizado. Lo que está cambiando ahora es la escala y la intención de llevar algunas de estas tecnologías desde los experimentos hacia infraestructuras con utilización económica real.

En julio de 2022, BBVA protagonizó otro salto. BME, a través de Iberclear, BBVA y el Banco Interamericano de Desarrollo completaron la primera emisión en España de un bono listado en un mercado regulado y registrado mediante tecnología blockchain. Los procesos de emisión, anotación, contratación, liquidación y eventos corporativos fueron instrumentados mediante smart contracts.

Y aquí aparece de nuevo el dinero. Para gestionar el efectivo durante el ciclo de vida de la emisión se utilizó dinero electrónico tokenizado por BBVA. BME identifica expresamente a BBVA como tokenizador de dinero electrónico, además de custodio digital, estructurador digital y active bookrunner de la operación. El experimento conectaba así dos piezas que durante años habían avanzado en paralelo: un activo financiero registrado mediante blockchain y dinero tokenizado para gestionar el efectivo asociado a ese activo.

2023: Santander avanza con Fnality hacia el dinero mayorista tokenizado

Santander siguió explorando otra arquitectura a través de Fnality, compañía de la que es miembro fundador y accionista minoritario. Fnality desarrolla sistemas de pagos mayoristas basados en DLT y respaldados por fondos mantenidos en bancos centrales.

La primera fase del Fnality Payment System británico, FnUK, comenzó a operar en diciembre de 2023 bajo la supervisión del Banco de Inglaterra. Santander participó, junto a otras entidades, en operaciones con valor real. El propio banco explica en su documentación regulatoria que está explorando diferentes formas de dinero digital: CBDC, monedas digitales respaldadas por reservas como Fnality, stablecoins y depósitos bancarios tokenizados.

En 2025, Santander comenzó además a realizar operaciones en libras con Fnality desde su principal oficina de banca mayorista en Madrid. Fnality tampoco es una stablecoin convencional. Es otra pieza del nuevo paisaje monetario. Es dinero destinado fundamentalmente a la liquidación financiera mayorista sobre infraestructuras DLT.

2024-2026: BBVA, Santander y CaixaBank confluyen en Project Agorá

Otro de los grandes experimentos internacionales es Project Agorá, impulsado por el Banco de Pagos Internacionales junto a siete bancos centrales, posteriormente ocho,  y decenas de instituciones financieras privadas. Entre las entidades españolas participantes se encuentran BBVA, Santander y CaixaBank. Agorá parte de una arquitectura distinta a la de una stablecoin privada.

El proyecto investiga si los depósitos tokenizados de los bancos comerciales pueden convivir y liquidarse utilizando reservas tokenizadas de los bancos centrales dentro de una infraestructura programable compartida. El prototipo demostró que ambas formas de dinero podían combinarse para realizar liquidaciones atómicas y multidivisa de pagos internacionales mayoristas.

Pero en julio de 2026 el proyecto dio un paso especialmente importante, al pasar de las pruebas funcionales a realizar operaciones con valor real en un entorno controlado. Veintiocho instituciones financieras y bancos centrales de Asia, Europa y Norteamérica completaron operaciones por un importe agregado aproximado de 800.000 francos suizos, distribuidas en 17 escenarios diferentes.

CaixaBank participó en una de esas operaciones y completó una transacción de 10.000 euros desde una cuenta de Lloyds Banking Group en Deutsche Bank hasta CaixaBank, utilizando depósitos tokenizados y liquidando la operación mediante reservas tokenizadas del Eurosistema a través del Banco de Francia.

Es un avance relevante, porque Agorá, además de demostrar que la arquitectura funciona técnicamente, ha empezado a comprobar qué sucede cuando el valor económico real circula a través de ella.

2025-2026: las stablecoins bancarias pasan al primer plano

Sobre todos estos antecedentes aparece Qivalis. El proyecto nació en septiembre de 2025 y reúne actualmente 37 instituciones financieras de 15 países europeos con el objetivo de crear una stablecoin denominada en euros y respaldada 1:1.

La presencia española es considerable. Participan:  BBVA, CaixaBank, ABANCA, Banco Sabadell, Bankinter, Cecabank y Kutxabank. CaixaBank formó parte del núcleo inicial del proyecto. BBVA se incorporó en febrero de 2026. En mayo de 2026 llegaron ABANCA, Banco Sabadell, Bankinter, Cecabank y Kutxabank, junto a otras entidades europeas, elevando el consorcio hasta sus actuales 37 miembros.

Aquí sí hablamos expresamente de una stablecoin bancaria. Qivalis pretende desarrollar una moneda digital vinculada al euro que pueda utilizarse para pagos y liquidaciones onchain dentro del marco regulatorio europeo. A fecha de agosto de 2026 todavía no ha emitido dicha stablecoin, pero prevé lanzarla antes de que termine el año.

La compañía ha solicitado al banco central neerlandés, De Nederlandsche Bank, autorización como entidad de dinero electrónico. En su aviso legal, actualizado el 3 de agosto de 2026, Qivalis señala expresamente que todavía no ha sido autorizada y que actualmente no emite dinero electrónico ni presta servicios de pago al público.

BBVA: de su stablecoin con Visa a Qivalis y Open USD

La trayectoria de BBVA muestra cómo ha evolucionado la estrategia bancaria alrededor del dinero tokenizado. En 2024, BBVA anunció que trabajaba con Visa Tokenized Asset Platform (VTAP) para probar la emisión, transferencia y reembolso de tokens bancarios. El objetivo era lanzar un piloto sobre Ethereum y el proyecto evolucionó hacia el desarrollo de un token vinculado al euro. Observatorio Blockchain contó en marzo de 2025 que BBVA preparaba su propia stablecoin con la infraestructura de Visa.

Sin embargo, en febrero de 2026 BBVA dejó en pausa esta vía individual y se incorporó a Qivalis, el consorcio bancario europeo que desarrolla una stablecoin denominada en euros. Pocos meses después, el banco se sumó también a Open Standard, el ecosistema vinculado a Open USD (OUSD), una stablecoin denominada en dólares.

BBVA queda así posicionado en dos grandes iniciativas: Qivalis, en euros, y Open USD, en dólares, aunque ninguna de las dos están emitidas en la actualidad.

Santander no está en Qivalis ni en Open USD y sigue una estrategia diferente. En octubre de 2025, Santander anunció junto a Bank of America, Barclays, BNP Paribas, Citi, Deutsche Bank, Goldman Sachs, MUFG, TD Bank y UBS que estaban explorando la emisión de una forma de dinero digital respaldada 1:1 por reservas, disponible sobre blockchains públicas y centrada inicialmente en las principales monedas del G7.

El matiz terminológico vuelve a ser importante. Santander no anunció entonces el lanzamiento de una stablecoin comercial. En su comunicado hablaba de una forma de dinero digital respaldada 1:1 por reservas y presenta la iniciativa como una exploración. A esa vía se suman Fnality y Project Agorá. En 2026, Santander abrió el frente de los depósitos tokenizados.

Santander entra en la infraestructura de depósitos tokenizados de Wall Stree, cuando en junio de 2026, The Clearing House, asociación bancaria y empresa de pagos propiedad de los bancos comerciales más grandes de Estados Unidos, anunció una iniciativa bancaria destinada a desarrollar compensación y liquidación onchain de depósitos tokenizados. Santander respalda el proyecto junto a grandes instituciones financieras internacionales. La propuesta busca conectar las operaciones realizadas sobre blockchain con infraestructuras bancarias existentes, entre ellas RTP y CHIPS.

La diferencia respecto a una stablecoin es sustancial. Un depósito tokenizado continúa siendo un pasivo del banco comercial que lo emite. Lo que cambia es la infraestructura sobre la que puede representarse, programarse y transferirse. La iniciativa de The Clearing House contempla casos de uso relacionados con pagos transfronterizos, tesorería corporativa, mercados de capitales y pagos programables.

Santander, por tanto, está explorando simultáneamente diferentes modelos: Fnality, Project Agorá, dinero digital respaldado 1:1 y depósitos tokenizados.

Julio de 2026: cinco entidades prueban depósitos tokenizados en España

El 9 de julio llegó otro hito para el dinero programable en España. ABANCA, Cecabank, Ibercaja, Kutxabank y Unicaja completaron la primera prueba de concepto multibanco específicamente dedicada a depósitos tokenizados en España. La iniciativa permitió realizar transferencias interbancarias de depósitos tokenizados dentro de un entorno controlado.

Cecabank desempeñó un papel central en la infraestructura del proyecto. La prueba buscaba comprobar la viabilidad técnica y operativa de una forma de dinero que mantiene una diferencia esencial respecto a las stablecoins. Un depósito tokenizado sigue siendo un depósito bancario. Mantiene su naturaleza jurídica, regulatoria y contable y permanece vinculado al balance de la entidad bancaria.

Lo que cambia es su representación tecnológica y las posibilidades de programabilidad, automatización y liquidación que puede ofrecer una infraestructura DLT. Colonya Caixa Pollença y Caixa Ontinyent participaron en el proyecto como observadores, no como las cinco entidades ejecutoras de la prueba.

La fotografía permite observar que no existe una única carrera por crear una stablecoin bancaria y que existen varias arquitecturas monetarias desarrollándose simultáneamente y algunos bancos participan en varias de ellas. Otra cuestión interesante es que stablecoin no es sinónimo de dinero tokenizado y esta es una distinción fundamental. Una stablecoin es un token diseñado para mantener un valor estable respecto a un activo de referencia. Qivalis y Open USD pertenecen a esta categoría.

Un depósito tokenizado sigue siendo un depósito bancario, aunque su representación y transferencia se realicen utilizando una infraestructura DLT. El dinero electrónico tokenizado utilizado por BBVA en la operación de 2022 pertenece a la categoría de dinero electrónico tokenizado. Es dinero electrónico emitido por una entidad autorizada, pero representado mediante tokens en una infraestructura blockchain. En aquella operación se utilizó para gestionar el efectivo asociado a la emisión y liquidación de un bono.

Fnality pertenece a dinero digital mayorista de liquidación. Está pensado principalmente para que bancos e instituciones financieras liquiden operaciones entre ellos. Su valor está respaldado por fondos mantenidos en cuentas de bancos centrales, por lo que no funciona como una stablecoin convencional ni como un depósito bancario tokenizado.

En definitiva, bajo el concepto general de dinero tokenizado conviven modelos diferentes: stablecoins, depósitos bancarios tokenizados, dinero electrónico tokenizado y dinero mayorista de liquidación. Aunque todos pueden utilizar blockchain o DLT, no representan el mismo tipo de dinero ni tienen el mismo emisor o respaldo.

De 2018 a 2026: ocho años preparando el dinero programable

La cronología permite ver con claridad la evolución. 2018. BBVA aplica blockchain a operaciones de financiación corporativa con Indra, Repsol, ACS y Red Eléctrica.

2019. Santander emite un bono de 20 millones de dólares sobre Ethereum y representa digitalmente en blockchain el efectivo utilizado para comprarlo y pagar sus cupones. Ese mismo año, BBVA, Santander, CaixaBank, Sabadell y Bankia comienzan Smart Payments con Iberpay.

2020. Smart Payments concluye después de completar más de 20.000 transferencias inmediatas durante las pruebas. En noviembre, los mismos cinco bancos lanzan Smart Money para experimentar con la emisión, distribución, intercambio y redención de dinero digital tokenizado.

2022. BBVA, BME y BID realizan una emisión de un bono listado en un mercado regulado y registrado mediante blockchain utilizando dinero electrónico tokenizado por BBVA para gestionar el efectivo.

2023. Santander participa en las primeras operaciones reales del sistema Fnality en Reino Unido.

2024. BBVA, Santander y CaixaBank participan en Project Agorá para experimentar con depósitos comerciales y reservas de bancos centrales tokenizadas.

2025. Qivalis empieza a construir una stablecoin bancaria europea denominada en euros. Santander, por otra parte, explora junto a nueve grandes bancos internacionales una forma de dinero digital respaldada 1:1 por reservas.

2026. BBVA entra en Qivalis y participa también en Open Standard/Open USD. ABANCA, Banco Sabadell, Bankinter, Cecabank y Kutxabank se incorporan a Qivalis. Santander participa en la iniciativa de depósitos tokenizados de The Clearing House.

Julio de 2026. ABANCA, Cecabank, Ibercaja, Kutxabank y Unicaja completan la primera prueba multibanco española de depósitos tokenizados. Project Agorá realiza además operaciones con valor real y CaixaBank participa en una transacción de 10.000 euros utilizando depósitos y reservas tokenizadas.

En agosto de 2026, la fotografía muestra que la banca española ha pasado de utilizar blockchain para digitalizar préstamos, bonos y pagos a experimentar directamente con nuevas formas de dinero. Y no existe una única vía. Qivalis representa la apuesta por una stablecoin bancaria europea; BBVA participa también en Open USD; Santander explora alternativas como Fnality y los depósitos tokenizados; Project Agorá prueba la convivencia entre depósitos comerciales y dinero de banco central tokenizados; y cinco entidades españolas ya han completado una prueba conjunta de depósitos tokenizados.

Todo apunta a que stablecoins, depósitos tokenizados, dinero digital para operaciones entre bancos y monedas digitales de banco central, como el euro digital, podrían coexistir, cada uno destinado a necesidades diferentes: pagos, mercados de capitales, tesorería, operaciones internacionales o liquidación entre entidades financieras.

Stablecoin España. Foto #001. Agosto de 2026

Esta primera fotografía será el punto de partida de Stablecoin España, el mapa de Observatorio Blockchain para seguir la evolución del dinero tokenizado en la banca española.

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