La Administración de Donald Trump ha tomado partido en el litigio sobre derechos de autor que mantiene con The New York Times y otros titulares de derechos. El Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ) ha respaldado la posición de OpenAI en una de las batallas que puede decidir quién gana y quién pierde dinero en la nueva economía de la inteligencia artificial.
El Gobierno de EEUU presentó el 1 de septiembre un Statement of Interest ante un tribunal federal de Nueva York defendiendo que el uso de obras protegidas para entrenar modelos de inteligencia artificial puede estar amparado por el fair use (uso justo) de la legislación estadounidense.
El copyright adquiere dimensión geopolítica
Según Reuters, parece ser la primera intervención del Gobierno estadounidense en la actual oleada de demandas por copyright contra compañías de inteligencia artificial. El argumento del Gobierno va mucho más allá de OpenAI, ya que el Departamento de Justicia sostiene que dificultar el entrenamiento de modelos mediante una interpretación demasiado restrictiva del copyright podría perjudicar el progreso científico, la economía y la seguridad nacional de Estados Unidos.
La Administración Trump considera que el país necesita una industria de inteligencia artificial fuerte para mantener su liderazgo tecnológico frente a sus competidores internacionales. El copyright adquiere así una dimensión geopolítica. Si las empresas estadounidenses tienen que negociar y pagar licencias por los millones de contenidos utilizados para entrenar sus modelos, desarrollar nuevas IA será más caro y lento. Para el Gobierno de Trump, unas reglas demasiado restrictivas sobre derechos de autor podrían acabar debilitando la posición de Estados Unidos en la carrera mundial por la IA.
Deben pagar
El Gobierno también advierte de que ese sistema podría terminar favoreciendo a las grandes tecnológicas, que sí pueden asumir enormes costes de licencias, frente a empresas de IA más pequeñas. Por su parte, The New York Times sostiene justamente lo contrario. El periódico demandó a OpenAI y Microsoft en diciembre de 2023, acusándolas de utilizar sin autorización millones de artículos protegidos para desarrollar sus tecnologías. El Times considera que inteligencia artificial y creación de contenidos pueden coexistir, pero defiende que las compañías tecnológicas deben compensar a quienes producen los contenidos que contribuyen al desarrollo de sus productos.
Durante años, los buscadores utilizaron contenidos de los medios, pero también enviaron lectores hacia sus páginas. Con la inteligencia artificial generativa un usuario puede obtener directamente una respuesta sin visitar necesariamente la web donde se produjo originalmente la información.
Los medios pequeños, los más perjudicados
La posición del Gobierno plantea una paradoja. Trump sostiene que obligar a las empresas de IA a pagar por los contenidos puede beneficiar a las grandes tecnológicas, que son las que tienen dinero para comprar licencias. Pero si las IA no tienen que pagar, los medios pequeños serán los más perjudicados. Un periódico como The New York Times puede negociar acuerdos millonarios con las tecnológicas o llevarlas a los tribunales. Un medio pequeño no tiene medios para hacerlo.

