Novedades Windows 11 26H2: la lista completa de cambios
Novedades Windows 11 26H2: la lista completa de cambios

Novedades Windows 11 26H2: la lista completa de cambios

Cinco años después de su lanzamiento y tras mucho hate en el camino, Windows 11 finalmente ha superado los 1.000 millones de usuarios activos mensuales, pero probablemente nunca había tenido una reputación peor.

El 31 de julio, Pavan Davuluri, presidente de Windows y dispositivos de Microsoft, publicó la actualización más explícita de una estrategia que comenzó en marzo: durante el resto de 2026, el sistema operativo dejará de perseguir titulares de IA para centrarse en lo que los usuarios llevan años pidiendo.

La próxima gran versión, la 26H2 (2026, Segundo Semestre), que llegará este otoño, no trae funciones de inteligencia artificial como protagonistas. En su lugar trae lo que los usuarios han solicitado: mejoras de rendimiento, estabilidad y, por primera vez en años, un compromiso público para que Windows consuma menos memoria RAM en equipos con 8 GB.

La decisión es una admisión tardía. Windows 11 acumuló en 2025 y principios de 2026, un largo historial de actualizaciones que rompieron funciones, fugas de memoria persistentes, Copilot incrustado a la fuerza en aplicaciones donde nadie lo pedía y publicidad dentro del propio sistema. La crítica llegó a acuñar el término “Microslop” para describir lo que muchos percibían como software servido sin cuidado. El inicio del fin de Windows, pero quizás esa historia quede atrás con la nueva actualización.

Así es Kimi K3, la IA china que puedes instalar en tu ordenador

Una década de Windows, dos sistemas y un punto de ruptura

Windows 11 se presentó el 24 de junio de 2021 y llegó al público el 5 de octubre de ese año. Sus requisitos de hardware (TPM 2.0, CPU compatibles, solo 64 bits) dejaron fuera a millones de equipos y sembraron la desconfianza desde el primer día. Con el fin de soporte de Windows 10, el pasado 14 de octubre de 2025, millones de usuarios tuvieron que migrar a la fuerza, muchos hacia equipos con 8 GB de RAM o menos, el segmento donde Windows 11 rinde peor.

Los números de uso cuentan la otra mitad de la historia. Windows 11 alcanzó los 1.000 millones de usuarios activos mensuales en el trimestre navideño de 2025, anunciado el 28 de enero de 2026, más rápido que Windows 10, y Microsoft reporta más de 1.600 millones de dispositivos Windows activos al mes. Pero el malestar creció al mismo ritmo.

Después de todo, de que vale tener mil millones de usuarios, si casi todos están enfadados y buscando alternativas. Y no es por poca cosa, varios benchmarks calificaron a Windows 11 como el sistema más lento de Microsoft en 25 años, todo un logro, teniendo en cuenta el desastre que significaron en su momento Windows ME y Windows Vista, los sistemas más detestados hasta el momento. La cosa no mejora, cuando en abril, en la llamada de resultados del tercer trimestre fiscal de 2026 de Microsoft, el CEO Satya Nadella reconoció que Microsoft necesita “ganarse de nuevo a los usuarios” de Windows.

¿Qué trae la 26H2? La promesa de devolver el control al usuario

A todo esto, la actualización 26H2, prevista para septiembre u octubre de 2026, no rediseña el escritorio. En su lugar, ataca tres de las superficies más usadas del sistema, con cambios que los usuarios llevan pidiendo desde 2021.

El primer gran cambio: la barra de tareas recupera algo que Microsoft eliminó en el lanzamiento, el poder colocarse arriba, abajo, a la izquierda o a la derecha, y la opción de hacerla más pequeña, una petición constante en pantallas ultrapanorámicas. Además, el menú Inicio, uno de los puntos más controvertidos, gana tamaños predefinidos, permite mostrar u ocultar las secciones Anclado, Reciente (antes Recomendado) y Todo, y añade una función de privacidad que oculta el nombre y la foto de la cuenta durante el uso compartido de pantalla.

Otro punto de mejora es Windows Search, función que recibe su mayor revisión desde el lanzamiento. La pantalla de inicio deja de mostrar temas de tendencia y contenido promocional para abrir directamente con las búsquedas recientes. El motor prioriza ahora los resultados locales sobre la web y la tienda, y se pueden desactivar por separado. Los archivos locales se encuentran con solo dos caracteres y con consultas mal escritas.

Y el menú contextual, que en 2021 escondió funciones esenciales como “Copiar como ruta” detrás de un segundo clic, se reorganiza en submenús más limpios. Sí, Windows 26H2 llegará en otoño, pero con estas mejoras, parece más bien que es primavera, especialmente si has tenido que lidiar con las incomodidades aquí corregidas.

Menos Copilot: la IA se repliega, no desaparece

Sin embargo, conviene precisar una cosa: la 26H2 no es una versión “sin IA”, como se repite en redes. Microsoft sigue tratando de vender Copilot y sigue integrando inteligencia artificial en su ecosistema; lo que cambia es su huella dentro del sistema. En marzo prometió ser “más intencional” sobre dónde lo integra y empezó a retirarlo de aplicaciones como Recortes, Fotos, Widgets y Bloc de notas, donde lo ha rebautizado como “Writing Tools”. En mayo, el equipo anunció que continuaría simplificando la IA en las aplicaciones integradas.

Ese repliegue tiene lógica comercial y técnica. Empujar Copilot a cada rincón del sistema no convenció a nadie: los usuarios lo percibían como una capa que consumía recursos sin aportar valor. Record, la función que fotografiaba casi todo lo que se veía en pantalla y que provocó un escándalo de privacidad, sigue existiendo pero como opción voluntaria.

Y el video filtrado en julio de 2026 del proyecto experimental Aion (que por cierto tiene un modelo de IA propio), un sistema operativo con Copilot como centro absoluto de la interfaz, demuestra que Microsoft sabe a dónde podría llevar el “todo IA”: la decisión de 2026 es no ir ahí todavía. Tampoco llega la NPU de 40 TOPS que se esperaba para la hipotética Windows 12, que Microsoft ha confirmado que no lanzará este año.

MCP, A2A y los micropagos: la infraestructura del comercio autónomo entre agentes de IA

El gran cambio de fondo: la memoria RAM

Por otro lado, Davuluri confirmó que la optimización de memoria para “equipos con 8 GB y superiores” será una de las cuatro áreas de trabajo hasta finales de 2026, junto con el arranque inicial, funciones familiares y voz. El objetivo, en sus palabras, es “reducir la huella de memoria de Windows para ofrecer una experiencia rápida y con capacidad de respuesta”.

El problema es estructural y Microsoft lo ha admitido de forma implícita. Un equipo con 8 GB ejecutando Windows 11 ronda los 6 GB usados en reposo (solo al iniciar el computador); uno con 16 GB se acerca a los 10 GB. Parte de la culpa la tiene WebView2, el motor basado en Chromium con el que Microsoft construyó buena parte del sistema: cada instancia es, en la práctica, una pestaña del navegador corriendo en segundo plano. Básicamente, estrangula los recursos del sistema y hace que todo se sienta lento y poco integrado.

Corregir todo esto, es una estrategia que combina varias capas. En primer lugar, la migración progresiva a WinUI 3, el marco nativo de Microsoft que no necesita un motor de navegador para dibujar una interfaz, ya ha reconstruido el cuadro de diálogo de propiedades de Archivos y se extenderá a más diálogos y, a largo plazo, al propio menú Inicio. A eso se suman un asignador de memoria más eficiente y optimizaciones en los componentes Chromium y WebView2.

WinUI3, la gran esperanza de Microsoft

Microsoft ha reconocido, eso sí, que WinUI todavía consume más memoria de la deseable y necesita afinarlo antes de llevarlo al menú Inicio: las mejoras llegarán por etapas, no en un único parche.

Un vistazo a los nuevos elementos gráficos de la WinUI3 de Microsoft
Un vistazo a los nuevos elementos gráficos de la WinUI3 de Microsoft

Pero, es el contexto económico actual lo que refuerza la urgencia de estas optimizaciones. El aumento de precio de la memoria, causado en parte por el desvío de la producción hacia centros de datos de IA, ha encarecido la compra de equipos con más RAM. Que los PC Copilot+ elevaran el estándar a 16 GB convirtió a los equipos de 8 GB en ciudadanos de tercera clase (los de segunda viven con 16 GB y los de primera con 32 GB).

Además, la competencia también aprieta: Apple ha demostrado con sus Mac optimizados, con 8 GB, que un sistema operativo puede ser rápido en hardware modesto, y Microsoft lleva meses viendo cómo se compara ese producto con las versiones de 8 GB del Surface Laptop. De hecho, lo de Apple está en otro nivel, porque un Mac Mini o un MacBook con 8 GB de RAM puede considerarse para muchos una estación de trabajo solvente para flujos de trabajo de peso medio, con Windows eso es impensable y Microsoft solo queda muy mal parada por ello.

Coinkite alerta de un fallo en Coldcard tras un misterioso robo de 594 bitcoins

Adiós al incordio de Windows Update

La otra gran batalla es la de las actualizaciones. En 2025, las actualizaciones manejadas por Windows Update, provocaron caídas de escritorio remoto, duplicados del Administrador de tareas, un fallo del sistema de recuperación y, en octubre, una caída de rendimiento para usuarios de GPU de NVIDIA, y cientos de problemas y equipos fuera de servicio a nivel global.

De hecho, el primer parche de 2026 fue un desastre: problemas de apagado que obligaron a una actualización de emergencia, una segunda corrección urgente por fallos en OneDrive y Dropbox, y equipos empresariales que no arrancaban tras el parche de enero. El «Microslop» haciendo de las suyas, pareciera incluso que Microsoft se olvidó de como hacer pruebas de desarrollo al software que crea.

Windows 26H2 busca abordar esta imprevisibilidad directamente. Para ello, Microsoft se ha comprometido a mover los equipos a un único reinicio mensual, permitir pausar las actualizaciones durante más tiempo, apagar o reiniciar el equipo sin que se instalen actualizaciones pendientes, y omitir las actualizaciones durante la configuración inicial del dispositivo. Si bien, esto no garantiza que las actualizaciones no tengan problemas, si reduce significativamente el impacto de las mismas en caso de que algo falle, y ya solo con eso, es ganancia.

El escepticismo razonable

Con todo esto, conviene mirar el anuncio con escepticismo, y no solo por el historial de promesas incumplidas de Microsoft. Primero, la escala temporal: gran parte de las mejoras llegarán en el otoño de 2026 y la optimización de memoria se prolonga hasta finales de año, por lo que los equipos de 8 GB verán mejoras por etapas, no una solución única.

Segundo, el recorte de IA no es una renuncia: Microsoft solo ha decidido que el momento no es ahora, y tanto la filtración de Aion como el proyecto Solara, anunciado en Build 2026, muestran que la IA como centro del sistema sigue en la hoja de ruta.

Tercero, el contexto financiero: en la llamada de resultados del 29 de julio, Nadella reiteró el enfoque en “calidad y fundamentos”, pero también confirmó que los ingresos de Windows OEM caerán en dígitos de dos cifras. Un sistema más estable es, en parte, una apuesta para frenar la fuga hacia Linux y macOS.

¿A cuenta gotas?

Microsoft afirma que las mejoras empezarán a distribuirse ampliamente este otoño, primero en el canal Windows Insider y luego mediante las actualizaciones mensuales. La 26H2, prevista entre septiembre y octubre, servirá de contenedor de muchos de estos cambios, aunque funciones como la barra de tareas móvil podrían llegar antes a la versión 25H2. Para la mayoría, la recomendación más sensata es esperar a que cada parche mensual se estabilice antes de instalarlo.

Pero si algo queda claro, es que Windows 26H2 no salvará por sí sola la reputación de Windows 11, pero no quita que sea la primera versión en cinco años que se presenta pidiendo disculpas por lo que hace mal en lugar de vender lo que hace nuevo. Para los millones de usuarios de equipos con 8 GB, eso ya es un cambio tangible, aunque llegue con un año de retraso.

Comparte esto: