Christine Lagarde ha anunciado en su cuenta de X que abandonará la presidencia del Banco Central Europeo (BCE) el 7 de febrero de 2027. Lo hará con el euro digital todavía sin emitir y una agenda de transformación financiera que se extenderá más allá de su mandato. Su sucesor heredará las pruebas del nuevo medio de pago, la ampliación de las infraestructuras para liquidar activos tokenizados y los trabajos sobre pagos con agentes de inteligencia artificial.
La presidenta comunicó este 29 de octubre su decisión al Consejo de Gobierno del BCE y al presidente del Consejo Europeo, António Costa. El Consejo Europeo designará a su sucesor mediante el procedimiento previsto en los tratados. El comunicado oficial no anuncia quién ocupará el cargo.
Los proyectos tecnológicos que Lagarde deja en la agenda avanzan a velocidades distintas. El principal es el del euro digital. El BCE mantiene el objetivo de estar preparado para una posible primera emisión en 2029, condicionado a que la legislación necesaria se apruebe durante 2026.
En una entrevista publicada el 24 de octubre, Piero Cipollone, miembro del Comité Ejecutivo del BCE, confirmó que las negociaciones legislativas continuaban en Bruselas. Explicó que la aprobación del reglamento permitirá al Consejo de Gobierno tomar una decisión formal sobre la emisión y completar las reglas técnicas que necesitarán bancos, operadores de pagos y comercios para adaptar sus sistemas. Por tanto, no puede afirmarse aún que Lagarde dejará pendiente la aprobación de la norma o la decisión de emisión, ya que ambas podrían avanzar antes de su salida. Lo que sí se desarrollará después, según el calendario actual, será el piloto operativo.
El proyecto también necesita terminar su manual de funcionamiento común. La última versión que destaca el BCE es el borrador 0.91, publicado en julio de 2026 tras incorporar las aportaciones de una consulta con el mercado.
El euro digital
El Eurosistema prevé iniciar una prueba de doce meses en el segundo semestre de 2027. Participarán 36 proveedores de servicios de pago autorizados en la zona euro, comercios seleccionados y personal del BCE y de 19 bancos centrales nacionales. La convocatoria para los comercios ya está cerrada. Según la página específica del piloto, el Eurosistema está evaluando las candidaturas y prevé comunicar el resultado de la selección a principios de 2027.
La prueba permitirá comprobar una versión beta en pagos cotidianos, evaluar su facilidad de uso y verificar la solidez y capacidad de la infraestructura. Su preparación no supone que el BCE haya decidido emitir el euro digital. Existe una distinción relevante: el euro digital para los pagos cotidianos se diseña sobre una plataforma centralizada de liquidación. El BCE especifica que no está basado en blockchain ni en tecnología de registros distribuidos, aunque aprovecha algunos de sus principios de diseño para mejorar la eficiencia y la resiliencia.
Pontes funciona, quedan los servicios
En las finanzas tokenizadas, Lagarde dejará una infraestructura que ya ha comenzado a operar. El Eurosistema lanzó Pontes el 21 de septiembre de 2026 para liquidar operaciones mayoristas con activos tokenizados en dinero de banco central. Pontes conecta las plataformas de registros distribuidos utilizadas por el mercado con los servicios del Eurosistema. Entre los primeros participantes figuran ABANCA, Cecabank y Santander, junto con otras entidades e infraestructuras europeas. El despliegue incorporará participantes de forma gradual.
El trabajo pendiente consiste en ampliar sus prestaciones y horarios. El calendario comunicado por Cipollone el 6 de octubre sitúa la implementación completa a mediados de 2028, cuando el Eurosistema prevé ofrecer servicio continuo, las 24 horas de los siete días de la semana, mayor programabilidad y capacidad multidivisa.
Appia: construir un mercado que pueda comunicarse
Appia aborda cómo organizar un ecosistema europeo de finanzas tokenizadas que evite la fragmentación entre redes e instituciones. El proyecto estudia estándares, reglas y componentes comunes, así como distintas configuraciones posibles: una red compartida por el mercado o varias redes interoperables. El objetivo es entregar en 2028 un plan de referencia que defina el papel del Eurosistema y oriente el desarrollo de ese ecosistema. Esa fecha corresponde a la presentación del plan, no al lanzamiento de una infraestructura completa.
La necesidad de resolver estas conexiones aumenta a medida que los bancos preparan nuevos productos. Claudia Buch, presidenta del Consejo de Supervisión del BCE, explicó el 22 de septiembre que alrededor del 30% de las entidades supervisadas planea tokenizar depósitos y aproximadamente el 20% prevé emitir tokens de dinero electrónico. Algunas prevén ambas actividades, aunque su uso actual sigue siendo limitado.
Buch también señala que todavía existen dificultades para delimitar claramente los depósitos tokenizados y los tokens de dinero electrónico, lo que complica el crecimiento de modelos transfronterizos.
Stablecoins: vigilar sus efectos sobre el dinero y la banca
La siguiente presidencia heredará el seguimiento de las stablecoins y su convivencia con los depósitos tokenizados y el dinero público. La estrategia de pagos del Eurosistema mantiene el dinero de banco central como referencia para la liquidación y contempla instrumentos privados regulados y denominados en euros. Considera que los depósitos tokenizados pueden desempeñar un papel relevante, aunque necesitan ganar escala y resolver su transferibilidad.
Sobre las stablecoins, el BCE mantiene reservas relacionadas con posibles desviaciones de su valor, fragmentación y efectos sobre la financiación bancaria. También reconoce que su posición podrá cambiar a medida que evolucionen el mercado y los marcos regulatorios.
Pagos con agentes de IA: trabajos previstos para 2027
La agenda de inteligencia artificial incluye una línea vinculada al euro digital. La nueva convocatoria de su plataforma de innovación permanece abierta hasta el 9 de noviembre de 2026. El programa explorará experiencias de pago asistidas por IA, agentes y sus interacciones, micropagos y funciones para aplicaciones. Los talleres están previstos para el primer y segundo trimestre de 2027. Otra línea de experimentación, entre enero y junio, abordará recibos electrónicos, pagos con varios participantes y pagos condicionados al cumplimiento de requisitos.
Supervisar una banca que ya utiliza IA
En la banca, la inteligencia artificial ya está ampliamente implantada. Según los datos de supervisión presentados por Buch en septiembre, más del 90% de los bancos supervisados directamente por el BCE incorpora IA a sus operaciones y el 85% utiliza IA generativa.
Las prioridades supervisoras para 2026-2028 incluyen profundizar en sus aplicaciones y riesgos, especialmente los de la IA generativa. Quedará por desarrollar las evaluaciones y actuaciones necesarias para comprobar que las entidades mantienen controles, responsabilidades y una gestión adecuada de sus proveedores tecnológicos.
La sucesión de Lagarde llega en un momento en el que el BCE debe comprobar cómo funciona el euro digital, ampliar la liquidación de activos tokenizados y evaluar qué usos de la IA pueden incorporarse con garantías al sistema financiero.