El Banco Central Europeo quiere que los bancos conviertan la tokenización en negocio, pero con el dinero del banco central como base para liquidar las operaciones. Piero Cipollone, miembro de su Comité Ejecutivo, presentó hoy, 21 de octubre, ante la Asociación Bancaria Italiana las oportunidades para emitir, negociar y gestionar valores mediante esta tecnología, apoyándose en Pontes, la infraestructura del Eurosistema que funciona desde el 21 de septiembre.
La propuesta abarca desde la emisión de un bono hasta su compraventa, el pago de sus intereses y su utilización como garantía para obtener financiación. El BCE proporciona la conexión que permite completar los pagos en dinero del banco central y a las entidades les corresponde construir las ofertas de servicios para sus clientes.
El planteamiento sitúa la tokenización dentro del negocio financiero regulado. El centro de esta presentación son los valores, las infraestructuras que los gestionan y la liquidación mediante el Eurosistema. Para estas operaciones, Pontes ofrece una vía de pago que no depende de utilizar una stablecoin.
Un bono tokenizado, pagado con dinero del banco central
Tokenizar un valor significa representarlo y gestionarlo mediante un token en una infraestructura de registro distribuido, conocida como DLT. La tecnología permite compartir información entre participantes y programar determinadas operaciones mediante contratos inteligentes.
Pero emitir un bono como token solo resuelve una parte del proceso. Cuando se compra o se vende, también hay que entregar el dinero. Pontes conecta las plataformas DLT del mercado con los servicios TARGET del Eurosistema para que ese pago pueda liquidarse en euros de banco central.
El bono es el activo que se tokeniza y el dinero del banco central es el medio con el que se liquida la operación. El BCE busca que el desarrollo de estos mercados conserve ese respaldo monetario. En la presentación, Cipollone sitúa la tokenización en una transición desde las pruebas hacia los primeros usos. Entre los avances señala la puesta en marcha de Pontes, la adaptación de los depositarios centrales de valores y el interés de emisores soberanos europeos por explorar emisiones tokenizadas.
Dónde ve el BCE las oportunidades
El BCE identifica posibilidades de negocio a lo largo de toda la vida de los valores financieros. En la emisión, destaca el potencial para reducir costes mediante menos procesos manuales y una menor necesidad de intermediación en determinadas tareas. Lo que podría facilitar el acceso de pequeñas y medianas empresas a los mercados de capitales. La posibilidad de dividir las inversiones en participaciones de menor importe también puede ampliar la base de inversores, según la presentación.
En la compraventa, una de las ventajas es coordinar la entrega del activo y el pago para que se ejecuten conjuntamente. Es la denominada entrega contra pago atómica, donde ambas partes se completan o ninguna lo hace. El objetivo es reducir el riesgo de que un participante entregue lo comprometido y no reciba la contraprestación.
Después de la compra, los contratos inteligentes pueden automatizar pagos de intereses, devoluciones del capital al vencimiento y determinadas actuaciones sobre los valores. Para los bancos, esto abre oportunidades en los servicios que prestan a emisores e inversores, además de posibles mejoras en sus propios procesos.
Valores tokenizados para obtener financiación
La utilidad de estos activos también alcanza a la financiación de las entidades. Desde marzo de 2026, los valores basados en DLT emitidos en depositarios centrales pueden utilizarse como garantía en las operaciones de crédito del Eurosistema, siempre que cumplan los requisitos de admisibilidad.
Un banco puede, por tanto, movilizar determinados valores tokenizados para obtener liquidez del banco central. Esta posibilidad incorpora esos instrumentos a una función esencial del sistema financiero, más allá de su emisión y compraventa.
Cipollone también señala que una circulación más rápida de las garantías puede mejorar la gestión de la liquidez durante el día y reducir los colchones necesarios para atender las operaciones. El resultado dependerá de la capacidad de las infraestructuras para conectar procesos y participantes.
El BCE quiere aprovechar la tokenización para avanzar en la integración de los mercados de capitales europeos. Su preocupación es que el desarrollo de nuevas redes termine creando más compartimentos separados. Si cada plataforma utiliza reglas y conexiones propias, los activos pueden circular con facilidad dentro de ella y encontrar barreras al salir. Por eso, la estrategia del Eurosistema combina dinero del banco central, estándares comunes y redes capaces de comunicarse entre sí.
El fondo de rescate del euro abre la via a emitir deuda tokenizada con Pontes
En ese trabajo entra Appia. Mientras Pontes proporciona la conexión para liquidar las operaciones, Appia aborda el diseño de un ecosistema financiero tokenizado europeo más integrado. El BCE vincula ese objetivo con la unión del ahorro y la inversión y con la autonomía estratégica de Europa.
Los bancos participarán en el diseño desde 2027
La invitación a las entidades también incluye participar en la construcción de ese mercado. Desde 2027, los participantes serán convocados a contribuir a los trabajos prácticos y al diseño conjunto del esquema de Appia, cuya publicación está prevista para 2028.
Mientras tanto, la experiencia y las necesidades de los usuarios servirán para orientar el desarrollo de Pontes. El Eurosistema plantea dos tareas en paralelo: utilizar la infraestructura disponible para desarrollar servicios y acordar cómo deberán conectarse los mercados tokenizados en el futuro.
El mensaje a la banca es que ya dispone de una base pública para empezar a ampliar su actividad con valores tokenizados. El siguiente paso consiste en convertir esa capacidad en emisiones, operaciones y servicios que encuentren demanda entre sus clientes.